¿Cuánta inversión necesita el país?

US$ 20.000 M por año para crecer al 5%

24 de noviembre, 2014

Formación Vaca Muerta petróleo Neuquén

“Argentina va a necesitar más inversión para poder crecer los próximos años. La tasa de inversión ronda el 17% desde fines de 2011, cuando el cepo frenó el crecimiento y decretó la estanflación. El año próximo podría incluso caer cerca del 16%. Una tasa de inversión en torno al 16% o 17% del PIB es insuficiente para crecer, aunque parece alcanzar para sostener un virtual estancamiento. La inversión promedió el 19% del PIB entre 2005-11, antes del cepo, alcanzando un máximo de 20% en los “años dorados” 2006-2007. Es decir, en los próximos años la tasa de inversión debería recuperar, al menos, esos dos puntos del PIB que perdió desde el cepo. Sin embargo, una tasa de inversión que ronde el 19% del PIB en los próximos años no alcanzará para crecer en forma sostenida en torno al 4% o 5% por año. Además de acumular capital reproductivo e infraestructura física de forma más acelerada, el país necesitaría recuperar el autoabastecimiento energético que tenía en aquellos años”, sostiene Miguel Kiguel, desde EconViews, poniendo el foco en uno de los temas más urgentes, pero no necesariamente más debatidos, de la agenda económica.

¿Cuánta inversión adicional es necesaria para ello? “Tomando solamente el caso de Vaca Muerta, este año cerrará con inversiones por unos US$ 6.000 millones en exploración y extracción, en su gran mayoría a cargo de YPF. Sin embargo, se estima que para alcanzar el autoabastecimiento energético hacia 2025, es necesario invertir en Vaca Muerta unos US$ 16.000 millones al año, es decir, unos US$ 10.000 millones más por año o cerca de dos puntos del PIB más”, opina Kiguel sobre Vaca Muerta.

Para garantizar un crecimiento sustentable, entonces, la inversión en capital reproductivo e infraestructura física debería aumentar 2 puntos del PIB y las inversiones energéticas otros 2 puntos más, lo que permitiría alcanzar tasas de inversión en torno al 21% del PIB, dice Kiguel y pregunta: “¿De dónde sacará Argentina estos US$ 20.000 millones por año? ¿Será el sector privado o el Estado el que lidere semejante proceso inversor? ¿Será financiado con crédito interno o externo?”.

Según Kiguel, “el crédito interno ronda apenas el 15% del PIB, del cual 5% es crédito para consumo, 1% crédito público y apenas 7% va a financiar inversiones privadas. Además, de forma creciente los bancos están financiado gasto público corriente, vía Lebacs y Nobacs, que ya rondan el 5% del PIB. El creciente déficit fiscal expone los límites para expandir la inversión pública en infraestructura, que si bien se triplicó respecto a los años noventa, apenas ronda el 2% del PIB. En definitiva, el crédito interno no alcanza para financiar parte del consumo privado, gran parte del déficit fiscal y ahora además esta necesaria expansión de la inversión en los próximos años, ya sea pública o privada, máxime cuando muchas de estas inversiones requieren insumos, bienes de capital y tecnología importados, y, por lo tanto, divisas”.

De esta manera, “el crédito externo aparece como el principal candidato para financiar estos 4 puntos de inversión adicional cada año. Dado que la economía crecería al 5% a mediano plazo, esto implicaría una relación de deuda a PIB todavía decreciente a mediano plazo. Y más aún si una parte se financia con IED y crédito interno, como cabe esperar. Lo paradojal de todo esto es que el sector privado cuenta con acreencias externas por unos US$ 300.000 millones, más que suficientes para financiar todo esto. Alcanzaría entonces con apenas generar las condiciones para creer en nosotros mismos”, dice Kiguel.