Pronóstico reservado

Los consultores, muy pesimistas

25 de agosto, 2014

Pronóstico reservado

Los consultores se han puesto muy pesimistas en las últimos semanas. “El Gobierno acelera rumbo a una pared”, dice Nicolás Dujovne. “Estoy bastante cansado de escribir cosas negativas respecto de Argentina. Pero por el momento, no veo más que la profundización de un camino necio que termina con menos actividad y, en consecuencia, menos empleo”, opina Miguel Angel Boggiano, CEO de Carta Financiera. “¿Se viene una gran devaluación y una explosión inflacionaria?”, se pregunta Andrés Neumeyer, docente de la UTDT. “En las jornadas posteriores a la cesación de pagos, la seguidilla de malas noticias no se detuvo. Y habrá que acostumbrarse, en tanto la economía continúe en default, el Gobierno con su política económica y el escenario internacional complicándose para Argentina”, escribe Miguel Kiguel, desde EconViews, e invita a sus clientes a ver “las diez pálidas de la semana”: el precio de la soja sigue en torno a los US$ 400, la economía brasileña sigue sin repuntar, las cuentas fiscales mostraron un fuerte deterioro en junio, en el último año se destruyeron 650 mil empleos, la brecha cambiaria siguió ampliándose, el crédito al consumo se contrajo en julio…y la lista sigue.

Federico Muñoz no le escapa a la tónica pesimista: “Tras la confirmación del default, no fue fácil encontrar motivos para el optimismo respecto al devenir futuro de la economía argentina. Menos aún luego de la última semana, que fue increíblemente pródiga en novedades frustrantes; la mayoría de ellas, vinculadas a la mala praxis gubernamental”, dice y remata: “En definitiva, los eventos de estos últimos días nos dejan la sensación de que, con la pared de concreto enfrente, el Gobierno –lejos de aprontarse a un nuevo viraje– acelera de manera temeraria en busca de la colisión”. Desde ACM, sugieren: “Ajústense los cinturones”.

Todas estas apreciaciones fueron escritas antes de que CFK, “un poco nerviosa” (como ella misma confesó), presentara un proyecto de ley para cambiar el lugar de pago a los bonistas reestructurados de Nueva York a Buenos Aires reemplazando al BONY Mellon como fiduciario por Nación Fideicomisos SA. Difícilmente las percepciones hayan cambiado para bien tras un anuncio que, cuanto menos, no revierte el aislamiento financiero del país en un contexto de restricción externa, reservas limitadas y obligaciones en moneda dura para los próximos trimestres que no son ninguna “pavada atómica”.

En la neblina

Perciben a un Gobierno errando el diagnóstico en un contexto económico que precisa soluciones, más que nuevos problemas o factores de incertidumbre. Asimismo, ven que el oficialismo apuesta a la polarización, lo que redunda en una baja en las expectativas de los consumidores y en los incentivos a invertir. Axel Kicillof, de creciente influencia en el Gobierno, desconoce las lecciones de J. M. Keynes sobre la influencia de las expectativas sobre la conducta de los agentes económicos. En breve, la economía va de mal en peor.

Las expectativas de los empresarios, los que terminan hundiendo el capital para la inversión y la contratación de trabajadores, se han deteriorado. La relación con el mundo del trabajo sigue la misma tendencia y la CGT Azopardo de Hugo Moyano, con la participación de otros gremios, ya puso fecha para un nuevo paro general y la lista de reclamos se estira cada vez más. Los paros generales, se sabe, no son inocuos para la economía. Con la transición a más de 14 meses vista (475 días, según la cuenta regresiva Sergio Massa), el margen para el deterioro del cuadro socioeconómico es grande y la herencia que recibirá quien suceda a CFK será más pesada. Se debilita, también, la idea de que 2016 va a ser una panacea y que la economía, con algunos retoques, vuelve a las tasas chinas y la disciplina macroeconómica de los años mozos del modelo K.

Con la opción de conseguir dólares frescos afuera virtualmente frustrada, los economistas que miraban con cierto optimismo los próximos meses (o, cuanto menos, creían que no habría un evento crítico en el camino) son cada vez menos. A futuro, habrá que examinar cómo continúa esta dinámica y, en todo caso, actualizar las proyecciones para lo que queda del año y para 2015.