La Fed se sumó al efecto Trump

19 de diciembre, 2016

La Fed se sumó al efecto Trump

 

En el Gobierno no se hubieran imaginado un fin de año tan complicado en lo económico. El efecto Trump, el peligroso proyecto de Ganancias de la oposición, y ahora la suba de tasas en Estados Unidos trazan un camino sinuoso para el año que viene. En materia estrictamente financiera, el deterioro de los bonos argentinos y su consecuente suba de rendimientos pone en peligro el plan financiero de 2017. La tasa del Discount, por caso, subió casi 200 puntos básicos desde la victoria de Trump al pasar de 6,7% a 8,5%.

 

El daño en el tramo corto de la curva ha sido menor (el rendimiento del Bonar 2024 subió apenas 70 puntos básicos). “De todos modos, suponemos que el ajuste de nuestros bonos se extenderá en el tiempo, y que el panorama del financiamiento 2017 seguirá ensombreciéndose. No hay que perder de vista que, en el año entrante, el Estado Federal tendrá que financiar un déficit primario equivalente a unos US$ 20.000 millones y amortizaciones de deuda (capital e intereses) cercanas a US$ 25.000 millones”, señala un informe de Federico Muñoz & Asociados.

 

El equipo económico, de hecho, tenía pensado realizar un “manejo” de pasivos el año próximo. Léase, un canje de la deuda que más pesa como el Bonar y el Global. Del primero vencen US$ 6.937,6 millones de capital y Global 2017 otros US$ 966 millones. Los planes iniciales era realizar una operación en febrero o marzo. Pero el aumento de los rendimientos de los bonos pondría en peligro esa alternativa, o por lo menos la haría más cara.

 

Lo cierto es que el equipo económico no tiene un panorama tan alentador como hace tres meses. De hecho, habrían “sobrado” la situación cuando ganó Trump las elecciones y se confiaron en que haciendo algunas reformas internas, podían reducir el riesgo país y de esta forma compensar la suba de tasas a diez años en EE.UU. Pero no contaron con la proyección que realizó la Fed en el sentido de anunciar tres subas más para el año 2017.

 

“La renta fija en dólares extendió su caída a medida que la curva de Treasuries continúa empinándose. La tasa de Treasuries a diez años llegó a 2,58% tras que la Fed suba la tasa e indique la probabilidad de tres nuevos aumentos para 2017, en lugar de los dos previamente previstos. El crédito emergente es castigado”, describió Elypsis.

 

Algunos especialistas de la city decían el viernes que no es del todo seguro que la Fed pueda hacer eso sin chocar con Trump. Sucede que mientras que para la Fed hay algunos indicios de inflación y por eso quiere aumentar el costo del dinero, la política del electo presidente de EE.UU. va hacia el camino contrario: buscará “reactivar” la economía de su país y para eso necesita tasas bajas. Habrá que ver cómo los funcionarios del banco central estadounidense pueden lidiar con las presiones en Washington.

 

La consultora Quantum Finanzas, de Daniel Marx, dice que los bonos argentinos están siendo los más perjudicados en la región. El rendimiento de la deuda soberana de México a diez años se incrementó en 104 puntos, 33 unidades adicionales al de la tasa base del Tesoro de Estados Unidos a igual plazo. Las correspondientes a Chile y Colombia tuvieron las menores correcciones (57 y 68 puntos respectivamente) y Perú, llamativamente, con suba similar a la de Brasil (superior a 100 puntos).

 

Aunque en términos absolutos, dice Quantum, la deuda peruana sigue teniendo de los rendimientos más bajos en la región, de 3,7% anual en dólares (por encima de Chile, que juega en otra liga). En el otro extremo Argentina, con deuda rindiendo 7,5% anual en promedio para el mismo plazo, y una suba superior, de 147 puntos desde ese momento (y 190 puntos por encima del de Brasil).

 

“Es decir, la deuda argentina fue más castigada que esos comparables latinoamericanos. Reconstruyendo el aumento en su rendimiento, puede verse que la tasa promedio de la región se incrementó apenas 18 puntos mientras que Argentina paga un premio adicional por mayor riesgo de 56 unidades”, acota la consultora de Daniel Marx.