El petróleo saltó en el final de un mes con distorsiones

1 de diciembre, 2016

El petróleo saltó en el final de un mes con distorsiones

 

por Luis Varela

 

Si los inversores del mundo habían temblado por el cisne negro que resultó ser el triunfo de Trump el 8 de noviembre pasado, ayer directamente se les pusieron los pelos de punta en el último día del mes debido a un principio de acuerdo entre los países nucleados por la OPEP para cerrar algo los grifos y restringir la cantidad de oferta de petróleo en todo el mundo.

 

En una tercera ronda de conversaciones (luego de un intento en Argelia en agosto y otro en Viena hace un mes), las naciones petroleras llegaron al primer acuerdo desde 2008 entre ellas mismas y un primer compromiso desde 2001 con Rusia de rebajar la oferta de crudo en hasta 300.000 barriles por día (bpd) en el primer semestre del 2017 para ayudar al grupo a impulsar los precios del crudo.

 

La novedad tuvo un efecto inmediato: el barril de crudo, que había oscilado entre US$ 44 y US$ 48 en las últimas cinco semanas, ayer tuvo un aumento del 8,6% y terminó noviembre en la zona de los US$ 49 dólares, generando un temblor en casi todos los precios del orbe, beneficiando de manera sustancial a los países con producción de –oro negro– y dejando con las manos menos vacías a las naciones sin petróleo y que deberán entregar más fondos para poder seguir pagando sus gastos en energía.

 

La llegada a un acuerdo, algo que no se venía logrando, hace que los analistas ratifiquen que el precio del barril puede orientarse hacia la zona de los 60 dólares en los próximos meses, por lo que el ritmo de la economía mundial, además de la llegada de Trump, y de la restricción a la oferta de dólares baratos, también deberá acostumbrarse a pagar más dinero para completar las necesidades de funcionamiento.

 

La suba del precio del petróleo modificó muchas cotizaciones vinculadas. El elemento que más sobresalió fue un paso decididamente atrás para las monedas asiáticas, especialmente para el yen japonés. El precio del dólar, que hace dos meses cotizaba a 100 yenes, el valor más bajo desde 2013, se fue a las nubes y subió ayer de 113 a 114,30 yenes, alcanzando la cotización más alta desde febrero de este año.

 

La relación entre el dólar y otras monedas no mostró demasiado cambio en el último día de noviembre, salvo por supuesto en la Argentina, donde –como directa consecuencia de la aceptación del BCRA de seguir la directiva del Poder Ejecutivo, bajando la tasa de interés de las Lebac– el dólar mostró ayer un nuevo incremento, alcanzando un nuevo récord histórico.

 

El dólar oficial saltó 23 centavos y llegó a $ 16,11, al tiempo que el dólar blue avanzó otros cinco centavos, con un cierre de 16,15 pesos. Y al compás de la suba del dólar, el peso también se hundió contra otras divisas clave: ayer el euro oficial llegó a $ 16,83, el real brasileño alcanzó los $ 4,69 y la libra esterlina subió hasta $ 19,86.

 

Detrás de la baja de tasas de las Lebac que aceptó el martes Federico Sturzenegger, los bancos achicaron las tasas de interés de los plazos fijos, por lo que ahora están pagando tasas que van del 17% al 17,8%, los niveles más bajos de los últimos tres años.

 

Este gran enfriamiento de tasas, con una inflación que se calcula en torno al 1,9% en noviembre y al 21% en los primeros once meses de este año, se está dando con el Ejecutivo muy preocupado: la industria acaba de caer 8% interanual en octubre y la industria de la construcción se desplomó 19,2%, con más cierres de pymes industriales a lo largo de esta semana.

 

Frente a ello, mientras se siguen acordando pagos de bonos de fin de año en muchos sectores oficiales, y al tiempo que el Gobierno saldrá a tomar otros 1.500 millones de dólares de deuda pagando 3% anual, los bonos argentinos volvieron a mostrar otro día con debilidades, por lo que el riesgo país sigue subiendo, hasta ubicarse nuevamente por encima de los 500 puntos básicos.

 

Con las acciones el clima fue bastante mejor. La Bolsa de Buenos Aires tuvo más negocios y logró repuntar 2,3%, con subas de nota para la acción del Mercado de Valores (subió 35%, no se operaba desde el 19 de septiembre) y para Petrobras Brasil, que subió casi 11% en precio y logró reunir nada menos que el 19% del total operado.

 

En el resto de las Bolsas el resultado fue diverso. Europa estuvo en verde con leves subas. Pero Wall Street cerró mixto, con el índice Industrial Dow Jones sostenido, pero con bajas de hasta el 1,3% para las compañías que cotizan en el Nasdaq (en general tecnológicas). En el resto de América Latina la de San Pablo subió 1,5% y la de México bajó 0,12%.

 

En consonancia con la suba vertical del petróleo, los metales preciosos estuvieron con bajas de más del 1%, pero donde más se vio el descenso fue en los metales básicos: con fuerte distorsión, hubo una caída del 5% en plomo y cinc, del 3% en níquel y poco cambio en el resto. Tampoco fue una rueda feliz para los granos: se registró una baja en bloque para en Chicago, especialmente para la soja.