“Iniciativas desconectadas”

La visión de Jorge Vasconcelos (Ieral).

26 de abril, 2016

“Iniciativas desconectadas”

“Rústico por el lado monetario, brumoso en el flanco fiscal, sin mucha coordinación con el área de Energía, hasta aquí el plan económico del Gobierno parecía más bien una serie de iniciativas desconectadas una de otra. Podía ser valorado por lo que estaba evitando, ya que sin las medidas adoptadas, hoy los indicadores de inflación y nivel de actividad serían todavía peores a los observados. Recién ahora, una vez superada la situación de default, los funcionarios están en condiciones de ordenar la gestión y dar más certezas, lo que habrá de plasmarse en la presentación formal de metas fiscales y de inflación, muy probablemente esta misma semana”, analiza, y anticipa, Jorge Vasconcelos, vicepresidente del Ieral de la Fundación Mediterránea.

En busca de un plan

En concreto, la presentación del Gobierno del “plan financiero 2016”, dice, “es clave para que el BCRA explicite también su estrategia para garantizar el descenso de la tasa de inflación de aquí a 2019, objetivo que pretende alcanzar en un contexto de flotación cambiaria, lo que desplaza toda la responsabilidad a la política monetaria y a la tasa de interés”.

Un desafío histórico

Se trata, concluye Vasconcelos, de una experiencia inédita para la Argentina, “ya que desde mediados del siglo pasado, la economía sólo reconoce dos patrones de funcionamiento, el de la alta inflación y el de la estabilidad de precios de la década del ’90, lograda con una convertibilidad de paridad fija entre el peso y el dólar”. El gran ejemplo a evitar es Brasil, y el desafío es evitar que el instrumento para frenar la inflación sea el del atraso cambiario, “que fue el recorrido que hizo Brasil entre 2003 y 2008, de la mano de altísimas tasas reales de interés”. Mejor mirar las experiencias, dice, de Chile y México.