Aerolíneas y la obsesión por reducir el déficit

El plan de saneamiento de los números prevé reestructurar operaciones sin disminuir frecuencias.

29 de abril, 2016

Aerolíneas Argentinas

Por Carlos Boyadjian

Ya no tiene más margen de acción. El tiempo que oportunamente pidió Isela Constantini para analizar un programa de reestructuración de gastos de la compañía, tendente a reducir drásticamente el déficit operativo al mìnimo posible, ya llegó a su fin. Sin embargo, la preocupación sigue.

Desde la compañía aseguran que “ninguno de los planes que se están estudiando implica accionar sobre los trabajadores y sobre los pasajeros en cuanto a seguridad y eficiencia”. Para Aerolíneas el desafío es alcanzar los números propuestos pero sin que esto suponga una reducción de frecuencias o el levantamiento de rutas. Así, la batalla por el déficit se basa en analizar a fondo cada situación, para lograr que aquellos servicios que hoy no son rentables empiecen a serlo, siguiendo lo que surge de la implementación de la “política adecuada”.

Al asumir sus funciones en enero pasado, Isela Constantini estimó las necesidades operativas en unos $15.000 millones, algo asó como US$1.000 millones, si se decidía mantener el nivel de operaciones planificado por la anterior gestión, a cargo de Mariano Recalde. Sin embargo, la ex titular de General Motors Argentina, recibió el “encargo” presidencial de sanear la compañía, con lo que el margen de maniobra para evitar el recorte se redujo sustancialmente.

Panorama complejo

Entre los rubros que explican las necesidades de financiamiento, gran parte se destina al pago de salarios, pero también hay costos operativos importantes. Además, está el capítulo de las deudas, como por ejemplo el pago por la compra de aviones comprados hace poco, repuestos y pago de servicios exterior. Otro punto es la deuda acumulada, que debió ser abonada inmediatamente, y que según fuentes de la nueva administración, corresponde al último año de la gestión Recalde. Frente a las quejas y temores de los gremios –la actividad aerocomercial debe lidiar con siete sindicatos– ante eventuales recortes de empleo, la titular de Aerolíneas decidió ajustar gastos y concluyó que de máxima el gasto operativo podría ubicarse en US$500 millones. Luego de la presentación del plan de negocios ante el presidenteMauricioMacri, seacordó apoyar a la compañía vía subsidios por unos US$422 millones al año.

Sin embargo, las presiones de la jefatura de Gabinete para acotar aún más el gasto continuaron. Según la agencia Télam se barajó la cifra de US$260 millones al año, un monto que tensó los nervios de varios ejecutivos de la compañía aérea. Fuentes citadas por la agencia, destacan que la política a desarrollar consiste en “una agresiva campaña de venta, que ya se está desarrollando; ofreciendo promociones; acordando con más y más bancos; implementando mecanismos como ofertas temporarias a través de la página web, que está teniendo un gran resultado”. En ese sentido, se destaca que la reducción de costos “no pasa por cancelar destinos, sino por ver todas las posibilidades que se pueden presentar, como cambio de avión, de tripulación, de frecuencias u horarios”, apuntaron.

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