¿Hacia dónde va la inflación?

En marzo, el IPC San Luis creció 3% y el de Neuquén, 3,8%

22 de abril, 2016

Inflación chile

La inflación es, al mismo tiempo, una de las principales preocupaciones de la población, de los empresarios y del Gobierno Nacional. Según la consultora Ibarómetro, es el segundo factor de inquietud de la mayoría de las personas encuestadas, sólo detrás de la corrupción. Para Mariana Camino, presidenta de Abeceb, la forma en que se abordará ese problema es lo que todavía genera “cierto temor” en el empresariado. Para el Gobierno, a su vez, es el eje central de su agenda posholdouts. Cerrado el acuerdo con los bonistas litigantes, que el equipo económico de Mauricio Macri consideraba un pilar indispensable para encarar cualquier programa económico, se concentrará en este segundo semestre en atacar la inflación. Tanto a través de una política monetaria fuertemente contractiva –que ya viene llevando adelante el Banco Central– como con una agenda social concentrada en reparar el impacto negativo de la aceleración de precios, que comenzó a mostrar esta semana sus primeros alcances. “En la segunda mitad del año la inflación estará más cerca del 1% mensual”, volvió a plantear el ministro de Hacienda, Alfonso Prat-Gay, hace algunos días.

¿Podrá bajar hasta la meta que plantea el Gobierno? ¿Qué impacto tendrá la suba de tarifas sobre la evolución de los demás precios? ¿Habrá, como ya lo dijo el ministro, una tendencia distinta en las provincias que en la ciudad de Buenos Aires?

El IPC-San Luis, que desde marzo se utiliza para calcular el CER, arrojó una suba mensual de 3% en marzo, levemente por encima del 2,7% registrado en febrero con respecto al primer mes del año, acumulando un incremento de 37% en los últimos doce meses. Para Martín Polo, economista jefe de Analytica, este número “le dio la razón al BCRA sobre la prudencia de no bajar las tasas de interés de Letras”, lo que hubiera recalentado la tendencia inflacionaria. No obstante, y a pesar de que “la dinámica de la inflación está dentro de lo esperado dada la fuerte devaluación de fines del año pasado y el ordenamiento de precios relativos que está haciendo la economía”, indica Polo, el número arrojado por el IPC-San Luis “no es una buena noticia para el Gobierno, que quiere mostrar que lo peor ya pasó y que el problema inflacionario se concentra en el área metropolitana por el ajuste de tarifas”.

Mientras tanto, el IPC de la provincia de Neuquén también marcó una aceleración de los precios en marzo, de 3,8%, por encima del 2,7% del mes anterior. Así, en lo que va de 2016, el índice puntano registró una inflación de 10,2%, mientras que el porteño marcó una suba de 11,9% y el neuquino, 12,82%. ¿Qué pasará en lo que queda del año?

“Sabemos que abril es un mes difícil. Especialmente en el área metropolitana por el aumento de tarifas, en el índice de precios va a haber un salto importante, por única vez”, planteó Prat- Gay esta semana.

En la CABA, según la consultora Economía & Regiones, por las modificaciones tarifarias la suba de precios de abril tendrá un piso de 3,8%. Sumado a una inercia de 2,5% promedio, la inflación estará por encima de 6,5% en abril, según el consenso de las consultoras. La pregunta, es cuánto de eso se trasladará al resto de las provincias.

Según Gabriel Zelpo, economista jefe de Elypsis, ese efecto será marginal. La inflación va a bajar, según Zelpo, tanto por el menor ritmo de expansión de la base monetaria, como por una contracción de los niveles de consumo. “Ambas cosas van de la mano. La política económica restrictiva lo que termina haciendo es reducir los niveles de consumo y de inversión y afectar a la actividad económica, por eso no sigue habiendo una fuerte demanda que afecte a los precios. No es agradable, por eso el kirchnerismo no la hacía”, señala.

Mientras tanto, otra incógnita es en qué medida se trasladarán a precios los aumentos tarifarios de abril. Para Zelpo, ese efecto será marginal. “Por ahora no vemos signos de una inflación de segunda ronda. Quizás haya algo más tarde, pero todavía no –asegura–. La política monetaria restrictiva y la caída de la actividad económica ayudan a que la escalada de precios sea bastante baja”. En sus relevamientos semanales, la consultora registró una suba de 5,5% en la primera semana y solo 0,3% en la segunda.

De todos modos, aunque coincide con esa lectura, el jefe de Economía & Regiones, Diego Giacomini, advierte: “La inflación no se va a desplomar porque todavía tenés algunos obstáculos: los retardos de la política monetaria, que son alrededor de doce meses, con lo cual la política monetaria de Alejandro Vanoli va a seguir impactando en la inflación de este año, pese a que el ritmo de expansión monetaria ya está bajando del 44% interanual al 26% este año; y las LEBACs, que a fin de año llegarían a ser $ 620.000 M, lo que te genera, expectativas de emisión que le ponen un palo en la rueda al logro de las metas oficiales”, explica. Así, proyecta Giacomini, en el mejor pronóstico, la inflación anual cerrará en torno a 36-37% y la interanual, a 31-32%. Según Economía y Regiones, en el mejor de los pronósticos, la inflación anual cerrará en 36% y la interanual, en 32%.