Bernanke y la soja

¿Un divorcio en ciernes?

12 de julio, 2013

Bernanke y la soja

Las palabras de Ben Bernanke siempre fueron seguidas de cerca por los analistas de la economía global. Y con razón. De aquí en más, sus palabras serán aún más escuchadas, incluso en la Argentina. ¿Por qué deben importarle al país?

“El impacto del esperable ciclo de reversión de tasas en los EE.UU. operaría no sólo a través de la apreciación del dólar (o de su efecto desacelerador de la economía global) sino por su efecto bajista sobre las commodities (entre ellas, la soja y sus derivados)”, explica la consultora Elypsis, capitaneada por Eduardo Levy Yeyati, en su último trabajo.

“Nuestro modelo econométrico –prosigue el informe– sugiere que, ceteris paribus, una suba de 1% en la tasa a 10 años de los bonos de Tesoro induce una caída del precio de la soja de 6% en el corto plazo y del 4% en el largo plazo. Adicionalmente, cada 1% de apreciación del dólar (por ejemplo, fruto de la suba de tasa americana), se asocia con una caída del 1,25% del precio de la soja en el corto plazo, y de 1,93% en el largo”.

Una suba de las tasas de interés americanas de largo plazo a 3,5% anual y una devaluación del dólar del 10% podrían hacer que el precio de equilibrio de la tonelada de soja, en el mediano plazo, sea de US$ 370 (hoy está cerca de los US$ 600). Por ejemplo, si el precio de la soja cayera 30%, las retenciones caerían 15%, la recaudación total 2% y las exportaciones, casi US$ 10.000 millones. Además, añaden, “la reversión del estímulo monetario en EE.UU. y una eventual suba de tasas de interés internacional posiblemente lleve a una depreciación de las monedas emergentes”. Aun sin que se materializara es escenario, el real brasileño se acerca los 2,30/US$.

Casi temerario, el informe concluye: “Una mirada al contexto global confirma que el mundo no se nos cayó encima todavía, pero podría hacerlo en breve”. Por lo tanto, habrá que monitorear de cerca un contexto internacional que, en vez de ampliar y extender como en otros años, restringirá aún más los márgenes de acción domésticos.