La economía mundial no logra despegar

Nuevo informe del FMI

4 de febrero, 2015

FMI crecimiento global economía

El FMI lo hizo de vuelta: recortó sus propias proyecciones de crecimiento para la economía mundial. Incluso, admite, a pesar de que hay varios factores positivos en escena. A saber: un crecimiento más robusto de EE.UU., la principal economía del mundo; una fortísima caída del precio del crudo, un insumo básico de todo sistema productivo, y que tiene un impacto neto positivo para la economía global y, por último, la depreciación del yen y del euro, lo que ayuda a apuntalar a dos economías que coquetean con la deflación. Entonces, ¿por qué el FMI acaba de rebajar la proyección de crecimiento del PIB global de 3,8% a 3,5%? “Por las secuelas latentes que ha dejado la crisis y la disminución del crecimiento potencial en muchos países”, admite el organismo internacional.

Un estudio reciente de la consultora McKinsey advierte que la falta de dinamismo económico es un proceso más estructural que cíclico: “Sin acciones de por medio, el crecimiento global se reducirá a la mitad en los próximos 50 años”. El problema, dice McKinsey, es que el crecimiento poblacional más lento y la extensión de la expectativa de vida limitarán el crecimiento de la población en edad de trabajar. La clave para evitar este megaestancamiento, que podría redundar en un crecimiento global aún menor al que vemos en estos años de poscrisis, es un aumento “dramático” de la productividad. “El último medio siglo estuvo signado por una expansión económica extraordinaria. Sin embargo, si no potenciamos el único motor que aún le queda a la economía global –el crecimiento de la productividad– ese período puede ser recordado como una anomalía histórica”. El dato positivo, dice McKinsey, es que “el mundo no se está quedando sin potencial tecnológico para crecer”. Sin embargo, “lograr el aumento de productividad requerido para potenciar el crecimiento forzará a los empresarios y los trabajadores a innovar y adoptar nuevos enfoques para mejorar la manera en que operan”. Y los gobiernos, en tanto, deberán mostrar flexibilidad para acompañar esos cambios.