Perú, “la estrella económica regional”

1 de marzo, 2013

Perú, "la estrella económica regional"

“Tras una década de crecimiento sin precedentes, la economía de Perú ha conservado su dinamismo y resistencia a pesar de la persistente incertidumbre mundial, gracias a sólidos fundamentos económicos, términos de intercambio favorables y una acertada gestión de las políticas”, sostienen las economistas Mercedes Vera y Yu Ching Wong en un reciente comunicado del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Este mes, los expertos del FMI pasaron por Perú para llevar a cabo la revisión estipulada por el artículo IV. El organismo dijo que Perú se ha convertido en una de las economías de crecimiento más pujante y más estables de América Latina. En el período 2002–2012, la economía peruana casi duplicó su tamaño, el PIB real creció a una tasa anual media de 6,3% (el promedio más alto de crecimiento en un período de diez años en la historia del Perú) y el promedio de inflación anual se redujo a 2,7% (el más bajo de la región).

El crecimiento económico ha estado desacelerándose gradualmente hacia su nivel potencial, indicó el FMI. El PIB real se moderó a 6,3% en 2012, con respecto al 7% registrado en 2011. La actividad económica en 2012 estuvo impulsada por la inversión, ya que las débiles condiciones externas incidieron negativamente en las exportaciones y perjudicaron la balanza de pagos en cuenta corriente.

“Con el tipo de cambio alineado en términos generales con los fundamentos económicos, las autoridades se han concentrado en enfrentar la presión a la apreciación del nuevo sol debida a una escalada de las entradas de capital. El resultado fue una importante intervención en el mercado cambiario (US$ 13.000 millones en 2012) y la esterilización de la liquidez creada. Al mismo tiempo, el saldo fiscal siguió siendo sólido y las autoridades han podido reconstruir los márgenes de maniobra para la aplicación de políticas fiscales”, continúa el informe.

El FMI proyecta un crecimiento de 6,3% para 2013, “cerca del potencial”, pero sostiene que los buenos augurios para la economía peruana no están exentos de riesgos. “Entre los riesgos a la baja, a corto plazo la economía es vulnerable mayormente a un shock del crecimiento mundial que se propague a través de un descenso de los precios de las materias primas. Un período prolongado de escaso crecimiento en la economía estadounidense también podría ser perjudicial a mediano plazo”.

Asimismo, considera el FMI, la lista de desafíos pendientes aún es muy amplia e, incluye, mejorar la productividad y la competitividad, potenciar el capital humano, mantener la flexibilidad en el mercado laboral, eliminar las deficiencias de infraestructura, seguir mejorando el clima empresarial, desarrollar los mercados locales de capital y adoptar un ancla fiscal que garantice la gestión adecuada de la riqueza no renovable de Perú. Los ingresos tributarios, como porcentaje del PIB, aún son menores al 18%.