La soja espera ver qué pasa con el crudo

El rumbo de las commodities

16 de marzo, 2015

La soja espera ver qué pasa con el crudo

El cuadro general de las commodities sigue jugando a favor de la Argentina. El petróleo testea los US$ 47,5 por barril, con ganas de romper el piso de enero último e ir a su menor valor en seis años. Esto es bueno para la economía local, porque somos importadores de crudo, y se nos abarata la boleta de energía que debe pagar el BCRA cada vez que llegan las importaciones. Los metales básicos están débiles, pero el cobre no tanto. Las onzas de oro y plata caen a peores precios de cinco años, desalentando ese tipo de refugio (hay que estar atentos porque el ciclo está por cambiar). Y, lo clave para el país, los granos parecen estar formando piso (la soja se defiende en US$ 363 por tonelada en el mercado de Chicago), con Argentina a las puertas de una cosecha récord (aunque la lluvia, y algunas plagas, están complicando a algunas zonas). A partir de ahora se inicia una verdadera cinchada. Los grandes analistas, que habían anticipado un petró- leo de US$ 20, no abren la boca desde hace un mes. Y la Organización de Países Productores de Petróleo (OPEP), que se mostró asustada por el crecimiento del shale, sale a decir ahora, con vigor, que la demanda y la oferta de crudo se equilibrarán en los pró- ximos seis meses (después de varios meses en los que la oferta superó a la demanda en nada menos que dos millones de barriles por día). La dirección del precio del petróleo es vital, ya que puede sostener, o no, el valor de la soja. En este momento hay un cúmulo de productores argentinos con silobolsas hasta el techo. Todos esperan que el Banco Central mejore el valor del dólar oficial. Pero, ¿qué pasará si el petróleo vuelve a apuntar hacia abajo? ¿Caerán también los granos? ¿Dormirán tranquilos los que tienen su capital esperando en los silobolsas? Hay también incentivos a retener cosecha por la expectativa de una devaluación con el nuevo Gobierno (y de una baja de la retenciones, aunque no sería de la noche a la mañana), pero para eso faltan más de ocho meses y hay que pagar los insumos.