La lechería cierra un año de fuerte crisis

29 de diciembre, 2016

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El 2016 comenzó difícil para el sector lechero. Después de varios años con serios problemas de rentabilidad en relación a la amplia brecha que existe entre lo que cobra el productor y el precio en las góndolas, la situación se agravó con la llegada de las inundaciones en abril, que provocaron una fuerte caída del stock por la muerte de animales en los campos. El cuadro se repitió en octubre en la provincia de Buenos Aires, cuando la cuenca lechera de la zona se vio colmada de excesos hídricos que complicaron el suministro de forraje y el traslado de las vacas.

 

Las consecuencias están a la vista: según el primer informe de coyuntura del Observatorio de la Cadena Láctea (OCLA), una entidad creada por el Ministerio de Agroindustria, el número de tambos en el país disminuyó el 4% entre enero y diciembre, lo que significa la desaparición de 460 unidades productivas de pequeña escala. El número es preocupante, ya que duplica la tasa promedio de cierre de los últimos años. Asimismo, el estudio destacó que la baja también se reflejó en la producción de materia prima, dado que cayó entre el 10% y el 11% con respecto a 2015. Al no contar con estadísticas precisas, las cifras se calcularon “con datos de los informantes calificados”, señalaron dirigentes de OCLA.

 

Menos ventas

 

Los motivos están ligados a varios factores, entre los que se destacan la baja del consumo provocado por un retroceso del poder adquisitivo a causa de la inflación, un punto que impactó de lleno entre los emprendimientos agroindustriales. “La fuerte caída en la facturación por precio y volumen de principio y fines de 2016, la cual se posicionó en unos $ 600.000 para el tambo medio en ciento ochenta días, ha generado una compleja situación financiera para muchos productores que incrementaron notablemente su endeudamiento y a tasas más altas”, explicó el estudio.

 

En ese sentido, indicó que la tasa de rentabilidad del sector es “entre neutra o levemente negativa”, por lo que “el precio de la leche logra cubrir en promedio los denominados costos de mediano plazo, pero no permite retribuir el costo de oportunidad sobre el capital invertido en el proceso productivo”.

 

Más incertidumbre

 

Aunque consideró que gran parte de las cuencas productoras iniciarán un proceso de recuperación en las próximas liquidaciones gracias a la suba del precio de la leche a puerta de tambo, OCLA recordó que la producción se desplomó con fuerza en 2016, lo cual complica más la recuperación de stock.

 

Según la entidad, la pérdida rondaría el 10%. “Esto trajo aparejada una merma en la oferta del 11%, una caída interanual de la demanda del 8% y un ajuste en el consumo del 5,5%”, señaló. Y agregó que en el caso de las exportaciones la situación es similar: “se contrajeron poco más del 18% en leche procesada, lo que dio un volumen comercializado al exterior hasta octubre de 23.200 toneladas, el 16% menos que en septiembre y 42,3% menos en la comparación interanual, con un valor de US$ 65,8 millones, 46% menos que en octubre de 2015”.