“La competitividad no se va a recuperar por el tipo de cambio”

15 de agosto, 2015

“La competitividad no se va a recuperar por el tipo de cambio"

(Entrevista a Marco Lavagna, economista y primer candidato a diputado por el Frente Renovador en la CABA. Por Facundo Matos Peychaux)

Hay atraso cambiario, déficit fiscal, problemas en el frente cambiario y sin embargo, las jubilaciones y la AUH mejoraron en términos relativos, la construcción tiene un leve repunte, el consumo también. ¿Cómo se conjugan ambas cosas?

Hay que separar la película de la coyuntura. Hay algunos sectores como el textil o la construcción que están mejorando, pero cuando mirás la película, la industria en su conjunto viene con un proceso de caída ininterrumpido en los últimos años. En particular las Pymes están paralizadas en inversión, lo que te genera un problema en el mercado de trabajo, que lleva a que hace cinco años no se genere empleo en el sector privado. Cuando ves el consumo, en este período electoral, tenés cierto movimiento por las paritarias, el incremento de los haberes jubilatorios, la AUH y el incremento del plan Progresar, que significa una inyección de $7.000 anuales justo en un período electoral. Entonces, coyunturalmente puede que tengas un poco más de plata en el bolsillo pero –como sucede en la industria– cuando mirás la pelí- cula, hace siete años hay una inflación muy elevada y el deterioro del poder adquisitivo sigue estando. Posiblemente, a fin de año estés en una situación similar a la de antes de las paritarias o el aumento de las asignaciones.

Una inflación que no es la del año pasado, de todos modos.

Pero la gran diferencia es qué hiciste con el tipo de cambio. Parte de la inflación del año pasado es porque el Gobierno hizo una devaluación aislada, sin tener un programa. Por eso nosotros no somos de la teoría de que hay que devaluar simplemente, sino que hay que hacer un programa económico completo que vaya atacando todas las variables de la economía en su conjunto. Entonces seguramente vas a tener una unificación del mercado cambiario en los seis primeros meses seguramente. Vayamos al frente fiscal, que está en el trasfondo de estos temas. En el frente fiscal, en el 2006 tenías 5% de superávit fiscal y hoy tenés 6% de déficit que está financiado por emisión monetaria o financiamiento interno. Lo grave es que gran parte de eso es déficit estructural. En los ’90 tenías 6% de déficit pero cuando le sacabas los intereses de deuda, tenías superávit primario. Hoy cuando le sacás la deuda seguís teniendo 4,5% de rojo fiscal. Es grave tener 6% de déficit de una forma o la otra, pero cuando tenés déficit primario, te es más difícil hacer la reducción. Salvo que venga alguien y corte los subsidios de shock, pero si no necesariamente vas hacia un programa gradual.

¿Dónde hay más espacio para hacer esa quita?

Si planteamos la salida desde la reducción del gasto, no vamos a ir muy lejos. Tenemos que hacer un planteo con el cual se logre aumentar la base imponible. De dos formas: o porque le aumentás el producto a la base imponible actual o porque le metés nuevos lugares de impuestos, planteando el impuesto a la renta financiera y al juego, por ejemplo, que te den una masa de recursos que te permita financiar otras políticas de reducción de presión impositiva como el Impuesto a las Ganancias o la eliminación de las retenciones a las economías regionales. Hay muchos sectores que están exentos que no deberían estarlo y al mismo tiempo, hay mucho gravamen que recae sobre la producción. En torno a los subsidios, hay que plantear una agenda gradual, acompañándola de un plan en torno a la cuestión impositiva y fijando tarifas diferenciadas para los sectores altos, medios y bajos aplicando políticas de estratificación del consumo. Pero si Argentina sale con más producción y trabajo, para eso al mismo tiempo hay que darle al sector productivo alguna herramienta para que pueda salir más rápido, hay que aflojarles la presión impositiva para que haya más inversión. Y eso a su vez, es estratégico para ir saliendo del cepo.

¿Cómo debería ser esa salida?

De manera gradual. Las restricciones surgen porque tenés falta de dólares. Para revertir eso, o metés más dólares o le cambiás el precio a la divisa. Como no creemos que el mecanismo sea una devaluación, hay que generar un ingreso de capitales, y eso no lo hacés de un día para el otro. El que te diga que levanta el cepo de un día para el otro es porque está pensando en una devaluación.

¿No es inevitable una devaluación, gradual o de shock?

Necesitás un tipo de cambio competitivo, pero tampoco hay que pensar que la competitividad simplemente viene según sea el tipo de cambio. También tenés el sistema impositivo, que hoy desalienta la inversión y la producción, el mercado laboral, que requiere capacitación y formación para aumentar la productividad, y hasta cuestiones institucionales como cuántos trámites burocráticos tenés que hacer para lograr exportar un producto, que genera más costos, o la el desarrollo de tecnología. Desde 2011 hasta ahora en Argentina la productividad viene cayendo 1% anual y eso también hace a la competitividad. No hay que perderse simplemente en la discusión del tipo de cambio porque para lograr tener un tipo de cambio como el de 2006 tendrías que devaluar 120% mínimo y eso es imposible. La competitividad no se va a recuperar por el tipo de cambio.

Más allá de las potenciales inversiones extranjeras, parece haber un stock de inversión interno desaprovechado. ¿Puede ser ese el financiamiento del crecimiento?

Sí, cuando hablo de inversiones no me refiero únicamente a extranjeras. Hay muchos dólares debajo del colchón que si empezás a darle señales claras, la capacidad de reacción y de volcar a inversiones es muy rápida. El ejemplo más claro es el campo: si le doy señales claras, siembra y a los seis meses tenés una mejor cosecha que te significa una mayor entrada de dólares y más trabajo. Pero hay que dar señales antes de que asumas, ya desde octubre.

En los últimos meses los candidatos se reunieron con varios grupos de representantes sectoriales como la UIA, la Sociedad Rural, el Foro de Convergencia Empresarial y otros. ¿Convergen las demandas de cada uno de ellos?

La inestabilidad macro es común para todos. Antes de entrar en las cuestiones específicas de cada sector, tenés que plantear un cambio a nivel macroeconómico y para eso, lo primero que tenés que hacer es un cambio institucional. Podés tener el mejor plan econó- mico del mundo pero si no hacés un cambio en la tendencia de deterioro de instituciones, ese programa va a fracasar porque el país no va a despertar confianza para invertir. Los primeros cambios los tenés que hacer de shock el primer día: la independencia judicial, el saneamiento del Indec, Banco Central, Ley de Abastecimiento, Ley de Mercado de Capitales, hay muchas cosas sobre las que trabajar para dar señales hacia la atracción de inversiones.