Los intendentes del PJ ganan poder de decisión

21 de diciembre, 2016

Los intendentes del PJ ganan poder de decisión

 

Luego de la derrota electoral del peronismo en 2015, tanto en la Nación como en la provincia de Buenos Aires, los intendentes peronistas se convirtieron en actores clave dentro del entramado peronista. Con voz, cierta capacidad de negociación y recursos. Pero fragmentados, a tono con la lógica de disgregación que atravesó el espacio durante este año. La aparición de grupos como el Esmeralda, el Fénix, el Establo y el Patria tiene que ver con eso. Y, a su vez, buscando puntos de coincidencia para buscar la unidad, de cara a las legislativas de medio término.

 

En estos días, intentendes peronistas de distintas pertenencias comenzaron a negociar al interior de la estructura del PJ mayor peso en la distribución de apoderados. Con buena cosecha. Según el esquema negociado el lunes, quedarían con cuatro de los seis representantes legales del partido. Uno por la primera sección electoral, otro por la tercera y dos por el interior bonaerense. A ellos se les suman los dos que están en funciones: el diputado nacional Eduardo Wado De Pedro, dirigente de La Cámpora, y el histórico Jorge Landau.

 

gMientras que ayer, luego de una sucesión de reuniones, fueron clave en la negociación por el Presupuesto y la ley fiscal, pedidos por la gobernadora María Eugenia Vidal. Pero, también, para terciar en la distribución de cargos en la Legislatura y en la definición del Defensor del Pueblo. En todos los casos, mostrando una unidad de hecho que no se ratifica todavía. En el Salón Antonio Cafiero del Senado estuvieron los intendentes de Laprida, Alfredo Fisher; de Saavedra, Hugo Corvatta; el de Bolívar, Eduardo Bucca; el de Hurlingham, Juan Zabaleta; el de La Costa, Juan Pablo De Jesús; y el de San Antonio de Areco, Francisco “Paco” Durañona. Mientras que los senadores Patricio García, Santiago Carreras, Magdalena Sierra, Darío Díaz Pérez y Daniel Barrera, y los diputados Graciela Rego, Juan José Mussi y Walter Abarca estuvieron entre los anfitriones.

 

No obstante, la mayor dificultad que tienen los jefes comunales es la carencia de liderazgos. Propios o que los excedan. Ninguno de ellos trasciende los límites estrechos de sus distritos ni pueden mostrar alto nivel de conocimiento ni buena performance en las encuestas. Tampoco han podido encolumnarse hasta aquí detrás de una figura de renombre que logre potenciarlos. El Grupo Esmeralda, en especial, espera que el exministro del Interior del anterior gobierno, Florencio Randazzo, con buena imagen, salga al ruedo. Pero hasta ahora no encontraron signos claros de decisión en ese sentido. Lo que agiganta la incógnita. Y la indefinición.

 

De ahí que la figura de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner tome protagonismo, más allá de ciertos rechazos ya explicitados entre ellos. La intención de voto, ciertamente expectante y el peso de su minoría intensa suma en ese sentido. En estos días también su nombre estuvo en los debate de los intendentes, y lo que trascendió es que fueron menos reacios. Aunque pretenden asegurarse poder en el armado de las listas.