Las transacciones electrónicas seguirán creciendo en 2017

29 de diciembre, 2016

Las transacciones electrónicas seguirán creciendo en 2017

 

Con fuerte impulso del Banco Central, este año vinieron creciendo fuerte las transacciones electrónicas y se estima que en 2017 esta tendencia tendrá un fuerte incremento.

 

Las diversas medidas que tomó este año el BCRA para “digitalizar” las transacciones hicieron crecer a los canales de pagos digitales y a las cada vez más usadas “billeteras electrónicas”, que permiten unificar todos los medios de pago (tarjetas de crédito y débito, cajas de ahorro y cuentas corrientes y cheques) y hacer transferencias electrónicas.

 

Entre las disposiciones que tomó el Central para fomentar esto figuran la gratuidad de las transferencias electrónicas entre personas y la creación del “alias CBU” para facilitar esas operaciones. Y además, se espera el lanzamiento del Débito Inmediato (Debin), que permitirá hacer cobros mediante débitos “en línea”: el vendedor hará los trámites y el comprador sólo deberá aceptar la operación. Todo estas medidas apuntan, como explicaron desde el propio BCRA, a que “se pueda transferir dinero sin recurrir al efectivo ni las tarjetas”.

 

Un buen año

 

En este escenario que fomentó el Central, este año se empezó a ver un incremento de las operatorias electrónicas y en noviembre se registró un récord de más de 6 millones de transferencias por canales electrónicos entre particulares.

 

En esta línea, desde la plataforma de pagos online PayU explicaron que sus transacciones electrónicas “aumentaron 16% este año y las ventas totales procesadas 60%, con un ticket promedio de $ 1.200 y un crecimiento cada mes del 8%”. Y desde otra empresa similar, VeriTran, afirmaron que en 2016 procesaron “2.200 millones de transacciones, un 50% más que el año anterior”.

 

También los bancos vinieron acoplados a esta tendencia inevitable: desde el ICBC dijeron que “más de la mitad de los clientes usa medios de pagos digitales” (90% en el segmento VIP) y en el Ciudad que el 86% de las operaciones monetarias se hicieron electrónicamente este año. Y, por su parte, las plataformas de billeteras virtuales vienen creciendo en usuarios, con unos 180.000 para Todo Pago (de Prisma) y unos 5.000 para Vale (de Red Link).

 

Además de las herramientas para los particulares, como las billeteras electrónicas, también este año tuvieron un impulso las diversas apps para que las pymes y comercios puedan cobrarles a los clientes. Todo Pago, por ejemplo, entregó desde junio unos 100.000 dongle (dispositivo para pasar la tarjeta por el celular) bonificando el costo del aparato ($ 300) si las ventas del comerciante superan los $ 10.000, mientras que Vale por ahora no está cobrando arancel de servicio. También algunos bancos se sumaron, como el de Córdoba y el Ciudad, que ofrecen gratis el aparato y no cobran costos de operación.

 

Despegue en 2017

 

En este escenario, las proyecciones de los diversos actores del sector financiero es que la tendencia de las transferencias electrónicas crecerá en 2017: desde el Banco Ciudad, por ejemplo, creen que se duplicarán como mínimo. “Las expectativas son de aumento de la participación de las transacciones por medios de pago electrónicos en detrimento del uso del efectivo (…) y la implementación de nuevas tecnologías en el punto de venta, como las billeteras virtuales”, sintetizaron desde Mastercard.

 

Para prepararse para esto, varias empresas tienen previsto hacer importantes inversiones en tecnología, infraestructura y recursos humanos, que van de los $ 2.700 millones a los $ 5 millones. Y ya viene creciendo el gasto en marketing para promocionar las nuevas herramientas, como el ofrecimiento de puntos del Galicia y el Santander a los clientes que adhieran a Todo Pago.

 

Pero además de los actores tradicionales, también ven un buen escenario para participar en el negocio las denominadas “financieras tecnológicas (fintech)”, que ofrecen servicios financieros electrónicos por fuera de los bancos. Algunos analistas creen que se vendrá un escenario de competencia entre las fintech y los bancos, pero también es cierto que “en muchos casos ya vienen trabajando juntos”, como explicó a El Economista el especialista en inclusión financiera Ignacio E. Carballo. Un ejemplo de esto último es Poincenot, que lanzó recientemente una banca móvil para empresas e individuos para el Banco Industrial.

 

Más allá de las buenas expectativas de que aumenten las transacciones electrónicas en 2017, todos los actores financieros tendrán como principal obstáculo la falta de conocimiento y los miedos que aún generan estas nuevas tecnologías. De hecho, desde el Banco Galicia aseguraron que el desafío será “difundir el concepto de billetera electrónica y sus beneficios, ya que aún existen temores y trabas culturales”.

 

En línea con esto, una reciente investigación de Banco Mundial mostró que en Argentina aún hay un alto uso de efectivo, ya que “ocho de cada diez empleados que perciben sus haberes a través del sistema bancario retiran la totalidad de sus sueldos apenas lo tienen depositado”. Y además existe una baja utilización de “dongles” en los comercios, que se resisten a “blanquear el 100% de sus ventas”.