La competitividad y las Pymes industriales

Más del 80% tiene problemas

22 de mayo, 2013

La competitividad y las Pymes industriales

(Columna de Vicente Donato, director de la Fundación Observatorio Pyme)

Cuando se analiza la situación y perspectiva del segmento Pyme en laArgentina, siempre es útil recordar que estas empresas no son un actor productivamente marginal: de hecho producen más del 50% de la riqueza nacional y cerca del 70% del empleo. Esto es importante porque el ciclo económico de las Pyme argentinas condiciona de manera determinante el ciclo económico del país. Los problemas de las Pyme son los problemas del país.

En este esquema es también útil destacar la importancia sustancial de las Pyme industriales, debido a su fuerte conexión con el mercado mundial a través de la producción de bienes internacionalmente comercializables sujetos siempre a la competencia con otros países (tanto en el mercado local como en el mercado internacional).

Como veremos el ciclo de las Pyme industriales coincide con el ciclo económico del país. Para comprender las perspectivas de estas empresas es necesario diagnosticar bien el origen de las actuales dificultades para sostener el crecimiento y el empleo. El ciclo virtuoso de sostenido y continuo crecimiento de las Pyme industriales (incremento de la producción, exportaciones, empleo e inversiones) concluyó hacia fines de 2007 cuando el 80% de las empresas se encontraba atravesando una fase de crecimiento. Fueron años de crecimiento “extensivo” más que “profundo”, debido a que las inversiones no acompañaron en la medida en que deberían haberlo hecho. En ese proceso de crecimiento aparecieron también límites estructurales por el lado de la escasez de recursos humanos suficientemente calificados y de las débiles conexiones entre el sistema productivo y el sistema financiero.

El freno productivo de comienzos de 2008 se explica por el impresionante crecimiento de los precios de las materias primas (70% en un año) lo cual produjo el incremento generalizado de los costos de producción y en consecuencia el comienzo de una retracción de la oferta productiva de estas empresas, que impactó finalmente en el incremento de los precios industriales. A esta retracción de la oferta de las Pyme, se sumó hacia fines de 2008, la disminución de la demanda derivada de la crisis financiera internacional.

Menos inversión

Se configuró así el escenario recesivo de 2009, que el Gobierno enfrentó con una activa política monetaria y fiscal que logró reactivar la economía, pero a costa de la consolidación del alto nivel de precios que se había originado con la retracción de la oferta. Fue una decisión difícil, pero comprensible, de la política económica, aunque lamentablemente demasiado sesgada hacia el incentivo al consumo y mucho menos a la inversión en bienes de capital para la modernización de la industria y la tan necesaria disminución de los costos vía productividad.

En este marco no se aprobó, por ejemplo, la ley de desgravación impositiva de las utilidades reinvertidas de las Pyme. En mi opinión esto se debió a un error de diagnóstico, ya que se interpretó que el escenario recesivo obedecía más a la caída de la demanda que a la disminución de la oferta de miles y miles de Pymes industriales.

El crecimiento de la producción de las Pymes industriales observado en 2010 y 2011 (una recuperación que generó poco empleo) volvió a sufrir un traspié hacia fines de 2011 y durante 2012, donde se volvió a verificar una contracción de la oferta productiva de las Pymes, esta vez derivada del incremento de los costos salariales más que de las materias primas.

El año 2012 cerró con un estancamiento de la producción, un renovado incremento de precios (originado como en 2008 en la retracción de la oferta), una ligera disminución del empleo y pocasperspectivas de inversión. Con un escenario de fondo de persistente inflación, y pérdida generalizada de competitividad, las perspectivas para 2013 de las Pyme industriales son diferenciadas de acuerdo a la diferente tipología de problemas que enfrentan las empresas.

Avance diferenciado

Desde la Fundación Observatorio Pyme identificamos cinco clusters de Pyme que caracterizan las diferentes problemáticas estructurales y las diferentes perspectivas de desempeño. Un primer grupo (30% del total) que hemos denominado “pequeñas sin financiamiento para invertir y crecer”, a pesar de sentir la presión del incremento de los costos internos, tienen vocación inversora, pero no tienen suficiente acceso al crédito.

Otro grupo (21% de las empresas), son las “pequeñas preocupadas por el nivel de actividad”, que sufren retrasos en los pagos, caída de ventas y de la rentabilidad. Es obvio no tienen planes de inversión y no solicitan financiamiento. La cantidad de estos dos grupos está actualmente aumentando. La Línea de Crédito para la Inversión Productiva del BCRA podría teóricamente mejorar la situación del primer grupo, pero sabemos que las empresas más pequeñas todavía no están suficientemente bancarizadas y es difícil alcanzarlas. Al segundo grupo no lo impacta la normativa del BCRA y en cambio ven agravados problemas por la disminución de la actividad.

Otro 20% de las Pyme conforma el grupo denominado “limitadas por la infraestructura”, que está muy afectado por los costos de la logística y el suministro de energía eléctrica debido a su localización y estructura sectorial. La perspectiva de este sector no es tampoco buena.

Los últimos dos grupos están constituidos por medianas empresas (ocupan entre 50 y 200 trabajadores): el primero (20% de las Pyme) se caracteriza por tener importantes problemas de competitividad, y su rentabilidad se sustenta en las políticas de protección del mercado interno de la Secretaría de Comercio. El último grupo es virtuoso pero muy pequeño (9% del total). Se caracteriza por utilizar la totalidad de la capacidad instalada, tener suficiente rentabilidad, presentar creciente demanda de crédito para expandir las actividades y una excelente resistencia frente a la competencia de las importaciones (aún sin las protecciones del Sistema de Control de las Importaciones).

En conclusión, más del80% del segmento Pyme industrial acusa problemas de competitividad que están siendo transitoriamente resueltos mediante la protección del mercado interno, que como todos sabemos ayuda, pero es sólo “pan para hoy”.