¿Qué está pasando con los principales canales de inversión?

Oro, petróleo, soja, tasas, bonos y acciones

12 de febrero, 2016

commodities
(Por Luis Varela)
ORO: Hace cuatro meses, después de cuatro años de caída libre, los principales consultores del mundo de los metales empezaron a advertir que el derrape de oro y de la plata estaba por terminar. Entre 2011 y 2015 la onza de oro cayó casi 45%, de 1900 a 1050 dólares, y en el mismo lapso la onza de plata se destruyó 72%, al pasar de 49 a 13,50 dólares. La tensión que vienen registrando los mercados internacionales desde mediados de diciembre a esta parte provocó una búsqueda de refugio en los inversores. En las últimas siete semanas el oro rebotó 19%, hasta 1247 dólares, y la plata recuperó 16%, hasta 15,70 dólares. ¿Qué se ve por delante? Se estima que este corrimiento se extenderá. Muchos de los que tenían bonos de EE.UU. permanecían allí por tener tasas cada vez más altas, pero ahora esas tasas están bajando y el dólar debilitándose, por lo que refugiarse en metales preciosos es un camino. Habrá que vigilar el pulso de la economía norteamericana: de seguir dando muestras de freno, los objetivos de largo plazo para el oro y la plata serían de 1500 y 18 dólares respectivamente.
El precio del barril está viviendo una apertura de 2016 ciertamente frenética. Arrancó el año en 37 dólares, bajó hasta 27 dólares en las tres primeras semanas, luego terminó enero en 34 dólares y en las últimas horas perfora el piso de los últimos 13 años, hasta rozar los 26 dólares. ¿A qué se debe este sube y baja? La nueva producción de esquisto sigue resistiendo a pesar de la baja de precios. La vuelta al mercado de Irán, tras el final de las sanciones, está agregando miles de barriles a la oferta. Y Arabia Saudita, la dueña del silbato, no da muestras por ahora de querer cerrar las canillas, a pesar de los ruegos de Venezuela, Rusia y otros países petroleros importantes. Los grandes analistas siguen bajando el precio promedio de este año: lo fueron achicando de 52 a 48 dólares, luego de 48 a 46 y ya estudian bajarlo a 44. Bloomberg sacó un informe destacando que los precios actuales, mínimos de 2003, quitan de la cancha a los pozos menos productivos del fracking, pero las perforaciones muy eficientes resistirán precios incluso de 21 dólares. Por supuesto, la decisión es política: pero el cuadro actual plantea que la baja puede seguir, considerando que todo el petróleo que se compre en este escalón va a valer más de acá a fin de año.
SOJA: ¿Lo peor ha pasado? Al cierre de enero, por desaceleración económica mundial y fortalecimiento del dólar, los alimentos, el azúcar y la soja perdieron precio, hasta caer 16% en los últimos 12 meses, colocándose en el punto más bajo desde abril de 2009. Sin embargo, con la llegada de febrero, el dólar acaba de iniciar un ciclo de contención, por lo que el próximo trimestre podría mostrar un descanso en esta baja. De hecho, la soja había bajado en Chicago hasta 316 dólares y en las últimas horas repunto hasta 321. Frente a este sobre piso de años, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos acaba de subir sus estimaciones para las cosechas de Argentina de soja, maíz y trigo. El USDA subió la cosecha esperada de soja de 57 a 58,5 millones de toneladas, mejoró la de maíz de 25,6 a 27 millones de toneladas y la de trigo de 10,5 a 11 millones.
DÓLAR EN EL EXTERIOR: El mercado cambiario mundial está concentrado ahora en el nuevo cuco: la posibilidad de que Estados Unidos caiga en recesión. La titular de la Reserva Federal, Janet Yellen, sigue diciendo que aún mantiene la esperanza de poder realizar las cuatro subas de tasas programadas para este año, pero el aumento de marzo está puesto en duda porque según ella misma reconoció: “Las condiciones financieras en los Estados Unidos no apoyan demasiado al crecimiento. Si los problemas persisten, podrían afectar sobre las perspectivas económicas y el mercado laboral”. Este pulso de debilidad le acaba de podar una parte del aumento que logró el dólar en los últimos meses. El precio del billete verde acaba de caer de 123 a 111 yenes en Japón, de 1,03 a 0,97 francos suizos e hizo que el euro subiera de 1,05 a 1,13 dólares. Fue tan grande la vuelta de la taba que el dólar bajó incluso contra el yuán chino, que pasó de 6,68 a 6,53 yuanes por dólar. ¿Puede extenderse mucho más esta reversión? Operadores cambiarios estiman que el presente bajón del dólar será contrarrestado en marzo, ya que se esperan fuertes emisiones, por lo menos de euros y de yuanes. Y el Gobierno de Japón advierte que si el yen se sigue valorizando, también actuarán con un movimiento de estímulo. Sin embargo, el dólar sigue firme contra la libra, el peso chileno y el real brasileño. En Brasil, para achicar un rojo fiscal insostenible, Rousseff quiere reimplantar el impuesto a las transacciones financieras, de cumplirse se adelantará la devaluación esperada para el real este año, con una paridad de 5 reales por dólar pronto.
DÓLAR EN LA ARGENTINA: La devaluación argentina no se detiene. La forma que tiene Macri para bajar el gasto público es hacer que el peso valga cada vez menos. En las últimas ocho semanas, es decir desde que se eliminó parcialmente el cepo cambiario, el dólar oficial sube 8,6% y el euro oficial aumenta 16,6%. Siempre considerando el mercado oficial de cambios, en los últimos 12 meses el dólar sube 70% y el euro 68,8%, mientras que en el mercado blue, contra febrero del año pasado, el dólar aumenta 10% y la libra 9,3%. Esto indica que para que los precios de las monedas se equiparen con la inflación acumulada tendrán que subir al menos 15% más. En base a esto, y a la normalización del mercado, que se producirá recién después del 10 de marzo, con todos los protagonistas ya actuando normalmente, los operadores estiman que tendremos un dólar de más de 15 pesos pronto y un billete verde superior a los 16 pesos antes de fin de año, probablemente sin superar los 17 pesos. Por supuesto, esta foto está supeditada a lo que ocurra con los buitres, con la inflación y con la gobernabilidad.
TASAS DE INTERÉS: Entre el 15 de diciembre y el 15 de enero el dinero total captado por los bancos en plazos fijos aumentó nada menos que 19%, al pasar de 525.000 a 624.000 millones de pesos. Sin embargo, en las últimas cuatro semanas el stock total se mantuvo inmóvil. Se sabe, el canal de plazos fijos es el que utilizan los inversores minoristas. Las empresas y los grandes inversores, de querer colocarse en tasas en pesos, prefieren adquirir Letras del Banco Central (Lebac). La elección es obvia: en plazos fijos se están pagando tasas que van del 26 al 28% anual y por Lebacs se paga entre 27,7 y 30,3%. Mientras las consultoras externas calculan para este año una inflación del 37% anual, estas tasas son claramente negativas en relación a la marcha de los precios. Sin embargo, el escalonamiento de tasas sigue siendo descendente porque la posibilidad de arreglo con los buitres y el acceso a crédito internacional mantienen al dólar con posibilidad de anclaje, tan como hicieron los k, subiendo menos de 14% de acá a fin de año.
BONOS: Otra vez, tal como sucede desde hace varias temporadas, el país vuelve a estar en manos del juez norteamericano Thomas Griesa. Argentina ya hizo una oferta formal a los bonistas: propuso pagar 6.500 millones de dólares, sobre 9.000 millones de dólares pedidos. El mediador Dan Pollack tomó la oferta como buena. El 33% de los acreedores aceptó, pero el 66% restante sigue renuente. Ahora, Griesa define y el Congreso debe ratificarlo. Si el juez da el aval, podría reponer la cautelar sobre la cláusula pari passu, para que los acreedores no puedan incautar los bonos de los canjes 2005 y 2010 trabados desde hace un año y medio, con lo que la Argentina podría acceder nuevamente a los mercados de deuda internacionales. Griesa adelantó que dará sentencia y que se jubilará. Por supuesto, los buitres seguirán pidiendo frente a otro tribunal, de ahí que los bonos hayan retrocedido levemente de sus precios máximos y que el riesgo país haya subido otra vez de 455 a 505 puntos. ¿Qué puede ocurrir si Griesa da el sí y si el Congreso acompaña? El riesgo país argentino puede bajar otros 200 puntos para ponerse en línea con países más normales de la región como México, Chile, Perú o Uruguay. Si eso sucediera, llegaría para el país una mejora en la calificación y los bonos en dólares podrían tener subas adicionales del 10% y los principales ganadores de un acuerdo con los “holdouts” serían los bonos emitidos bajo ley Nueva York, que no se pagan desde julio de 2014, básicamente el Global 2017, el Discount y el Par emitidos bajo ley Nueva York. Estos papeles rinden hoy alrededor del 7,5% anual en dólares, casi lo mismo que los bonos bajo legislación argentina.
ACCIONES: La crisis financiera internacional sigue cumpliendo sus etapas y las Bolsas sienten el impacto. El foco de los ataques está puesto ahora en los bancos. Entidades como el Deutsche Bank y el Santander español están en el centro de la tormenta. Sucede que están repletos de bonos de Grecia y del petróleo y estos papeles siguen en caída libre. Tanto ha sido el deterioro que los inversores empiezan a temer que este tipo de entidades no podrán pagar sus bonos propios, de aquí que las cotizaciones de estas entidades estén por lejos en mínimos de 20 años. En base a este deterioro, las Bolsas de Frankfurt y de Madrid se desploman casi 19% en lo que va de 2016, con Nueva York achicando 10% en las compañías tradicionales y 15% en las tecnológicas. Frente a esto, las Bolsas latinoamericanas sufren, pero bastante menos. En lo que va de este año San Pablo pierde 9%, Buenos Aires achica 8% en dólares y 6% en pesos, México declina apenas 3% y Chile es la mejor de todas con una baja del 1%. ¿Qué hacer frente a este derrumbe? La baja puede seguir. Los que están adentro deben mantener. Los que están afuera pueden esperar un poco más. Pero hay papeles con precios muy deteriorados, pueden bajar más, pero una vez que pase el tifón la recomposición va a ser consistente. Ojo: si algún banco grande cae, tipo Lehman, el estruendo puede dejar mucho polvo en el camino.