Una estrategia de inversión que todos deben imitar

29 de septiembre, 2016

Una estrategia de inversión que todos deben imitar

 

por Dolores Ugarte

 

¿Qué táctica conviene adoptar a la hora de invertir? El menú de estrategias que ofrece el mercado es amplio y está en cada inversor el camino que elige transitar. Sin embargo, hay una técnica que sobresale del resto y es porque el reconocido inversor Warren Buffett, el oráculo de Omaha, es su principal embajador: el value investing.

 

El value investing, o inversión en valor, es una estrategia de inversión que desarrolló por primera vez el profesor e inversor Benjamin Graham en 1928. Su discípulo más famoso es Buffett, uno de los mejores inversores de todos los tiempos. Su vehículo de inversión es el holding Berkshire Hathaway, que cotiza en la Bolsa de Nueva York, por lo que cualquiera podría comprar acciones si quisiera.

 

¿Qué es? La filosofía value investing parte de la idea de que los mercados financieros no son siempre eficientes. Un mercado eficiente es aquel en el que toda la información existente se recoge de manera inmediata en los precios de las acciones.

 

Los seguidores de la inversión en valor consideran que sólo en el largo plazo los mercados son eficientes y que, por ello, en el largo plazo el precio de las acciones coincidirá con su valor intrínseco.

 

“Yo creo que la estrategia de value investing es la que debería aplicar cualquier persona que quiere posicionarse en acciones en un mediano/largo plazo ya que los fundamentos deberían primar al fin de cuentas sobre fluctuaciones especulativas de corto plazo”, explica Lucas Gardiner desde Portfolio Personal.

 

El especialista recomienda esta estrategia para cualquier persona que quiera invertir en acciones, con lo que realmente significa la palabra invertir. Es decir, no sugiere esta estrategia para aquellos que buscan hacer trading o especular ya que, en el corto plazo, los activos pueden no reflejar su verdadero valor porque priman otras cosas.

 

“La diferencia es que uno analiza en qué compañías hay valor intrínseco y se guía por los fundamentos que ve en esa compañía a futuro, y no por la tendencia o el valor actual. Yo creo que, si hablamos de invertir, es la única estrategia posible a aplicar. El resto serían decisiones especulativas o de trading pero no de inversión”, afirma Gardiner.

 

Comprar y mantener las inversiones es quizá la estrategia más simple para alcanzar el crecimiento esperado del portafolio y con el tiempo también puede ser uno de los más eficaces.

 

Los inversores que compran activos de crecimiento y los dejan en sus carteras, haciéndoles el menor monitoreo posible se ven gratamente sorprendidos con los resultados.

 

El inversor, empleando esta estrategia, busca evitar grandes pérdidas antes de ir de forma desenfrenada hacia la búsqueda de la próxima gran inversión. Seguir este camino significa que se está dispuesto a matar al mercado y nunca ser liquidado por él. Asimismo, los inversores que apuestan a usar este método logran tener una vida y no estar pendientes permanentemente de las fluctuaciones de la Bolsa.

 

Sin embargo, ir “despacio y constante” a veces es difícil porque siempre hay alguien que logra la riqueza de manera veloz y sin apostar al largo plazo. Hay mucha gente que sostiene que utilizando estrategias agresivas de trading logran grandes rendimientos.

 

Pero también hay que tener en cuenta que es más probable lograr buenos rendimientos esperando a que el tiempo y la coyuntura decidan el rendimiento de los activos, antes de andar rastreando cuáles podrían experimentar buenos momentos todo el tiempo.

 

En Argentina

 

Hay varias inversiones que se pueden considerar válidas si se quiere aplicar esta estrategia y es posible ponerla en práctica hoy mismo.

 

“En cuanto a las compañías, me parece que en Argentina hay muchas oportunidades de este tipo debido a que los activos han sido castigados por los años que hemos vivido con el Gobierno anterior. En condiciones normales, con un país con reglas de juego claras y una matriz energética que nos permita pensar un país con crecimiento sostenido a lo largo del tiempo, aUgartecreo que hay muchísimo valor en empresas del sector energético”, aclara Gardiner.

 

En esta línea, el especialista cree que la mejor opción es Pampa Energía ya que participa en todas las instancias de la cadena energética (generación, distribución y transporte). “Pero también hay otras compañías que veo con mucho valor analizando sus fundamentos y comparando también con empresas del mismo sector en otros lugares del mundo como son Transener, Transportadora de Gas del Sur y Edenor”, sugiere Gardiner.

 

Sin embargo, lo más importante para llevar a cabo esta estrategia es poner sobre la mesa las expectativas futuras y no dejarse guiar por ratios del pasado en un mercado inmaduro y que todavía no se ha desarrollado. En otras palabras, no tiene sentido analizar el valor de una acción sobre ganancias pasadas si se cree que por determinadas cuestiones esas ganancias van a ser mucho mayores en el futuro.