Después del blanqueo, ¿convienen los bonos en dólares?

19 de diciembre, 2016

dólar billete divisa moneda tasa

 

por Matías Daghero

 

Luego de la tan anunciada suba de tasas de la Fed y con el vencimiento del plazo del blanqueo para que la multa no exceda al 10% a la vuelta de la esquina, muchos inversores se encuentran analizando las alternativas para definir el destino de sus inversiones el día después de haber blanqueado.

 

La suba de tasas de la Fed actuó como un freno a la posibilidad de realizarelblanqueohastaestemomento por los impactos que podría tener y, quienes fueron pacientes, obtuvieron su recompensa. Esta puede verse por dos canales. El primero es que, como el tipo de cambio por el que se liquida la multa del blanqueo es el correspondiente al 22 de julio, la suba del dólar de estas últimas semanas está generando que los contribuyentes deban sacrificar menos dólares para pagar la multa (haciendo cálculos por este nuevo tipo de cambio, la multaendólaresterminafinalmente siendo del 9% en lugar del 10% de no producirse una abrupta caída del dólar en los próximos días).

 

destacado-matias

En segundo lugar, la suba del rendimiento del bono considerado como “libre de riesgo” en el mundo (el bono estadounidense) tiene como efecto la suba automática en el rendimiento de todo el resto de bonos. Y en el caso particular de Argentina, esta suba fue aún más que proporcional para el tramo medio y largo de la curva de bonos soberanos en dólares si lo comparamos con pares de la región (como Brasil). Esto último puede deberse a una mayor incertidumbre que ha generado en los últimos días el contexto político argentino, además de la creciente necesidad de financiamiento del déficit fiscal para 2017. Durante gran parte de este año, analistas y asesores financieros tomaron el centro de la escena para analizar recomendaciones para los contribuyentes que ingresaran al blanqueo que busquen recuperar la multa abonada en el menor plazo posible.

 

El centrarse sólo en el análisis del retorno y del tiempo, puede hacer que el contribuyente devenido en inversor por necesidad, termine sufriendo más de la cuenta al ingresar en activos de los cuáles no conoce mucho el riesgo. Si centramos el análisis en un ahorrista que busca mantener su capital en bonos en dólares (existen otras alternativas como bonos en pesos o fondos comunes cerrados), los rendimientos que ofrecen hoy son mucho mayores a los que ofrecían hace apenas un par de meses. Esto podría acortar el plazo de recupero de la multa, pero también debe hacer tomar conciencia al inversor de lo rápido que pueden caer los precios de un bono ante un cambio en las tasas.

 

El contribuyente debe tener en cuenta las dos formas por la que obtiene rendimiento al invertir en bonos. La primera, es que la renta que obtendrá es segura (salvo en el caso de un default del emisor), que es cuando conservamos el bono hasta el vencimiento. La segunda forma es venderlo antes de su vencimiento, existiendo una diferencia entre el precio al que se compró y al que se vendió. En esta segunda forma, es en donde impacta la variación en el riesgo país de Argentina, con una modificación en su tasa.

 

En la siguiente tabla, podemos analizar estos dos aspectos en el contexto del blanqueo:

 

Allí vemos como los bonos que prometen recuperar la multa en un plazo menor, tienen un mayor riesgo ya que son más sensibles ante una suba de la tasa que pagan los bonos argentinos (como también subirían más en caso de una caída de la tasa, ya que la relación precio-tasa de interés es inversa).

 

Adicionalmente, algo a tener presente es que todos estos bonos en el caso de personas físicas no pagan Bienes Personales ni el Impuesto a las Ganancias (sí pagan este último las personas jurídicas), por lo que si uno compara el estar líquido versus estar parado en ellos el 31 de diciembre produce un ahorro en el impuesto.

 

Con este menú, el contribuyente debe ser consciente de que más allá de la pérdida del 10% frente al pago del blanqueo, es importante que el restante 90% esté invertido en un activo que se condiga con el perfil de riesgo que mejor se adapte a su perfil.