El impacto de una baja de tasas en las Lebacs de largo plazo

Si miramos el comportamiento de los inversores en la última licitación vemos que, si bien continúa la preferencia por la colocación a cortísimo plazo, empiezan a aumentar los montos licitados en los plazos más largos de la curva. ¿Es una estrategia conveniente?

29 de abril, 2016

 Por Matías Daghero (*)

El mercado esperaba para la licitación del martes que pasó una posible reducción de la tasa pagada por el BCRA. Sin embargo, esta reducción no se produjo para el plazo más corto (35 días) y sí se produjo una reducción de 75 puntos básicos en los rendimientos de los plazos más largos (203 y 252 días). Por el momento, en el equipo económico parecería estar prevaleciendo el discurso hawkish de Federico Sturzenegger por sobre el dovish de Alfonso Prat-Gay en lo que atañe a las tasas de las Lebacs.

Si miramos el comportamiento de los inversores en la última licitación vemos que, si bien continúa la preferencia por la colocación a cortísimo plazo, empiezan a aumentar los montos licitados en los plazos más largos de la curva como podemos observar en (tabla 1).

Ante la expectativa de que las tasas y la inflación comiencen a bajar fuertemente en el segundo semestre del año, empieza a aumentar la cantidad de inversores que buscan garantizarse altas tasas reales positivas en largo plazo, resignando utilidad en el corto plazo.

Destacados Lebacs

Las ya ocho licitaciones consecutivas con tasas del 38% han actuado como una aspiradora en el mercado y haciendo caer a todo el resto de activos (dólar, bonos y acciones). Una pregunta que podría hacerse el inversor es si en el momento en que bajen las tasas, no impactará en una recuperación del resto de los instrumentos. Y adicionalmente pensar si haber lockeado tasa a tan largo plazo será un buen trade.

Aquí vale la pena hacer la distinción entre los distintos perfiles de riesgo del inversor. Una tasa real positiva garantizada por un plazo largo de tiempo resulta claramente atractiva para un inversor conservador. En cambio, para aquellos inversores más activos y con un perfil más arriesgado que busquen captar la recuperación de los demás activos, el análisis podría girar en torno a qué plazo de Lebac conviene estar posicionado al momento de comenzar a efectuarse la reducción de tasas, saliendo de ellas (vía mercado secundario) cuando se produzca este evento.

Existen millones de escenarios posibles que el inversor podría armar en una planilla de Excel. Las opiniones están divididas sobre en qué momento de los meses de mayo o junio comenzará. A los efectos de poder analizarlo en esta nota presentaremos el caso “extremo” siguiente: las tasas recién comienzan a bajar para el tramo corto en la licitación del 06/07/16 (el inversor podría efectuar el mismo análisis colocando una fecha diferente a ésta y obtener distintas conclusiones). Y aquí comparamos los rendimientos de un inversor que licitó ésta semana a 35 días al 38% y que renueve una vez más a estos mismos valores haciéndose de sus fondos líquidos para el 06/07 versus otros inversores que hayan invertido a 203 y 252 días en la licitación de ésta semana. Lo importante a tener presente entonces es que la apreciación del capital se va a tener al día 06/07 por la modificación de las tasas. Y mientras más abrupta sea la caída de las tasas, mayor será la apreciación de capital (relación inversa entre tasa y precio).

En la (tabla 2) comparamos la tasa directa de apreciación de capital que obtendría un inversor en diferentes escenarios de cambio de tasa.

En el mismo, observamos que licitar en el tramo más largo bajo este escenario recién comienza a tener sentido cuando la tasa por el plazo restante (132 días para la de 203 y 181 días para la de 252) cae a niveles por debajo del 26%.

El momento en el que el BCRA comience a bajar sus tasas es el dato más buscado hoy por los inversores ya que la tasa en pesos le “robó” (¿por un tiempo?) el puesto de principal driver del mercado argentino al dólar.

Tablas Lebacs

(*) Asesor financiero.