La CGT fue al Senado a presionar por la reforma de Ganancias

14 de diciembre, 2016

La CGT fue al Senado a presionar por la reforma de Ganancias

 

Representantes de la CGT asistieron ayer a la Comisión de Presupuesto y Hacienda del Senado para darle impulso al dictamen del proyecto de modificación del Impuesto a las Ganancias presentado por la oposición, que cuenta con media sanción de la Cámara Baja. Con la aclaración de que el proyecto está lejos de sus expectativas, dado que la pretensión es que el presidente Mauricio Macri cumpla con su compromiso de campaña y lo elimine, los sindicalistas ponderaron la reforma como “un primer paso”. Por otro lado, criticaron a los gobernadores que alertan sobre el posible desfinanciamiento de sus provincias, al señalar que “tuvieron todo el año” para prever la situación.

 

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“Este no es nuestro proyecto. Nosotros creemos que todos los trabajadores que están bajo un convenio colectivo de trabajo no deben tributar Ganancias”, aclaró Héctor Daer, integrante del triunvirato que conduce la CGT. De todos modos, consideró que se trata de un “paso importante”. El dirigente, quien también es diputado nacional por el Frente Renovador, señaló que hubo “negligencia” por no haber convocado a la discusión sobre el tema durante el año. “Nos encontramos a esta altura intentando con más nervios de los que tendríamos que tener encontrar una ley que permita subsanar un tributo que se ha convertido en injusto”, dijo. Según los números del dirigente de Sanidad, de no ser aprobado el proyecto, el tributo en cuestión terminará afectando a cerca de 2,5 millones de trabajadores.

 

Ante las críticas de miembros de la coalición en el poder, que señalaron que más allá de la intención compartida de liberar presión impositiva sobre los salarios el proyecto opositor tiene fallas “en los números” que lo hacen inviable, Daer contestó que la CGT también está “preocupada” por la evolución de la economía. En este sentido, argumentó que lo que se devuelva del impuesto a los trabajadores será volcado al consumo y significará un crecimiento del PIB de alrededor del 0,75%.

 

A su turno, el también secretario general de la CGT Carlos Acuña, propuso “hacer un poquito de historia”, para demostrar que “a los trabajadores siempre les tocan los cachetazos”. En este sentido, el dirigente estacionero recordó que la eliminación del impuesto fue una promesa de campaña del presidente Mauricio Macri y de “todos los candidatos” y pidió a los senadores que representan a esos espacios que respondan por ellos.

 

El dirigente también criticó que no se haya incorporado el tema a las Mesa del Diálogo para la Producción y el Trabajo (integrada por funcionarios nacionales, empresarios y sindicalistas), y que se hayan enterado “por los medios” del proyecto enviado al Congreso por el Ejecutivo.

 

En otro orden de cosas, se refirió a la objeción más fuerte que aparece frente a la modificación de Ganancias, que es la afectación de las arcas provinciales. Acuña opinó que los gobernadores tuvieron más de un año para pensar cómo hacer para no desfinanciarse si se eliminaba el impuesto, tal como había prometido el Presidente. “Hay un error que no es sólo técnico –dijo–, sino que es un engaño para la gente a la que se le dijo que se iba a terminar con el impuesto. Confío en los senadores y en la política, que salen a pedirle al pueblo el voto, que van a cumplir”.

 

Si bien faltó a la cita el tercer triunviro, Juan Carlos Schmid, heredero de la CGT Azopardo, estuvo representado por el camionero Pablo Moyano. “Ojalá el Presidente hubiera tenido la misma rapidez que tuvo para sacarle las retenciones al campo y a las mineras para atender a los trabajadores”, dijo, y agregó: “El poder se demuestra con los poderosos. ¿Por qué no hace que paguen ganancias los jueces?”. Por último, Moyano le pidió a los senadores, y en especial a “los de extracción peronista”, que saquen el dictamen.

 

En sus intervenciones, los senadores pertenecientes al interbloque Cambiemos hicieron notar una coincidencia en el fundamento de la reforma. Naidenoff explicó que hay acuerdo en la necesidad de “modificar el mínimo no imponible y las escalas planchadas desde hace 15 años”, pero que Argentina tiene el problema de la “sábana corta”. “El impuesto sólo involucra al 10% de los trabajadores, el 90% escucha este partido y lo ve de afuera”, dijo, y explicó: “Hay números que no terminan de cerrar, pretendemos hacer muy bien las cosas para que todos tengan previsibilidad”.