Sturzenegger reivindicó su lucha contra la inflación

30 de septiembre, 2016

Sturzenegger reivindicó su lucha contra la inflación

por Mariano Cúparo Ortiz

 

El presidente del BCRA, Federico Sturzenegger, pronunció ayer un discurso en el cierre de la Conferencia Anual de Fiel. Durante su presentación, hizo hincapié en la importancia de lograr bajar la inflación, relativizó los costos de un plan que apunte a alcanzar ese objetivo y recogió el guante frente a la mayoría de las críticas que los economistas vienen realizando a su régimen de metas de inflación.

 

“Lo relevante de combatirla es construir un esquema donde oferta y demanda de dinero puedan equilibrarse. Una vez que se implementa de manera consistente un esquema institucional que equilibra el mercado monetario doméstico, se paralizan de golpe los motores que originan la inflación. Así un esquema de estas características, que compatibiliza la oferta y la demanda monetaria, permitirá una reducción drástica de la tasa de inflación en Argentina”, dijo.

 

Además reivindicó lo que ya considera un logro de la gestión de la autoridad monetaria, que es alcanzar una inflación de 1,5% en último trimestre: “Ese 1,5% mensual, que en un principio fue enfrentado con cierto escepticismo, podemos decir que fue alcanzado con dos meses de anticipación. Eso nos otorga algo de credibilidad para la tarea que tenemos por delante”.

 

Recogiendo el guante Sturzenegger brindó una conferencia muy jugosa en términos de coyuntura, ya que respondió con sus palabras a muchas de las críticas que se escucharon en los últimos días en el mundo económico. Por ejemplo, hizo referencia al freno que le puso a la baja de tasa de política monetaria el último martes, que recibió muchos comentarios en contra porque para muchos, teniendo en cuenta las inflaciones observadas, sobra tasa. “Habrán visto que el martes pasado se decidió mantener la tasa inalterada. Estamos trabajando para consolidad la desinflación y mirando las expectativas para el año que viene. Nuestra tarea es comunicar nuestros objetivos y cumplirlos. Esto les permite a los actores saber el rango en el que otros estarán moviendo sus precios”, sentenció.

 

Además, hizo un balance de lo que ocurrió en lo que va del año y de cómo, desde el punto de vista del BCRA, alineándose a las metas, los sectores podrían mejorar sus ventas: “En el primer semestre las decisiones de precios no fueron acordes a los objetivos del BCRA. Cuando las empresas se dieron cuenta de la desconexión entre sus precios y las políticas de desinflación empezaron a proliferar descuentos que internalizaron nuestras políticas monetarias. Un ejemplo fue la automotriz que hizo compatibles sus precios con la política monetaria y dio un salto en las ventas”.

 

Otra crítica resonante sobre la que decidió dar una respuesta fue aquella que sostiene que la desaceleración inflacionaria no es mérito sino consecuencia de la recesión. Al respecto, dijo que “la relación entre desempleo e inflación en Argentina no ha sido demasiado verificada: los años de mayor crecimiento no se vieron acompañados de baja inflación y viceversa”.

 

También contestó a los que afirman que un programa de metas no será la solución ya que el país sufre de una inflación inercial. “Durante los ‘80 la inercia era un factor determinante. En aquella época existía una inercia contractual ya que la mayoría de los contratos indexaban legalmente respecto a la inflación pasada. Este tipo de indexación no existe más”, dijo. Incluso, a través de ese argumento, contestó a los cuestionamientos que apuntan a que los casos exitosos de metas de inflación necesitaron más de tres años para alcanzar sus objetivos. Para eso usó el caso de Colombia, que “sufría una indexación por ley”.

 

“La inercia se vería explicada más bien si el BCRA es propenso a sucumbir a tentaciones cortoplacistas y, entonces, esa tentación es anticipada por los agentes. Ahí entra el régimen y un BCRA independiente, con metas de largo plazo, de las que no se desvía por vaivenes de corto. Podemos afirmar que el BCRA ha sido exitoso en alinear expectativas, el último REM dio 1,6%, 1,5% y 1,5% para la núcleo del último trimestre”, afirmó”.

 

Impuesto inflacionario

 

Sturzenegger sostuvo que los motivos anteriormente reseñados eran poca cosa al lado del principal: el efecto devastador que tiene la inflación sobre la distribución del ingreso: “Dentro de una estructura tributaria ya de por sí regresiva, el impuesto inflacionario es el más regresivo de todos”. Según los datos que presentó el presidente de la autoridad monetaria, “el impuesto inflacionario representa el 21% del ingreso de una familia del decil de menores ingresos mientras que significa menos del 3% para una familia del decil más elevado”. Al respecto, afirmó tajante: “Por eso creo que todo el debate sobre los costos de corto plazo de bajar la inflación debería pasar a un segundo plano”.