Sector automotor

¿Ante un año peor a lo esperado?

14 de abril, 2014

Sector automotor

(Informe de Luis Varela / luisalbertovarela@speedy.com.ar y facebook.com/varelaluisalberto)

La Argentina dio en marzo otro paso firme y decidido para alejarse por completo, y vaya a saber hasta cuándo, del selecto club de dieciséis países del mundo en donde se venden más de un millón de autos al año. Luego de despachar un promedio de 70.000 autos por mes en 2011 y 2012, y casi 80.000 autos mensuales en 2013, el patentamiento de vehículos de marzo de este año se desplomó hasta apenas 50.724 unidades, el peor marzo desde 2010 y la menor venta mensual desde diciembre de 2012, por lo que la estimación de todo el 2014 empieza a colocarse por debajo de los 700.000 vehículos por año

El motivo de este estrepitoso derrumbe fue exclusivamente de origen estatal. Con un déficit fiscal que llegar al 6% del PIB, el Gobierno Nacional sigue expandiendo el gasto público hasta niveles insostenibles y, en vez de poner algún tipo de límite a esa erogación, continúan poniéndole impuestos a todo. Y esta vez le tocó a los autos. No es la primera vez. Ya ocurrió en las décadas del ‘60 y ‘70: con mercados burbujeantes, los gobiernos de aquella época decidieron meter la mano en el negocio automotor y terminaron afectando seriamente a la industria, provocando una fuerte caída en los puestos de trabajo, que se pudieron recuperar recién después de varios años de espera e incentivos.

Sentados a escritorios que están lejos de las líneas de montaje, funcionarios sin experiencia, decidieron aplicar un nuevo impuesto interno, cuya alícuota se fijó en 30% para los autos con un precio de fábrica de entre $ 170.000 y $ 210.000, y en 50% para los modelos con un precio mayor a $ 210.000. Se multiplicó el precio de venta de los autos y elevaron casi al cuadrado el costo de los mantenimientos, por lo que comprar y mantener un auto se hace para miles de argentinos una tarea imposible de realizar.  La compra de una unidad nueva queda como una materia otra vez postergada para millones de personas.

Para tener una idea el impacto en los precios basta decir que, según la lista de precios que confecciona la Asociación de Concesionarias de Autos de la Argentina (ACARA), a fines de 2013 había en venta en este mercado una oferta de 651 versiones de autos en dólares y 821 versiones en pesos y que ahora, gracias al impuesto y a otras trabas de importación, según la lista presentada en marzo por ACARA, la oferta de versiones en dólares cayó a 359 modelos, y la oferta de unidades en pesos bajó a 694 versiones (todos se arman con muchas piezas importadas). La gran cuestión es que en noviembre el valor promedio de un auto vendido en la Argentina era de US$ 49.700 y en marzo esa misma cifra se estiró hasta US$ 67.500. O sea, según las listas de ACARA, de fines de 2013 a esta parte los autos se encarecieron 35,8% en dólares.

De todo lo ofrecido, el auto más caro es el Mercedes-Benz AMG Coupé cuyo precio de lista está en US$ 710.000 y el más barato es el Fiat Palio base, con un valor de $73.800.

¿Es para los argentinos un martirio nuevo la suba del precio de los autos? Absolutamente no: desde que el kirchnerismo está en el poder, el precio de los autos 0 km que se venden en la Argentina casi se triplicó: pasó de US$ 24.000 en 2003 a US$ 67.500 en este momento. Por supuesto, el Gobierno acusa a las automotrices de elevar los precios muy por encima del impuesto aplicado. Pero el traslado no es únicamente por el impuesto interno, sino por la sucesión de trabas, peajes, tributos y barreras que están colocando las administraciones nacionales provinciales y municipales a las empresas para que puedan realizar tareas lícitas que generan puestos de trabajo.

De ese modo, marzo contra marzo la caída en los patentamientos fue del 34,7%, al tiempo que el achique en el primer trimestre es del 13,1% (enero había sido un mes bueno en ventas), al pasar de 251.023 unidades colocadas en enero-marzo del año pasado a 218.173 en los tres primeros meses de este año. Con este resultado, luego de haber colocado 955.023 vehículos en todo el 2013, los analistas del sector empiezan a imaginar cuál es la venta anual que se logrará en 2014. Es todavía muy temprano para dar una cifra cierta, pero puede decirse que los optimistas no imaginan una venta anual superior a los 750.000 vehículos (18,3% menos que el año pasado) y los pesimistas esperan un derrumbe por debajo de 700.000 unidades, que de cumplirse significaría un achicamiento del 26,7%. Veremos.

Por lo pronto, las automotrices están empezando a levantar el pie del acelerador. Tocan el freno, pero no tanto. En el reparto de autos a las concesionarias, que es la fabricación planificada en los últimos meses, las caídas en las entregas fueron del 19% en enero y febrero y de casi 36% en marzo. En el trimestre completo se entregaron a la red 151.306 vehículos, 25,4% menos que ene enero-marzo del año pasado. La merma en el reparto de importados fue del 38,7% marzo contra marzo y del 25,9% trimestre contra trimestre. Y el achicamiento en la distribución de autos nacionales (armados en el país con mayoría de piezas importadas) cayó 31,7% marzo contra marzo y 24,8% trimestre contra trimestre.

La fabricación de autos en las líneas de montaje que hay en la Argentina, algo que anuncia la expectativa de venta futura, también se resintió, pero mucho menos, lo cual abre alguna esperanza. En marzo se fabricaron 58.319 vehículos, 26,2% menos que en marzo de 2013. Y en el trimestre se produjeron 147.416 unidades, 16,2% menos que en enero-marzo del año pasado.

La producción local

Sorpresivamente, hubo un cambio en la escala de modelos más fabricados en el país. Tanto en 2012 como en 2013, los más producidos habían sido dos camionetas, la Hilux de Toyota y la Amarok de Volkswagen, pero en los tres primeros meses de 2014 el primer lugar fue mantenido por la Toyota Hilux (con 20.472 unidades fabricadas) pero segundo se ubicó el Chevrolet Classic (con 17.949 vehículos) y en tercer lugar quedó el Fiat Palio (con 15.173 unidades). En todo el 2013 los tres vehículos más vendidos fueron el Volkswagen Gol, el Chevrolet Classic y el Renault Clío, tres autos chicos, es decir neta demanda ciudadana de clase media. En enero-marzo de este año, sin embargo, los tres modelos más vendidos fueron el Volkswagen Gol 12.041 unidades), la Toyota Hilux (7.870 vehículos) y la Ford Ecosport (7.720 unidades).

Con todos estos movimientos se está alterando el reparto de mercado que consiguen las marcas. Por primera vez en años, la alemana Volkswagen está con riesgo de perder el liderazgo a manos de la francesa Renault (tienen el 16,17% y el 16,07% del mercado, respectivamente). Tercera está la estadounidense Ford con el 14,88%, seguida por Fiat 12,76%, Peugeot 10,25% y Toyota 10,09%. La otrora lider Chevrolet apenas araña el 9,44% del mercado.

Por supuesto, los fuertes costos que sigue imprimiendo el Gobierno a la productividad interna también terminaron afectando a la exportación de vehículos. En marzo se mandaron al exterior 28.787 unidades, 30,8% menos que hace un año. Y en enero-marzo se despacharon hacia el mundo 74.348 vehículos, 17,8% menos que en enero-marzo del año pasado. El principal destino de exportación sigue siendo Brasil, con el 88,3% de los autos que se exportan. Le sigue Europa con el 3,2%, México con el 2,3%, Colombia con el 2,2%, Chile con el 1,4% y Uruguay con el 1,1%. Mercados como Estados Unidos o Japón no reciben autos argentinos porque no podemos competir por costos.

Gráfico gentileza de Economía & Regiones

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Más financiamiento

Como los compradores locales se están quedando sin dinero, cada vez se hacen más ventas financiadas. Hasta hace unos años se pagaba 75% contado y 25% financiado. En 2013 la relación fue 58% contado y 42% financiado. Y en el primer trimestre de 2014 se vendió 56,7% al contado y 43,3% financiado. Del total financiado, casi la mitad es a través de planes de ahorro y un tercio a través de las financieras que arman las automotrices. El sistema bancario argentino financia apenas el 4,5% de los autos que se venden en el país, o sea, prácticamente nada.

¿Qué se viene? En este momento el mercado sufre la peor de las condiciones: precios nuevos con salarios viejos. De ahí que mucha gente se ve obligada a vender dólares ahorrados para pagar gastos, por lo que el dólar blue está temporariamente en picada. Los gerentes de las terminales se esperanzan con que los aumentos de sueldos por venir mejorarán algo la situación. Eso sí, en abril del año pasado se patentaron más de 82.000 vehículos y en mayo el volumen de operaciones superó las 92.000 unidades. Con estos niveles de mercado, si las ventas actuales no mejoran la comparación interanual del consumo puede dar caídas del orden del 50%.

Y esto es así porque en el mercado argentino quedan apenas seis vehículos con precios inferiores a los $100.000: dos versiones del Volkswagen Gol, dos del Chery QQ, el Fiat Palio Fire y el Clío Mio de Renault. El resto de los centenares de modelos que se comercializan en el país supera ese límite. Debajo de esta realidad está lo que más preocupa a los trabajadores del sector. La terminal que tiene la Renault en la localidad cordobesa de Santa Isabel acaba de suspender temporariamente a su personal por la caída de la demanda. Y desde comienzos de 2014 ya habían tomado decisiones similares Fiat, en su planta de Córdoba, y Volkswagen, en la bonaerense de General Pacheco.

Si la situación no cambia, esta lista tan temida se seguirá extendiendo.