Primeras reacciones luego de las PASO

14 de agosto, 2015

Primeras reacciones luego de las PASO

(Columna de Matías Carugati, economista jefe de Management & Fit) prozac 9 year old how much does legal pharmacy online – baclofen cost without insurance > generic cialis from india, buy cialis online – drug shop, worldwide shipping!. your buy baclofen buy lioresal onlineorder lioresal cheap baclofen order baclofen onlinelioresal intrathecallioresal 10 mg cheap lioresallioresal 25mg purchase lioresal baclofen singapore baclofen cost without sub-standard meds cheaper to visit below. generic prozac cost without insurance prozac withdrawal omega 3 prozac uk nhs fluoxetine tiredness uk prozac 40 to 60

Sin grandes sorpresas, los resultados de las primarias estuvieron dentro de lo esperado por las encuestas. Daniel Scioli obtuvo el apoyo del 38,41% de los votantes, seguido de lejos por Cambiemos (30,07%) y, bastante más atrás, por UNA (20,63%). Paradójicamente (o no), cada espacio político encontró motivos para celebrar aunque los resultados no fueron concluyentes. Con más de dos meses hasta las elecciones presidenciales, habrá que esperar y ver cómo evoluciona el escenario a partir de las primarias, las modificaciones en las estrategias electorales y las novedades políticas y económicas. Ningún resultado puede descartarse.

Scioli fue el ganador indiscutido, aunque su victoria no fue definitiva. Logró una diferencia apreciable respecto a Cambiemos (8,3 p.p.), aunque no alcanzó el 40% de votos, lo que lo habría dejado muy cerca de una victoria en primera vuelta. Su próximo objetivo es imponerse en octubre y evitar una segunda vuelta, en el cual la polarización extrema abroquele a la oposición alrededor de su adversario y le impida la victoria. Algo así como una versión potenciada de lo que sucedió en las elecciones porteñas.

Asegurado el apoyo del kirchnerismo duro y del peronismo oficialista, Scioli ahora irá en busca del voto independiente para evitar el balotaje. Parte de un piso elevado, pero con Carlos Zannini y Cristina Fernández a su lado, la credibilidad del giro hacia la moderación pierde potencia. Lógicamente, sus esfuerzos se concentrarán por donde, a priori, encuentra más afinidades: el peronismo disidente. Los votantes de José Manuel De la Sota, Sergio Massa e incluso de Adolfo Rodriguez Saá son el segmento al cual apuntará para alcanzar la Presidencia de la Nación.

El frente Cambiemos superó el 30% de votos pero no pudo recortar la distancia con el FpV. Si bien el líder del PRO venció a sus contrincantes por amplio margen, la suma total de la coalición terminó decepcionando. Desde el partido amarillo tenían la expectativa de finalizar las primarias a menor distancia respecto al oficialismo, pero la performance electoral en algunos distritos (sobre todo en Santa Fe y Mendoza) fue peor a la esperada.

Durante los próximos meses, Macri tendrá que consolidar el 30% obtenido por su espacio, evitando que los votos que aportaron Ernesto Sanz y Elisa Carrió migren, descontentos, hacia otros candidatos. Al igual que Scioli, también tendrá que ir en búsqueda de apoyos por fuera de su espacio original, siendo UNA el objetivo más probable por caudal de votos. El desafío no es menor e incluso puede generar cortocircuitos, como se vio con la reacción de Carrió frente a insinuaciones de negociaciones con Massa.

Precisamente, Sergio Massa terminó a mitad de camino entre sus aspiraciones y las de sus rivales. La polarización no lo dejó fuera de carrera, pero sí lo hirió gravemente. Sobre todo si se considera que fue gracias a los votos de De la Sota que su espacio pudo alcanzar el 20% de los sufragios. Contener a los votantes de UNA será arduo, teniendo en cuenta que Scioli y Macri intentarán quitarle sustento, a lo cual, presumiblemente, se sumarán las presiones del “círculo rojo”.

Un análisis geográfico de las primarias refleja dónde tienen que ir los candidatos a buscar votos. Scioli hizo una excelente elección en el norte y el sur del país. En efecto, de los 8,6 puntos de diferencia con Cambiemos, 7,6 provienen de dichas zonas. También logró una performance mejor a lo esperado en Santa Fe y Mendoza. Y gracias al aporte del conurbano bonaerense pudo compensar el pobre desempeño en el interior de la provincia de Buenos Aires, la CABA y Córdoba. Precisamente, la oposición se fortaleció en los distritos donde el oficialismo anduvo más flojo. A partir de ahora, acaso se vea una campaña más federal, donde cada candidato intentará defender el terreno propio y seducir más votantes en el ajeno.

La reacción del mercado a los resultados de las PASO fue, al menos inicialmente, positiva. Los primeros días luego de las primarias fueron positivos para el sector financiero, que absorbe nueva información con mayor rapidez. Se combinó cierta estabilidad del dólar con una mejora (pequeña) de la Bolsa e incrementos en el precio de los títulos públicos. Y ello ocurrió en medio de un contexto externo volátil.

La dinámica financiera encuentra varias explicaciones posibles. Una primera lectura es que un balotaje todavía es factible y las mayores posibilidades de Macri en dicho escenario auguran un 2016 con cambios positivos en materia de política económica. Una segunda interpretación es que, aun con Scioli ganando las elecciones, el giro hacia el centro y el (esperado) alejamiento del kirchnerismo necesario para conseguir la victoria implicarán políticas más moderadas y promercado. Una tercera alternativa es que las mayores chances de victoria de Scioli ya habían sido incorporadas a los precios de los activos en las semanas previas debido a las encuestas. En este sentido, las primarias confirmarían algo que ya se sabía y la nueva información es que no hubo ninguna sorpresa negativa.

De cara a octubre, la economía plantea algunos riesgos. El más importante es el cambiario, ya que una crisis en este frente afectaría negativamente las chances electorales del oficialismo. El argentino promedio, aquel al que Scioli deberá atraer para alcanzar la Presidencia, confía en el dólar como señal aproximada de la salud económica. El Gobierno tiene todas las herramientas a disposición para contener este riesgo, aunque hasta ahora no ha mostrado voluntad para utilizarlas y acotar la brecha cambiaria. Un segundo factor a considerar es la performance económica, aunque es probable que la tasa de crecimiento termine entre 0% y 1%. En suma, la economía podría adquirir un sesgo entre neutro y negativo para el oficialismo. Pero ello también depende de lo que suceda de aquí en adelante y dos meses puede ser mucho tiempo en Argentina.