Pymes denuncian que no es un buen momento para otorgar un bono

4 de octubre, 2016

Pymes denuncian que no es un buen momento para otorgar un bono

 

Luego de reunirse con los líderes de la CGT, el Gobierno Nacional prometió analizar la entrega de una “compensación de fin de año” para los trabajadores públicos y anunció que convocará a los empresarios a una mesa tripartita para incentivarlos a hacer lo mismo. Según las declaraciones hechas posteriormente por los ministros, el bono es una posibilidad que está siendo estudiada y con muchas posibilidades de ponerse en marcha. En este marco, referentes del sector pyme dialogaron con El Economista y, con diferentes matices, señalaron su preocupación frente a la posibilidad de tener que hacer un desembolso más, luego de un año en lo que los esfuerzos estuvieron destinados a “sobrevivir”.

 

“Por supuesto que tenemos dificultades, estamos en el medio del mar para pagar el bono, pero nosotros no podemos atentar contra nosotros mismos, porque si no hay aumento de salario, no hay bono, no hay nada, esto es el fin de las pymes”, opinó Francisco Dos Reis, titular de la Central de Entidades Empresarias Nacionales (CEEN), y recordó que en la década del noventa miles de pymes debieron cerrar sus puertas por la caída del consumo.

 

Dos Reis adaptó una ley de la termodinámica para decir que en la economía “nada se pierde, cambia de bolsillo”. En este sentido, señaló que acceder a pagar una compensación de fin de año es una decisión difícil en lo concreto, pero estratégica, dado que volverá en forma de consumo. “Hay que tomar una cucharada de aceite de castor, rasguñar la lata, y conseguir la guita para pagar el bono”, sintetizó.

 

En cuanto a la forma en que podría instrumentarse el pago, Dos Reis señaló que una opción sería solicitar algún tipo de crédito blando e intentar negociar con los trabajadores un pago en cuotas, que podría ir de noviembre a enero.

 

Eduardo Fernández, presidente de Apyme, admitió que el salario se ha visto muy deteriorado de cara a a inflación, pero consideró que el bono de fin de año “no le sirve ni a los trabajadores ni a las pymes”. En este sentido, dijo que hasta le parece más “justo” y “razonable” reabrir las paritarias, porque “habría previsibilidad y una posibilidad de trasladar el aumento a la estructura de gastos permanentes”.

 

De todos modos, el empresario sostuvo que están dispuestos a afrontar el pago del bono en la medida en que el Estado establezca algún tipo de compensación frente a ese desembolso, que podría ser una retribución fiscal en relación con los aportes y contribuciones. “De otra manera al sector se le hace prácticamente imposible afrontar un gasto extra, cuando ya vamos a estar en dificultades para pagar el medio aguinaldo”, dijo.

 

Por otro lado, el presidente de Apyme dijo no estar seguro de que el dinero que ingrese a los bolsillos de los trabajadores en forma de bono regrese circularmente. Según precisó, por lo que demuestra la reactivación del crédito personal, el bono “irá a pagar los nuevos cuadros tarifarios o alguna deuda”.

 

Fernández aclaró también que las distintas actividades no se encuentran en la misma situación, y que si bien no pretenden hacer una diferencia entre “trabajadores de primera y de segunda”, parece inviable igualar la compensación para todos ellos. “No creo que sectores como el financiero y el agroexportador tengan problemas en pagar un bono, pero dígale al comercio; o a una metalmecánica vinculada al autopartismo en Córdoba, donde hay suspensiones; o la industria de la madera, donde entran continuamente artículos importados”.

 

Pedro Cascales, secretario del sector industrial de la CAME, coincidió en que “no es un buen momento para agregar otra erogación a las pymes, que están en una situación bastante complicada respecto del nivel de actividad”. El empresario precisó que, si bien hay perspectivas favorables para el futuro, por lo pronto están “tratando de sobrevivir a este semestre”.

 

A diferencia de lo expresado desde Apyme, Cascales consideró que ante la alternativa de reabrir paritarias el bono le parece “más viable”, aunque eso dependerá del monto en el que se fije, que todavía está por definirse.

 

Según el empresario el pago de la compensación solicitada por la CGT es todavía “un rumor” en el ámbito empresarial, pero adelantó que de concretarse es probable que se necesite algún tipo de asistencia crediticia para las pymes. “Saldar el bono con capital propio va a estar complicado –consideró–. Se me ocurre que van a tener que instrumentar algún tipo de línea de crédito tipo capital de trabajo para poder digerirlo”.