Sturzenegger presionado por dos aplanadoras

Sin que la inflación ceda y con el dólar bajando, el titular del BCRA tuvo que salir a defender las tasas del 38% que muchos le critican. Los títulos argentinos, tanto acciones como bonos, tienen una semana con leves bajas luego el rush alcista previo a la salida del default.

29 de abril, 2016

Sturzenegger presionado por dos aplanadoras

Por Luis Varela

Encerrado, enfrentando la fuerza de dos aplanadoras, el presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, se vio obligado a salir ayer al ruedo, con una conferencia de prensa para ratificar que las tasas de interés seguirán altas y que irán bajando a medida que vayan cediendo los síntomas de inflación.

Luego de recibir críticas de parte del ministro Prat-Gay, de los banqueros locales e incluso desde algunos operadores de Wall Street, Sturzenegger salió al cruce de tirios y troyanos, a pesar de que todos lo acusan de estar aplacando demasiado la actividad económica y de generar indirectamente que se sigan multiplicando las suspensiones de personal y los despidos.

En realidad, la tarea de Sturzenegger no es en absoluto sencilla. Con una inflación acumulada en el 28% en los últimos seis meses, con un IPC anualizado que rueda por arriba del 37% y con más subas de precios en danza (como un nuevo ajuste del 10% en las naftas este domingo), la inflación le sigue mostrando al titular del BCRA que la suba de precios sigue siendo el principal problema de Argentina.

Por eso, el martes pasado el BCRA mantuvo las tasas de las Lebac en el 38% anual, motorizando la cantidad de dólares que entran a la economía local, para convertirse en pesos, aprovechar el estrafalario nivel de esos intereses, haciendo daño al entrar, porque provocan una baja en el precio del dólar, y acumulando un duro problema de mediano plazo, porque en 60 o 90 días tomarán ganancias y, como golondrinas, se pasarán nuevamente al dólar, haciéndolo subir, para volver a irse raudamente.

De hecho, esa fuerte entrada de dólares para aprovechar la tasa, hizo que la cotización del billete siguiera limándose: el tipo de cambio oficial cerró a $ 14,51, el blue a 14,71 y el contado con liqui, que es el túnel a través del cual llegan los dólares de afuera, descendiera todavía más, hasta 14,13, su peor precio de los últimos 90 días.

Frente a esta puja entre las Lebac y el precio del dólar, los bancos locales, que se están quedando sin pesos porque el dinero vuela directamente desde los inversores hacia el BCRA, le ofrecieron a la autoridad monetaria colocar bonos en pesos a tasa fija o variable, siempre y cuando ajuste con los rendimientos de las Lebac (en lugar de la Badlar), más un spread (que puede ubicarse por debajo de los 200 puntos básicos) y a un plazo de al menos doce meses.

En este momento de fuerte tensión, los bancos temen que su negocio se siga achicando. Es que el Gobierno estudia lanzar un bono, en dólares, con tasas que pueden ir del 4 al 5% anual, con un plazo de hasta 12 meses, con la idea de financiar un durísimo déficit fiscal que Mauricio Macri siguen sin poder dominar, por tener que suspender todos los recortes de gasto público, debido a la insoportables presiones gremiales.

El Presidente, luego de recibir la estocada de la media sanción de la ley antidespidos (que casi con seguridad será vetada por la Casa Rosada) enfrentará hoy la segunda gran movilización gremial. La primera fue hace un mes convocada por la CTA.

Frente a ese cúmulo de tensiónes económicas y políticas, mientras Cristiano Ratazzi dice que las tasas del 38% impiden que la economía se desarrolle y que la baja del dólar impide exportar, los títulos argentinos, tanto acciones como bonos, están enfrentando una semana levemente netativa, después del rush alcista de noventa días que disfrutaron antes de la salida del default.

Los bonos experimentaron ayer su cuarta rueda en baja, que redondea en la semana un descenso de casi el 2%, con los nuevos bonos cotizando en la Bolsa local con bajas del orden del 0,5%. Y las acciones, con más negocios, tuvieron una rueda con muchos altibajos, algunas entonadas por la firmeza externa del petróleo y otras complicadas por el parate de la economía local.

La mala impresión empresaria actual se apreció perfectamente ayer en los balances presentados por Tenaris e Indupa. Tenaris, la compañía líder en la fabricación de tubos sin costura para la industria petrolera, reportó una ganancia de US$ 18 millones para el trimestre finalizado el 31 de marzo pasado, 93% menor a la anotada en el inicio del ejercicio anterior. Y Solvay Indupa informó una pérdida neta de $ 188,19 millones para el período de tres meses finalizado el 31 de marzo último, cuatro veces superior al que había anotado en el inicio del ejercicio previo.

Y como siempre sucede, la baja del dólar en el mundo terminó empinando algunas cotizaciones. El valor del petróleo se acercó un poco más a los 46 dólares por barril, su mayor precio en seis meses. Pero los que salieron más beneficiados fueron los tenedores de oro y plata. Los metales preciosos volvieron a marcar otra suba, del 1,6%, y lograron su mayor valor desde enero del año pasado.

Notas relacionadas:  “Los detalles del programa monetario del BCRA 2016” (29/04/2016)