El peso argentino cede más y es la peor moneda del año

30 de diciembre, 2016

pesos-dólar crisis

 

Con casi todos los negocios distorsionados por el cúmulo de tenedores de fondos que se están sumando al blanqueo, el mercado argentino vivió ayer la anteúltima rueda del año con movimientos estridentes.

 

Lo que más hizo girar la cabeza de todos los observadores fue una acelerada suba del precio del dólar. El tipo de cambio oficial, que ya se había empinado el miércoles, subió nada menos que 25 centavos ayer y llegó a los $ 16,15.

 

El mercado blue se calentó todavía más. El dólar informal creció otro escalón y cerró en un récord histórico absoluto de $ 16,95, con una brecha del 5% respecto del dólar oficial y con algunas operaciones pedidas para hoy con valores superiores a los $ 17.

 

Este movimiento del dólar obedece a que quedan pocas horas para el cierre de la segunda etapa del blanqueo de capitales. Analistas están afirmando que al 31 de diciembre habrá anotados unos US$ 100.000 millones y que para fines de marzo (cierre final de la presente exteriorización) se podrá llegar a los US$ 145.000 millones.

 

Con todo, desde el lunes, y sin gente apurada para cumplir con la AFIP, el mercado volverá durante algunas semanas a operar con normalidad. O sea, no habrá tenedores de dinero apurados para vender o comprar dólares para cumplir con Impositiva. Por eso, el valor del peso empezó a sincerarse, evidenciando que llevada por la inflación la moneda argentina sigue cayendo lentamente.

 

De hecho, ayer el precio del dólar no fue el que más subió. También se vio un aumento muy fuerte contra otras monedas. El precio oficial del euro subió hasta $ 16,718 y el real llegó hasta a $ 4,905.

 

En Argentina, los precios en pesos tuvieron en los últimos doce meses un aumento del 43%, al tiempo que el tipo de cambio, tanto a nivel oficial como a nivel bluel, apenas tuvo un incremento del 20% entre diciembre y diciembre, lo cual refleja que los precios de Argentina medidos en dólares subieron 19%, doce puntos más de lo que ocurrió, por ejemplo, en Uruguay.

 

Y si se toman otros mercados las realidades tienen distorsiones todavía más importantes. Contra Brasil, por ejemplo, hay gran distancia. en los últimos doce meses el mercado brasileño acumula un aumento de precios del orden de 8%, al tiempo que el precio del dólar bajó en brasil de 3,96 a 3,25 reales. Estas diferencias muestran que la inflación brasileña, en dólares, pegó un salto del 30%, y sin embargo muchísimos precios en ese país siguen siendo más baratos que los argentinos.

 

Por supuesto, la fuerte suba anotada por el precio del dólar a nivel local hizo saltar el precio en pesos tanto de los bonos como de las acciones. Los títulos públicos ganaron otro 0,4% y llegaron a zona de récords. Y la Bolsa pegó un salto del 2,5%, también con más volumen negociado: 351 millones de pesos.

 

Estas subas deben ser tomadas con la punta de los dedos, ya que el peso argentino acaba de convertirse en la moneda que más cayó este año (superando incluso a la herida libra esterlina, muy influida por el Brexit), al tiempo que el real se encolumna como la moneda que más valor ha ganado en 2016.

 

Con todo, el cierre del blanqueo empujó a muchos inversores a la compra de títulos, sobre todo a los que pueden permitir mantener el pago de la multa con la AFIP todavía en el 10%, como se paga hasta este sábado, eludiendo el costo del 15% que reinará desde enero hasta fines de marzo.

 

El vehículo más elegido para seguir con la multa del 10% es el bono AA17, que ayer volvió a subir fuerte, 1,5%, por lo que ya está muy por encima de la par y su tasa a vencimiento es claramente negativa superior al 5,2% anual. Sin embargo, otros bonos de la parte media de la curva también subieron, como el AY24 y, en consecuencia, su tasa a vencimiento se achicó de manera notable, hasta el 4,3% anual. Lo que sorprendió ayer fue que se cortó la suba del bono más largo, el AA46, que había subido de modo ininterrumpido en las ruedas anteriores y que ayer declinó apenas.

 

Todos los mercados tienen los ojos puestos en el 20 de enero, es decir en la llegada de Donald Trump a la Presidencia de EE.UU. Con ese dato como telón de fondo, ayer siguieron los estruendos por empresas que empiezan a ser afectadas por un mundo en el que las tasas de interés se están endureciendo cada vez más.

 

A nivel local continuó el temblor en Carboclor, que ayer perdió otro 25% ( y llamó bastante la atención las bajas del 7,3% en Quickfood, del 4,2% en Indupa y del 3,7% en Domec). Y a nivel internacional está haciendo mucho estruendo el caso Toshiba, que en tres días cayó nada menos que 50% en el mercado bursatil, afectando a la Bolsa de Tokio, que ayer también terminó en rojo.

 

A partir de estos niveles, finalizado el blanqueo, los inversores seguirán mirando cómo marcha el nivel de actividad. El Gobierno tiene que seguir emitiendo bonos para apagar más incendios. Ayer fue el turno a otra letra, para darle una ayuda financiera al transporte de electricidad y con ello evitar que este verano se multipliquen los cortes.