La explicación oficial de los despidos

Desde Trabajo aseguran que no hay destrucción de empleo. Alertan que los medios no publican las incorporaciones

25 de abril, 2016

La explicación oficial de los despidos

“En ningún lado se ven publicados los ingresos al mercado de trabajo”, se quejan desde el equipo del Ministerio de Trabajo, al tiempo que aseguran que, según sus mediciones, en lo que va del gobierno de Cambiemos no hubo una caída significativa de la actividad. Así respaldan los dichos del titular de la cartera, Jorge Triaca, que ayer insistió en que “no hay una ola generalizada de despidos”, sino sectores con algún grado de “tensión”. En diálogo con El Economista, el secretario de Empleo, Miguel Angel Ponte, y el subsecretario de Programación Técnica y Estudios Laborales, José De Anchorena, insistieron en que la dinámica propia de la economía crea y destruye miles de puestos de trabajo cada mes, y que la “sensación térmica de despidos” –para usar una expresión del ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat-Gay– se debe a que no se hace el balance neto y a que las ramas más afectadas de la economía son las de mayor concentración numérica y, por tanto, las que reciben la atención de los medios.

Los datos en los que hace pie el Gobierno para observar los movimientos del empleo son los de la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL), que monitorea mensualmente cerca de 3.000 empresas ubicadas en los grandes conglomerados urbanos del país, y los provenientes del Sistema Integrado Provisional Argentino (SIPA), que registra las altas y bajas en la AFIP. Ambas excluyen de su registro la actividad informal y la EIL pierde de vista también a las micropymes, al establecer como criterio un mínimo de diez o cinco empleados.

Según indicó De Anchorena, existe correspondencia entre esas dos mediciones, sin poder extraer de ninguna de ellas pronósticos alarmantes. “La EIL nos estaba dando información de que no había una caída neta de empleo demasiado grande como se estaba hablando y, efectivamente, al mes siguiente SIPA confirmó eso”, dijo.

El último dato publicado de la EIL es de febrero de 2016 y muestra un crecimiento del 0,5% en la actividad privada, con mucha disparidad por sectores. Se registró, por ejemplo, una caída del 11,9% interanual en la construcción. Según anticiparon las autoridades, esta semana se presentará un nuevo informe trimestral y la intención es que próximamente los datos sean publicados cada mes.

Tomando como base los datos SIPA –que para Ponte son la “verdad de la verdad”– en el primer trimestre hubo 2.2% de bajas, “que pueden haber llenado los diarios del país diciendo que había 150.000 bajas”. “Y es cierto –continuó Ponte–, pero hubo 2.3% de altas, que no se publican en ningún lado.” Para el secretario de Empleo ese es el problema de tomar los diarios como base para evaluar el estado del mercado de trabajo.

En este sentido, los funcionarios se refirieron a los informes de Tendencias Económicas, que en el último tiempo fueron tomados como referencia para hablar del tema. La consultora, que contabiliza los despidos publicados en medios periodísticos de todo el país, concluyó que desde la asunción de Mauricio Macri los despidos estatales y privados escalaron a 127.000.

Según estimaciones de De Anchorena, en la dinámica ordinaria de la economía argentina, “todos los meses se crean entre 200.000 y 300.000 puestos de trabajo y se destruye la misma cantidad”. En este primer período de transición entre un gobierno y otro, esa franja se achicó, afectada por una “relentización” de la economía. “La sensación que uno tiene es que efectivamente los empresarios están viendo cómo se acomodan las cosas: los holdouts, la cuestión de las tarifas, la doble indemnización”, consideró.

De Anchorena propuso analizar la situación de los trabajadores registrados asalariados a partir de tres sectores. En el sector público –donde en general hay altas y bajas a tasas menores que en el sector privado– señaló que están midiendo “un poco más de desvinculaciones que de vinculaciones”. Respecto al “sector privado puro”, que no depende del Estado, aseguró que “está teniendo muy poco cambio neto”. “En todo caso, si hay una pequeña caída se da más bien en el sector privado dependiente del erario: obra pública, pauta oficial, Austral construcciones, Sol aerolíneas”, enumeró. Según su visión, en este sector el impacto se explica fundamentalmente por la revisión de contratos que advino con el cambio de gestión. “Esperemos ser efectivos con eso, si no estaríamos fracasando en transparentar y eliminar la corrupción”, expresó.