Camino a las paritarias

¿Qué pasará con los precios y salarios?

9 de enero, 2016

Camino a las paritarias

(Columna de Facundo Matos Peychaux)

“Cada sindicato sabrá dónde le aprieta el zapato y hasta qué punto puede arriesgar salario a cambio de empleo”, lanzó el ministro Alfonso Prat Gay, y encendió las señales de alarma entre los gremialistas, que se preparan para unas paritarias agitadas, nuevamente en un contexto de inflación creciente. “Las declaraciones de Prat Gay nos suenan a una amenaza velada; nosotros vamos a defender las dos cosas por igual: el trabajo y los salarios. Cualquier pauta salarial va a tener que estar al menos alrededor del 30% para que el nivel de poder adquisitivo sea más o menos parecido a la inflación que ha pasado y compense los efectos de la devaluación de diciembre”, sentencia Jorge Sola, economista director del Observatorio Económico Social de la CGT que conduce Hugo Moyano, en diálogo con El Economista.

PRECIOS PARA ARRIBA

Según los relevamientos de la central obrera, diciembre registró un aumento de precios de 3,6%, contra 3,31% en noviembre y consolidando un incremento anual de 29,04%. Para la consultora Elypsis, en tanto, la inflación durante 2015 alcanzó 25,4% y las subas de noviembre y diciembre fueron de 3,7% y 2,1%, respectivamente.

Según Gabriel Zelpo, economista senior de la consultora, los registros de inflación semanales se desaceleraron paulatinamente, de 1,2% en la primera semana de diciembre a 0,5% en la última. “Por ahora, el pass-through a precios fue menor al de la devaluación de 2014 y más chico que el que se esperaba. Hubo fuertes subas en Alimentos en los últimos días de noviembre y los primeros de diciembre que se anticiparon a la devaluación pero luego se mantuvieron bastante estables. Otros más dolarizados, como Computación o Electrodomésticos, respondieron más a la devaluación pero en menor medida que en 2014”.

El año que recién comienza, sin embargo, “no va a ser fácil en materia inflacionaria”, según Zelpo. “Queda ver cómo reaccionan los no transables y en ese sentido, cómo se desenvuelvan las paritarias va a ser decisivo”, señala. La quita de subsidios y el sendero del dólar serán otros determinantes claves del recorrido que tomen los precios.

En 2016, para Elypsis, la suba de precios oscilará en torno al 30% o levemente por debajo, si el Gobierno consigue cambiar la tendencia hacia mediados de año. Mientras tanto, el equipo económico de Mauricio Macri proyecta un primer semestre más agitado en términos de precios que luego dé paso a una desaceleración que lleve el promedio anual más cerca del 25% que del 30%.

Para ello, una de las herramientas esperadas por el mercado y adelantada recientemente por el Banco Central es la fijación de metas de inflación. “La implementación de un régimen de metas de inflación, en conjunto con una flotación administrada del tipo de cambio, permite desvincular en buena medida el comportamiento de los precios respecto de la dinámica cambiaria”, señala un informe reciente del BCRA sobre los objetivos de la nueva gestión.
SALARIOS PARA ABAJO

El acuerdo de precios y salarios entre sindicatos, empresarios y Estado, otro de los mecanismos preanunciados para combatir la inflación, en cambio, brilla por su ausencia. Sola (CGT) y Tomás Raffo, economista de la CTA Autónoma que encabeza Pablo Micheli, confirmaron a El Economista que no hubo desde el Gobierno ningún contacto en ese sentido. En lugar de ello, para Raffo, “lo que ha habido es una decisión del nuevo gobierno de llevar adelante un ajuste sobre los trabajadores para recomponer la rentabilidad empresarial y las cuentas fiscales”.

“Las medidas implementadas han sido absolutamente regresivas para el poder adquisitivo. Hubo un aumento de la renta del sector agropecuario primero con la eliminación de las retenciones y luego con la devaluación, que ha beneficiado a los exportadores y especialmente a los exportadores de grano, y un fuerte aumento a la renta financiera con el incremento de las tasas de interés”, señala.

Detrás de las medidas llevadas a cabo por el Gobierno en su primer mes, como señala Raffo, está “la idea de intentar generar ganancias extras para que los empresarios puedan invertir, como si las inversiones dependieran de las ganancias y no de la evolución de la demanda interna”. “Se apuesta a que los salarios esperen a una reactivación que quizás tarde mucho en llegar, y si es así, mientras tanto tendrán que hacer lo que dijo Prat Gay”, analiza.

María Laura Calí, directora ejecutiva de SEL Consultores, en cambio, cree que no habrá mayor conflictividad dado que las empresas ya se anticiparon en parte al contexto. “Este año bajó la proporción de empresas que cree que las paritarias van a ser más difíciles que el año pasado. El año pasado eran dos tercios y en 2015, solo un tercio cree que serán más complejas porque la inflación del año pasado cerró en torno al 28% cuando las empresas dieron 30% de aumento promedio y además ya están presupuestando ajustes salariales importantes de 30%, cuando la inflación que proyectan está en la misma línea, con lo cual la pérdida de poder adquisitivo no será elevada”, asegura ante la consulta de El Economista. “Las empresas han ganado gimnasia en el tema de las paritarias”, remarca.

No obstante, en un marco de creciente inflación y regresión de la participación de los trabajadores en la renta, al menos en el primer trimestre, es esperable que haya mayor conflictividad social y sindical. Los líderes gremiales Hugo Moyano, Hugo Yasky, Pablo Micheli y Antonio Caló, que avanzan hacia una posible unificación, ya salieron a poner el grito en el cielo contra la devaluación de diciembre y pidieron una reunión con el Presidente, Mauricio Macri, previo a las paritarias. Todavía esperan respuesta.