Venta de autos (con subsidio)

2013 marcará otro récord

13 de junio, 2013

Venta de autos (con subsidio)

La plaza automotriz argentina va marcando en este extraño 2013 un récord de vuelta tras otro, con sucesivas ventas en pole position que, de continuar a este ritmo, permitirá superar este año la mayor venta anual de todos los tiempos. Según surge de las estadísticas de la Asociación de Concesionarios (ACARA) y de la Asociación de Fabricantes de Autos (ADEFA), si en los meses sucesivos se siguen vendiendo autos como viene sucediendo desde febrero, en 2013 se podrá llegar a una venta superior a las 900.000 unidades.

De hecho, hasta ahora, la actividad de este año es 8% más alta que en el deprimido 2012 y 5,8% mayor que el récord absoluto logrado en 2011. Con esto, la Argentina se consolida como el segundo país con más venta de autos de toda América del Sur, detrás del líder Brasil, donde se venden 3,7 millones de autos por año,y arriba de Chile, donde la venta es de unas 370.000 unidades cada doce meses.

Frente a todos estos números, muchos se preguntan: ¿cómo es posible que se esté registrando una venta semejante, cuando el resto de la economía está avanzando en cámara lenta? Y, a decir verdad, acorralados por no poder hacer nada con sus ahorros, los argentinos creen que salvan la ropa comprando autos, y esa convicción es lo que mantiene la actividad en las alturas.

Los que logran ahorrar dinero no compran dólares porque el Gobierno, por ahora, lo tiene controlado. No ponen plata a tasa de interés porque son negativas contra la inflación. No compran bonos porque las reservas del Banco Central se ven cada vez más flacas, y nadie sabe cómo se seguirán pagando las deudas cuando esos fondos se acaben. Y tampoco compran acciones, porque las ganancias de las empresas siguen bajando en términos reales, por altísima presión impositiva y por trabas estatales de todo tipo al libre comercio, incluso interno.

Debido a todos esos impedimentos, los argentinos que tienen la suerte de poder ahorrar creen que mantendrán el valor del capital comprando un O km, cuando no bien sale del concesionario, la unidad ya pierde 15% de su valor, y tiene arriba del techo la fuerte carga del costo de la patente, el seguro, el mantenimiento y el combustible, si es que no se produce un lamentable accidente, donde se debe afrontar el precio de los repuestos y los posibles trastornos adicionales por juicios y otras complicaciones.

La producción local

Más allá de todo eso, debido a la firme venta efectiva de autos nuevos, las terminales aceleran la salida de vehículos de las líneas de montaje local. En mayo se fabricaron 79.590 vehículos, cinco unidades más que en el tope de mayo de 2011 y 32,2% más que en el menos activo mayo de 2012. Con esto, en enero-mayo de este año se llevan armadas 331.089 unidades, 18,7% más que en los primeros cinco meses de 2012.

Pero donde más sobresalieron las cifras de aumento fue en la exportación: en mayo se mandaron al exterior 49.594 vehículos, 73,1% más que en mayo de 2011, aunque 5,9% menos que en el récord de mayo logrado en 2011 con 52.715 rodados enviados al exterior. En enero-mayo de este año se llevan exportados 180.890 vehículos, 26% más que en los primeros cinco meses del año pasado.

Este fuerte número exportador trae tras de sí un dato preocupante: las ventas externas se siguen concentrando en Brasil. Del 100% de autos exportados, el 87,9% va al mercado brasileño. Y, junto con este dato, se supo que los empresarios e industriales de San Pablo le pidieron con urgencia una reunión a Dilma Rousseff para que termine con el Mercosur.

Si eso sucediera, todas las ventajas que tiene la Argentina para vender unidades en el principal socio del bloque desaparecerían de un momento para el otro, lo cual genera una inquietud de proporciones. Sin embargo, con el cuadro actual, el reparto de unidades de las terminales a los concesionarios sigue volando.

Tal como ocurrió en febrero, en marzo y en abril, mayo fue en cuanto a distribución de autos desde las terminales a las redes de venta el mejor mayo de la historia. En mayo de 2012 se habían repartido 64.746 vehículos, mientras que el mes pasado se distribuyeron 85.646 unidades, 32,3% más que hace un año, superando incluso al récord histórico de mayo logrado en 2011, con 75.996 rodados.

Lamentablemente, a contramano de los pronósticos de la esforzada ministra de Industria, Débora Giorgi, y con durísimas consecuencias para el déficit comercial de la Argentina, este megaéxito en la venta de automóviles, que se logra artificialmente, por varias razones, no es aprovechado por la industria argentina, sino por las automotrices globales, que nos envían miles de autos y se llevan los preciados dólares que, por su ausencia, están desequilibrando otra vez las cuentas macro nacionales.

Porque, a decir verdad, este reparto gigante de autos a concesionarios es más una fiesta de distribución de autos importados, cuyo valor en dólares es fijado con el subsidio de 5,30 pesos del tipo de cambio oficial, y no de autos nacionales. O sea, las automotrices globales, que venden aquí unidades importadas, se llevan los dólares puros, que salen del Banco Central cuando se deben cubrir las cuentas de comercio exterior, y los que disfrutan del subsidio del 60% (brecha cambiaria) son los compradores de autos nuevos.

O sea, tal como sucedió durante los años y años en los que se vino regalando la electricidad y el gas, permitiendo que muchos hogares del corredor Barrio Norte, Palermo, Belgrano, Núñez, Olivos, Martínez, San Isidro pagaran por el metro cúbico de gas 40% menos que lo que pagaban los pobres en sus garrafas, ahora sucede con los autos. Porque en este caso es lo mismo, los pobres se las ven en figurillas para pagar la cuenta del supermercado, y las reservas del Banco Central se deshacen, regalándole la plata a los que pueden comprar un auto nuevo. De los 85.646 vehículos que se distribuyeron en mayo en los concesionarios, 54.390 (el 63,5% del total) fueron de origen importado y apenas 31.256 autos de esta fiesta (el 36,5% de lo patentado en mayo) fue de origen nacional. Lo cual se hace todavía más grave si se considera que los autos llamados nacionales tienen 28% de piezas totalmente argentinas y 72% de autopartes importadas.

O sea, si se considera todo lo importado en su conjunto, lo que se vende en autos en la argentina es 89,8% importado y apenas 10,2% nacional. Se sabe, cada vez que se aprueba una línea de montaje para que se comience a fabricar un auto en las 10 automotrices radicadas en la Argentina (antes había 14), las terminales prometen que apuntarán a una proporción real de 60% importado y 40% nacional.

Y, como puede verse, para el maquillaje casi 64% es importado y sólo 36% en cuasi nacional, pero en los papeles reales la proporción es de 90 a 10. Para más, los autos importados distribuidos en mayo fueron el mejor mayo de todos los tiempos, 49,8% más que los importados en mayo de 2012. En el reparto de nacionales también fue el mejor mayo de todos los tiempos, pero solo 9,9% más que mayo del año pasado. Si se considera lo repartido en enero-mayo, la red de concesionarios recibe este año 15% más unidades que el año pasado, los importados suben 15,8% y los nacionales sólo 13,7%.

La distribución

Ablandando un poco la dureza de estos datos puede decirse que hubo grandes novedades en cuanto a los modelos más elegidos por los compradores locales. Después de años en los que el podio fue encabezado, irremediablemente, por el Volksgawen Gol como líder, el Chevrolet Classic en segundo puesto y el Peugeot 207 en tercer lugar, se produjo en mayo un mínimo pero notable sorpasso: primero sigue el VW Gol, con 26.116 unidades vendidas en lo que va de 2013, pero ahora segundo entra el Peugeot 207, con 17.333 unidades, apenas dos más que el Chevrolet Classic, con 17.331.

En los puestos siguientes también hay novedades, por lo que se evidencia un cambio de paladar en la población, seleccionando cada vez más autos con más renovado diseño: cuarto en ventas está el Ford Ecosport, quinto el Renault Clio, sexto la Toyota Hilux y séptimo el Renault Duster. En cuanto a la guerra de las marcas, la líder uno, indiscutida desde hace mucho tiempo, es la alemana Volkswagen, con el 17,71% de las ventas de mayo. Segunda entró la estadounidense Ford, con el 14,71%, tercera se ubicó Chevrolet, con el 13,6%, cuarta la francesa Renault con el 12,67% y quinta la italiana Fiat, con el 11,62%.

Un poco más alejada del pelotón de punta, sigue la francesa Peugeot con el 9,74% de las ventas, la japonesa Toyota, con el 5,62%, la francesa Citroen con el 4,73% y en el siguiente lugar, de manera inédita, gracias a los subsidios del tipo de cambio, aparece la marca de lujo Mercedes- Benz, con el 2,07% de las ventas (gracias a la compra con el dólar subsidiado).

Y, por último, el patentamiento por jurisdicción no trae sorpresas. La provincia de Buenos Aries sigue concentrando el 33,9% de las ventas, la Capital el 15,94%, tercera entra Córdoba con el 9,43%, cuarta Santa Fe con el 8,3% y quinta Mendoza con el 3,92%, en tanto que el resto de las 19 provincias acumula el 28,5% restante.

Recuadro: Un sector con un déficit creciente

Detrás del déficit energético,que se llevará del país este año unos US$ 11.000 millones, el sector automotor se convertirá en el segundo agujero negro externo, ya que el déficit por importación de autos terminados y piezas (descontando todo lo exportado) alcanzará este año un récord sin antecedentes de más de US$ 9.000 millones.