¿A quién protege Pro.Cre.Auto?

Una mirada al empleo automotriz

29 de agosto, 2014

¿A quién protege Pro.Cre.Auto?

(Columna de Jorge A. Paz, economista, investigador del CONICET y del IELDE)

Pro.Cre.Auto es un programa gubernamental consistente en otorgar préstamos personales sin garantía prendaria y con tasas de interés muy convenientes, cuyo destino sea financiar la compra de automóviles cero kilómetro. El subsidio está a cargo de la Secretaría de Transporte y del Banco Nación Argentina.

El contexto en el que aparece el programa está muy claro en las declaraciones de Alberto Príncipe, titular de la Cámara del Comercio Automotor, de junio de 2014. Se afirmaba así que más o menos por cada auto vendido en una concesionaria hay un empleado, lo que implica un alto riesgo social por el fantasma del desempleo. Si la actividad en el sector no repuntaba, los locales deberían comenzar a despedir gente en el corto plazo.

De acuerdo con sus cálculos, las concesionarias deberían reducir su empleo en un porcentaje similar al de la caída de las ventas. Príncipe manifestaba también que mantenía intacta la ilusión de una recomposición del mercado gracias a alguna política del Gobierno Nacional, y principalmente en el acuerdo con Brasil. Veamos la situación en números (Cuadro 1). Si se considera el período total de siete meses transcurridos desde enero a julio de 2014, puede constatarse que las ventas de autos y utilitarios a concesionarias cayeron 23%, tomando como parámetro lo sucedido en idéntico período del año anterior. Pero si se pone la atención en la evolución temporal, puede verse que la mayor retracción en las ventas se dio en marzo y abril, con caídas del 31% y del 29%, respectivamente. Luego, principalmente después de la implementación del Pro.Cre. Auto, la disminución en las ventas fue menor, alcanzando la cifra del 15% en julio.

Cuadro 1. Automóviles y utilitarios vendidos a concesionarias en los años 2013 y 2014

2013 2014 2013 2014 2014 versus 2013
Enero 20.755 15.339 100 100 -26,1
Febrero 24.361 20.762 117,3741 135,3543 -14,8
Marzo 33.097 22.959 159,4652 149,6773 -30,6
Abril 32.137 22.777 154,8398 148,4908 -29,1
Mayo 29.793 22.721 143,5461 148,1257 -23,7
Junio 29.982 24.568 144,4568 160,1669 -18,1
Julio 28.075 23.830 135,2686 155,3556 -15,1
7 meses 198.200 152.956 -22,8

Fuente: Asociación de Fábrica de Automotores (ADEFA)

Desde este punto de vista, puede afirmarse que el programa fue exitoso, dado que contuvo la caída que se venía observando en períodos anteriores.

El empleo automotriz

Si se toman en cuenta sólo las ramas de actividad directamente vinculadas al sector automotriz, esto es las ramas “Fabricación de vehículos automotores, remolques y semirremolques” y “Comercio y Reparación de Vehículos Automotores y Motocicletas”, el empleo en ellas asciende al 7% del empleo total a tiempo completo de la Argentina. La cifra corresponde al empleo en ciudades de más de 2.000 habitantes relevada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) mediante la Encuesta Anual de Hogares Urbanos (EAHU, tercer trimestre de 2013, último dato disponible).

Claramente, la importancia del sector es diferente según la localización geográfica de los ocupados (Gráfico 1). Asciende a 9,2% en la provincia de Santa Fe y descienda a apenas 1,6% en Tierra del Fuego. Según estos datos, las cuatro provincias cuyo empleo directo se vería más afectado por una crisis sectorial serían, en ese orden, Santa Fe, Córdoba, Tucumán y Buenos Aires. Si bien es difícil encontrar un argumento a favor del programa de mantenimiento de la demanda por automóviles y utilitarios, es interesante saber que está beneficiando asimétricamente a distintas provincias del país.

Gráfico 1. Empleo directo en el sector automotriz (producción, venta y reparación) en la Argentina (2013)

¿A quién protege Pro.Cre.Auto?

Fuente: Construcción propia con datos de INDEC (EAHU 2013)

Otra consideración importante es la relación con el efecto de la crisis sectorial sobre la distribución de los ingresos del trabajo. Una mirada sobre las remuneraciones permite inferir que el salario promedio de un trabajador automotriz es 15% más elevado que el salario promedio de la Argentina, con lo cual un despido en estas ramas estaría impactando sobre un estrato de ingresos que se sitúa por sobre el promedio nacional.

También es interesante destacar que un trabajador asalariado del sector percibe una remuneración mensual mucho más elevada (más de 60%) que la de un trabajador cuenta propia del mismo sector. Si la atención se centra sólo en los trabajadores asalariados, puede estimarse en qué medida el programa gubernamental Pro.Cre. Au to está beneficiando a la reducción de la no registración laboral, objetivo muy importante del Gobierno actual. Ante una tasa de informalidad nacional del 28% para el total de asalariados que trabajan a tiempo completo, la no registración en el sector automotriz es del 27%, con lo cual puede afirmarse que en dicho sector no están ni sub ni sobrerepresentados los trabajadores asalariados no registrados.

Sí es interesante observar que se trata de un sector con claro predominio de hombres sobre mujeres y de trabajadores jefes de hogar sobre cónyuges, hijos u otros miembros de las familias. Lo anterior implica que se trata mayoritariamente de ocupados que tienen el rol de principales proveedores de ingresos del hogar. Así, un eventual despido masivo por reducción de ventas o cierre de fábricas podría provocar una estampida de trabajadores secundarios que saldrían a buscar empleo para recomponer la situación económica familiar, agravando un posible aumento de la desocupación.