El fin del superciclo

Efectos sobre la economía global

30 de agosto, 2013

El fin del superciclo

Con datos hasta el 27 de agosto, el índice de precios de commodities que elabora la revista The Economist está casi 15% por debajo del nivel, en dólares, del mismo momento del año pasado, y casi 20% por debajo en euros. En dólares, los precios de las commodities alimentarias caen 20,5% interanual. El Indice de Precios de las Materias Primas (IPIM), que elabora el BCRA, cayó 12,1% interanual en julio. Estos datos parecen corroborar la tesis de que el superciclo de las commodities ha llegado a su fin.

Según un artículo reciente de José Antonio Ocampo y Bilge Erten, esto no es sorprendente: así como suben, los precios de las commodities bajan. Y eso es lo que estaría ocurriendo. Según su teoría, la actual tendencia declinante de las commodities tiene un causante: China. Precisamente, quien alimentó el boom durante la primera década de los 2000.

En el corto plazo, esta tendencia empeorará los perfiles externos de los países que se beneficiaron de la suba de los términos de intercambio, y les quitará un motor a su crecimiento. La Argentina forma parte de ese numeroso grupo de países. En efecto, dice Ocampo y Bilge, la actual desaceleración de China y de los emergentes son dos caras de la misma moneda. Según los autores, este nuevo escenario implicará un freno a uno de los procesos más positivos de la economía global de los 2000: la convergencia en los niveles de ingreso de los países emergentes con el de los desarrollados. De todas maneras, Ocampo y Bilge sostienen que los precios siguen siendo elevados y que es difícil proyectar cuánto más seguirán cayendo o pronosticar si todos las commodities sufrirán de igual modo.

Pero, más allá de especular o de prender velas para que China siga demandando, lo más sensato sigue siendo poner el foco en la transformación de la estructura exportadora, la manera más sensata, si no la única, de amortiguar los vaivenes en los precios de las materias primas y alcanzar el desarrollo.