El debut del IPCNu

El diagnóstico y la medicina

18 de febrero, 2014

El debut del IPCNu

“En principio, este número representa una buena noticia”, sostiene Soledad Pérez Duhalde, coordinadora de Análisis Macroeconómico de abeceb.com, tras el 3,7% de aumento que registró el IPCNu en enero. Se empieza a cerrar una etapa nefasta para la historia económica local, y vaya que las hubo. Aún falta un recorrido largo para abandonar la anomia estadística a la que ingresó el país en 2007, hace siete años. Este fue un primer paso y que, en rigor, no muchos esperaban. ¿El sinceramiento de la inflación será el comienzo o el final de esta etapa? ¿Se sincerarán las cifras de crecimiento y las sociales (pobreza e indigencia, centralmente)? ¿Se transparentará aún más el cálculo de la inflación? ¿Seguirán las mismas autoridades, que son las que avalaron –digamos- las “adulteraciones”, al frente del Indec? Hoy, la situación es mejor que la de ayer y Axel Kicillof, crítico del Indec desde su intervención, se anota una victoria.

Entre los efectos prácticos, se destraban -se presume- las relaciones con el FMI, que podría retirar la “moción de censura” contra el país y tender una mano más generosa en el conflicto, aún sin saldar, con los holdouts. “Tomamos nota”, dijo Gerry Rice, vocero del organismo, luego de conocerse el dato. Otro efecto es la suba de los bonos, especialmente los ajustados por CER.

Pero la buena noticia desnuda otra peor: la suba de precios se está acelerando en todo el país. Según el Estudio Bein, subieron 4,4% en enero y según el IPC Congreso, 4,61%. Otras consultoras, en tanto, mensuran el alza entre 5% y 6%. Sin dudas, fue un enero “caliente” y los meses previos no fueron distintos. Martín Lousteau, economista y diputado nacional (UNEN), estima que “si se analiza el período diciembre, enero, febrero y marzo, estamos conviviendo con una inflación del 40% o 50%”.

¿Diagnóstico equivale a remedio? No, pero… “Con el nuevo IPC Nacional (cuya credibilidad deberá ser refrendada con el correr de los meses) se volvería a contar con un termómetro para medir la fiebre del paciente, resultando ahora acuciante comenzar a aplicar la receta adecuada. Puesto en otros términos, el reconocimiento de la inflación y su cuantificación por parte de las autoridades es un avance importante, pero por si sólo no es garantía de nada (Venezuela tenía un IPC que, al menos hasta el año pasado, no era mayormente criticado, a la vez que contaba con una inflación superior al 50%)”, sostienen desde el Banco Ciudad.

¿La inflación pasó del 2% mensual promedio a un nivel de 3,5%? La hipótesis tiene cada vez menos adherentes y es difícil encontrar a un proyectar que no tenga una proyección de inflación con un piso anual de 30-35%.

El futuro mediato de la inflación dependerá de varios factores. El dólar y la emisión monetaria son cruciales. Ayudará si el Gobierno logra recuperar el control del dólar y deslizarlo gradualmente y, también, si deja de acudir al BCRA para financiarse (en 2014, se emitieron casi $ 100.000 millones para financiar al Fisco).

Pero, sin dudas, la gran pregunta es qué pasará con las paritarias. Si éstas se logran encauzar en una banda de 25-30%, la aceleración interanual de la inflación podría ser menor a la esperada hace poco tiempo, aunque superior al 30%. Hacia allí apunta al Gobierno, cuando dice “23,5%”, aunque sabe que deberá ceder unos puntos.

Si, en cambio, se cierran en niveles altos (superiores a 30%) y por plazos cortos, el piso de la inflación será otro.

El Gobierno pretende poner sobre la mesa un índice de inflación creíble (lo que también transmite que está más preocupado con el tema) y un programa, como Precios Cuidados, que buscará evitar que la canasta de consumo popular se indexe con el resto de las variables. Así, el Gobierno espera llegar a las negociaciones paritarias con una inflación alta, pero reconocida y estable (tal como hiciera en 2013 con los acuerdos de precios morenistas).