Sector automotor

Golpeado por el US$ y el nuevo impuesto

8 de febrero, 2014

Sector automotor

(Informe de Luis Varela / luisalbertovarela@speedy.com.ar y facebook.com/varelaluisalberto)

Tal como anticipáramos hace tres semanas, el sector automotor argentino, uno de los pilares del crecimiento de la última década, con sucesivos records año tras año, acaba de arrancar el 2014 con un freno de proporciones. Según la Asociación de Concesionarios de Automóviles de la Rpeública Argentina (ACARA), en enero se patentaron 107.945 unidades, 1,9% menos que enero de 2013. Este número es la venta efectiva realizada, logrado en buena medida por pedidos anticipados y de alguna manera es una especie de fotografía que refleja lo que pasó.

Pero más allá de ese número de autos registrados, que es bastante benévolo, la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA) acaba de presentar esta semana los números de reparto de vehículos a concesionarias, las cifras de fabricación, los números de las importaciones y el tamaño de las exportaciones, todos valores que muestran lo que puede venir, y en todos los casos los números de enero muestran caídas de hasta el 20%.

Los motivos

Las causas de este descenso están ligadas a dos factores principales: la aplicación del nuevo impuesto a los autos 0 km decidida por el Poder Ejecutivo para poder seguir manteniendo un gasto público que no da más y el notable encarecimiento adicional que tuvieron los autos nuevos por la fuerte devaluación del 23% que sufrió el peso argentino el mes pasado, con un dólar oficial que saltó de $6,50 a $8. Entre el nuevo impuesto y la devaluación, muchos autos 0 km, sobre todo los de más alta gama, anotaron incrementos de precios en algunos casos superiores al 60% en pesos, por lo que quedaron absolutamente fuera del alcance del bolsillo de una importante parte de la población.

Para tener una idea de lo sucedido, puede decirse que hay vehículos que en diciembre tenían un precio al público de unos $ 300.000 y que en este momento ese valor de venta final saltó en apenas tres o cuatro semanas hasta $ 480.000, descolocando por completo la comercialización. Debido a semejante distorsión, las terminales resolvieron levantar el pie del acelerador y enviar a la red de concesionarios una cantidad muy inferior al ritmo de los últimos meses. Según ADEFA, la red recibió en enero apenas 46.766 vehículos, 19,5% menos que en enero de 2013, por lo que el mes pasado se convirtió en el peor enero desde 2009. Para entender mejor la cifra de 46.766 autos repartidos puede decirse que en enero de 2012 (el mejor enero de toda la historia) se habían repartido 62.941 vehículos, demostrando que aquel mercado en rotunda expansión se encuentra ahora de clara capa caída.

Del total de autos repartidos entre los concesionarios en el mes de enero, 30.740 fueron importados (16,4% menos que hace un año) y 16.026 fueron nacionales (24,7% menos que en enero de 2013). Esta proporción determina que el 65,7% es importado y el 34,3% restante armado en el país con mayoría de partes importadas, convirtiendo al sector automotor en una de las principales bocas de salida de dólares de la Argentina.

Con todo lo dicho, después de un patentamiento récord de 955.000 vehículos en 2013, varios analistas esperan que en 2014 la venta se ubique entre 750.000 y 790.000 vehículos. De confirmarse este número, para encontrar un número más bajo hay que retrotraerse a 2010. Con esta nueva estimación en el horizonte cercano, las terminales decidieron frenar en enero los procesos de armado de autos. El mes pasado produjeron 36.156 vehículos, 17,9% menos que en enero de 2013, un número que vuelve a poner la palabra “incertidumbre” en el cielo del sector.

Varios analistas del mercado local advierten que si esta caída se mantiene, la industria automotriz argentina volverá a tener recorte de horas extra, eliminación de turnos de producción y el elemento más temido: despidos y la vuelta del desempleo. De todas maneras, las terminales piden no alarmarse. Dicen que hay ver los números del primer trimestre para tener un diagnóstico más convincente. Sin embargo, los operadores más pesimistas hasta llegan a decir que la venta anual puede ser inferior a 700.000 autos, lo cual sería casi una catástrofe (27% menos que el año pasado).

¿A qué se debe semejante luz de alarma? Simple: el mercado local enfrenta una tormenta con varios frentes muy negativos, pero con un motor principal: el crecimiento del gasto público, con alto déficit fiscal y con reservas del Banco Central que se están evaporando.

Cuestión de precios

La fuerte devaluación de enero determinó que casi hayan desaparecido los autos nuevos con precios de venta inferiores a los $ 100.000. En 2003, el 60% de los modelos vendidos costaba menos de $ 20.000 y hoy, una década después, casi no quedan autos cinco veces más caros. Esto es por la devaluación y por el nuevo impuesto interno. Según decidió el Ejecutivo, los vehículos con precios en concesionaria inferiores a los $ 170.000 pagan 0% de tributo, pero los que tienen un precio de lista de entre $ 170.000 y $ 210.000 pagan 30% y los que superan los $ 210.000 pagan 50% de tributo. Según los precios de venta que quedaron después de la devaluación, siete de cada diez autos 0 km puestos en venta son alcanzados por el nuevo impuesto, dejando a la mayor parte de los vehículos completamente fuera del alcance de los bolsillos del argentino medio.

Pero, por si alguien cree que el ajuste llegó hasta esto, debe tenerse en cuenta que no ha terminado. El Gobierno comprendió que no puede seguir financiando la venta de autos con un dólar a precio oficial, por lo que obliga a los importadores a buscar financiamiento en otra parte. El nuevo régimen para financiar importaciones determina que las terminales deben bajar hasta 27% las compras en el exterior, pero a partir de abril comenzará a funcionar el nuevo sistema que durará todo el año, por el cual se establece que fábricas e importadores deberán buscar financiación propia para las importaciones debido a la falta de divisas.

Esta medida determinó que se derrumbara por completo el comercio exterior con autos argentinos. Si no pueden llegar de otros países, las fábricas tampoco llevarán autos desde la Argentina.

Por eso en enero se exportaron apenas 19.570 unidades, 19,1% menos que en enero de 2013. Y, probablemente lo más complicado de este número exportador es que el 90% de lo enviado al exterior fue al mercado brasileño: las ventas a Europa y a México han desaparecido. Esos dos mercados se llevaban 9% y 3,5%, respectivamente, mientras que en enero último Europa se llevó apenas el 2,3% y México el 0,2%. Como puede verse, el tema es ciertamente preocupante. Porque debe advertirse, además, que en enero se concentra el 13% de la venta anual debido a que, con el cambio de año-modelo, los vehículos tienen mayor poder de reventa: muchos compradores quieren llegar a su unidad nueva en el arranque del año, luego de haber postergado la operación desde agosto del año anterior. Si se cumple la estadística, los 107.000 autos patentados en enero deberían convertirse en unos 55.000 autos por mes vendidos de febrero en adelante, después de haber visto ventas promedio de unos 70.000 autos mensuales a lo largo de los años 2012 y 2013. Esa virtual reducción de 15.000 unidades por mes será revisada en los próximos días en reuniones individuales entre la ministra de Industria Débora Giorgi, el secretario de Comercio Augusto Costa y cada uno de los presidentes de las diez fábricas instaladas en la Argentina.

El Gobierno pretende que se mantenga en el país la mayor actividad posible, pero el sector es claramente importador. Ocurre que el 60% de los vehículos que se comercializan en la Argentina son importados por las terminales automotrices y otro 3% a 5%, por importadores particulares. El resto de la oferta, entre 35% y 40% según el mes, está compuesto por vehículos de producción local, pero con un alto componente de autopartes importadas, entre 70% y 80% por unidad. La pelea será ardua.

El año ya comenzó con fuertes cambios en la participación vendedora lograda por cada empresa. En enero, Volkswagen se quedó con el 16,32% de las ventas, Renault con el 13,55%, Chevrolet con el 13,22%, Peugeot con el 12,67%, Fiat con el 12,41%, Ford con el 10,71%, Toyota con el 8,01% y Citroën con el 5,34%. También hubo cambios en cuanto a los modelos más elegidos. El podio de enero estuvo encabezado por el Vokswagen Gol, con 5.088 vehículos, seguido por el Ford Eco Sport (4.230) y la Toyota Hilux (3.713). En 2012 los tres modelos más vendidos fueron el VW Gol, el Chevrolet Classic y el Peugeot 207. Y en 2013 el podio estuvo con el VW Gol arriba de todo, seguido por el Chevrolet Classic y el Renault Clío.

Recuadro: Patentamientos por jurisdiccción

En cuanto a ventas por jurisdicción, no hubo sorpresas: la provincia de Buenos Aires se lleva el
32,24% de los patentamientos, seguida por Capital Federal con 14,34%; Córdoba con 9,71%; Santa Fe con 8,85% y Mendoza, 3,82%.