“El ajuste cambiario no va a ser importante”

“La economía no está en condiciones de liberar el tipo de cambio”, dice Navajas (FIEL)

6 de octubre, 2015

“El ajuste cambiario no va a ser importante”

En diálogo con El Economista, Fernando Navajas, economista jefe de FIEL, comenta los puntos salientes de la Conferencia Anual de la fundación y ofrece su visión sobre el estado de la economía.

El pasado miércoles 30, FIEL llevó a cabo su tradicional Conferencia Anual. Entre otros, uno de los temas que más se trató, y al que más atención ustedes le brindan desde la fundación, es la cuestión fiscal. ¿Cómo estamos parados?

En ese sentido, fue muy interesante la charla de Guillermo Calvo, con la que abrió la conferencia, pues mostró cuán generalizado está ese fenómeno en América Latina. Calvo mostró cómo se han deteriorado las posiciones fiscales de los países de la región entre mediados de los 2000 y la actualidad. Brasil está con un déficit mayor al de Argentina, en Colombia también es muy alto y en líneas generales se ve lo mismo en todos los países de la región. Nosotros estamos vulnerables por la cuestión de flujos, por un lado y, por el otro, porque se agotó la caja de plata que tenía el kirchnerismo hace unos años: las reservas.

¿Cómo se hace para corregir ese desequilibrio en un plazo corto o, al menos, tender a reducirlo?

Es difícil. Hay que hacer un rebalanceo de la parte fiscal. Estamos lejos de fórmulas de ajuste importantes. Estamos con un gasto muy alto: cerca al 40% del PIB. El Gobierno y la sociedad han encontrado una manera de financiarlo y eso te da margen como para hacer algo. Hay que reordenar las cuentas para ponernos en caja y tender a reducir este déficit de 5 puntos del PIB. Hay un consenso, incluso en el Gobierno, que ha intentado hacer algo al respecto sin mucho éxito desde 2008, que algo hay que hacer con los subsidios. Si los medís bien, son 7 puntos del PIB. El grueso se lo lleva transporte y energía. Allí hay un espacio, dado los bajísimos precios de energía que paga la sociedad, como para armar un esquema que atienda las necesidades sociales pero que no le regale la energía a las familias que pueden pagar precios más razonables. Hay mecanismos posibles para hacerlo, como con las garrafas sociales. Luego, en otros componentes del gasto corriente, también puede haber mayor racionalidad. El gasto en capital debería subir y no tendría que ser la variable de ajuste.

En términos más generales, en la conferencia se hizo referencia al debate sobre gradualismo ver sus shock y, sobre todo, en la cuestión cambiaria. ¿Cómo ve ese debate?

Sí, ese debate está debido, esencialmente, a la cuestión cambiaria. Ese es, hoy, el gran tema y la gran urgencia. Volvimos a la vieja fórmula de atrasar el tipo de cambio y pasamos de tener US$ 53.000 millones de reservas a tener muy pocas. Nos quedamos irresponsablemente sin plata. ¿Cómo salís de esa situación? ¿Devaluando? ¿Encendiendo velas? Creo que la economía necesita algún tipo de financiamiento. Es te Gobierno, y el que venga, está dando vueltas sobre la idea de conseguir financiamiento para financiar la transición. Hay otro debate interesante que es la posición de endeudamiento de Argentina. Por un lado, están los economistas más cercanos al Gobierno, por ejemplo Miguel Bein, que sostienen que la deuda externa con privados es baja y eso te da espacio para financiarte. Pero también está la visión contraria que dice que hay cierto endeudamiento, te comiste las reservas y estás en una posición más débil. La cosa anda por ahí. Estamos en una situación parecida a la de 2011. Se extendieron todos los desequilibrios lo más posible y, una semana después de las elecciones, apareció el cepo. Ahora, vamos a salir de esta situación con una batería de medidas: algún toque al tipo de cambio, que no va a ser importante, y controles. Vamos a seguir en eso. La economía no está en condiciones de liberar el tipo de cambio.

Un debate que preocupa a todos los policy makers, y al gran público, también es de dónde se consiguen los dólares necesarios.

Algo puede aportar el endeudamiento, y otra parte las inversiones. Hay que trabajar con los sectores que te pueden traer dólares rápidamente y el gran favorito, como siempre, es el sector agropecuario. El aporte de la energía y la minería está más en duda en estos días. Vaca Muerta va a aportar muchos dólares y convertir a Neuquén en una provincia de US$ 23.000 per capita, pero va a tardar.

¿Cuán preocupado está por el nivel de reservas del BCRA?

Si lo analizás fríamente, el nivel de reservas es preocupante. Todavía no caímos por debajo de la barrera de los US$ 25.000 millones. Hay que recuperar el superávit comercial y reforzar las reservas.