ENARSA precisará más subsidios

A pesar del ajuste de tarifas de gas

14 de abril, 2014

ENARSA precisará más subsidios

(Columna del economista Andrés Chambouleyron, especialista en regulación de servicios públicos)

El Gobierno Nacional acaba de anunciar un fuerte aumento en los precios del gas y en las tarifas de distribución de gas para usuarios residenciales y comerciales, en principio, con tres objetivos en mente: a) devolverles rentabilidad a las empresas, b) reducir el consumo de gas y, en consecuencia, c) reducir el monto de subsidios otorgados a ENARSA, la empresa encargada de importar gas natural de Bolivia y GNL en barco que durante el año 2013 batió el récord de $31.188 millones o US$ 5.300 millones en subsidios.

Consecuentemente, las autoridades aprobaron aumentos en el precio del gas en boca de pozo entre abril y agosto de este año que van del 150% al 900% (Res SE 226/2014) y aumentos en las tarifas de distribución por m3 que van del 200% al 650% para todo el país menos para las provincias patagónicas (Res. ENARGAS 2843 al 48/2014).

La particularidad que tienen estos aumentos al sector residencial y comercial es que si el usuario logra reducir su consumo en (o más) del 20% el aumento tarifario no aplica y las tarifas a pagar seguirán siendo las que regían antes del aumento. Si la reducción del consumo se ubica entre el 5% y el 20%, el aumento tarifario es menor y si la reducción es del 5% o menos se aplica la totalidad del aumento tarifario.

Otra particularidad de este aumento es que no se aplica a la industria que compra el gas directamente a los productores, lo cual es curioso porque si el objetivo de la medida era reducir el consumo lo lógico habría sido aumentarlo proporcionalmente más a aquellos usuarios con mayor elasticidad de demanda (es decir,con combustibles sustitutos) como la industria y los grandes comercios y proporcionalmente menos a aquellos con baja elasticidad o nulas posibilidades de sustituir (sector residencial y pequeños comercios).

De todas maneras se puede tener una idea de cuál será el impacto de las medidas sobre el monto de subsidios requeridos por ENARSA para el año en curso. En efecto, aun asumiendo que los usuarios residenciales y comerciales logren bajar su consumo 20% reduciendo así la necesidad de importar dicho gas, los subsidios a ENARSA durante el corriente año aumentarán alrededor de 22%.

¿Cómo es esto? Veamos. Por un lado, si todos los usuarios residenciales y comerciales (menos los patagónicos) reducen su consumo en 20% (o 15% entre abril y diciembre) esto implicaría un ahorro de 1.992 millones m3 de gas importado (o US$ 1.175 millones de GNL a US$ 16,7 el millón de BTU) pero por otro lado una inflación estimada para este año del 35% causará una reducción en el precio real del gas vendido a la industria y a las generadoras (que mantienen el subsidio) de 26%.

Asumiendo una elasticidad-precio de demanda para ese sector de -0.35, la demanda de gas para la industria y la generación de electricidad aumentará 9,1% (entre abril y diciembre del 2014) o el equivalente a 1.076 millones de m3 durante este año, lo que redundará en una reducción de consumo neta de 916 millones de m3. Sin embargo y dado que el gas que se seguirá importando durante el corriente año hay que pagarlo con un dólar a $8 (y no a $5,88 en promedio como ocurrió durante 2013) la factura total de gas importado (aún reducida en 916 millones de m3) será superior en 22% a la del año pasado pasando de $31.188 a $38.081 millones.

Es obvio que, si la reducción en el consumo de gas del sector residencial y comercial resulta ser de sólo 10%, la cantidad de gas a importar aumenta en 80 millones de m3 y el subsidio a ENARSA lo hace 37% a $42.780 millones y si la reducción en el consumo resulta ser sólo de 5% el subsidio a ENARSA aumenta 45% a $45.134 millones.

En síntesis, aun en el (muy improbable) caso de una reducción del 20% en el consumo de gas de todos los usuarios residenciales y comerciales, por efectos del aumento en el consumo industrial y de la devaluación del peso los subsidios a ENARSA aumentan.

ENARSA precisará más subsidios