“Se beneficiarán los sectores intensivos en mano de obra”

Entrevista a Jorge Day (Fundación Mediterránea)

7 de febrero, 2014

“Se beneficiarán los sectores intensivos en mano de obra”

“Se beneficiarán los sectores intensivos en mano de obra”Jorge Day, economista del Ieral de Mendoza y especialista en el análisis de las economías regionales, le cuenta a El Economista qué impacto tendrá la devaluación en las producciones de las provincias. El atraso cambiario fue señalado como uno de los principales obstáculos para el desarrollo de estas economías. Sin embargo, el analista asegura que a pesar de los beneficios iniciales que implica la mejora del tipo de cambio para exportar, persiste una incertidumbre que dificulta las nuevas inversiones en estos sectores.

¿La reciente devaluación puede mejorar las perspectivas de las economías regionales?

La devaluación favorece a los que exporten hoy. Recibirán más pesos de lo que habían esperado. Para el futuro, se mantienen las dudas, especialmente sobre la posible evolución del dólar oficial. Con menos reservas internacionales en el Banco Central, los indicios es que vamos hacia un dólar más caro, pero por el problema inflacionario el Gobierno hará lo posible por lograr la menor devaluación posible. Estas dos fuerzas contrapuestas generan la incertidumbre sobre el dólar oficial en el futuro. Con dicha incertidumbre, es difícil que se entre en un nuevo sendero de inversiones en las economías regionales.

¿Qué debería acompañar a la devaluación para mejorar las producciones regionales?

Hay varios puntos a considerar, que implican costos para dichas producciones regionales. Los típicos problemas son la alta presión tributaria, los costos de transportes, los costos aduaneros, y los costos laborales (indemnizaciones, juicios, etcétera).

¿Cómo se comportaron los precios internacionales de los productos de exportación en los últimos años?

Hubo aumentos interesantes, pero no alcanzaban a compensar la caída en el poder adquisitivo del dólar en el país. Es decir, por un producto exportado te daban más dólares, pero podían comprar menos cosas en el país.

¿Cuáles son ahora las perspectivas?

La situación puede invertirse. Es probable que, ante un mundo mejor, haya un aumento en las tasas internacionales de interés, lo cual genera un dólar más fuerte a nivel mundial y, por lo tanto, una caída general en precios internacionales de las commodities. En este contexto, la devaluación de estos días compensa en algo dicha caída de precios. Para el futuro, como dijimos antes, la clave está en cómo evolucionará el dólar oficial durante este año.

¿Cuáles pueden ser los sectores o productores específicos que se verían más beneficiados?

En general, una devaluación licúa los costos locales. Principalmente, los costos laborales. Es decir, se pagarán mayores salarios en pesos, pero menores en dólares. Si los efectos de la devaluación se mantienen en el tiempo, se beneficiarán más aquellos sectores intensivos en mano de obra, como el de frutas. Pero, insisto, hoy devaluaron, pero no se sabe qué ocurrirá con el dólar oficial en el futuro. Por eso, no se sabe si se producirá esa reducción de costos en el mediano plazo.

¿Cómo puede responder el sector vitivinícola, que realizó inversiones en la última década y perdió posiciones en el mercado externo?

La devaluación les vendrá bien para mejorar sus ingresos por exportar. Y tratarán de vender aquello que no podían exportar, o que estaba destinado al mercado interno. Sin embargo, esta devaluación no implicará nuevas inversiones en el futuro. Esperarán mayor claridad para tomar estas decisiones.