La democracia en el mundo

29 de marzo, 2013

La democracia en el mundo

La democracia está aún lejos de ser un sistema de vigencia universal. Esta es, quizá, la conclusión más inquietante que surge de un estudio que acaba de dar a conocer la prestigiosa Economist Intelligence Unit (perteneciente al grupo editorial The Economist). El informe indica que sólo la mitad de los 165 países incluídos en la investigación pueden considerarse democráticos, y apenas 25 se encuentran en el segmento en el que el sistema funciona a plenitud. Vale la pena destacar, por cierto, que los únicos latinoamericanos presentes en este privilegiado grupo son Uruguay y Costa Rica.

“Las elecciones libres y las libertades civiles son condiciones necesarias para una democracia, pero no alcanzan para conformar una democracia plena y consolidada si no están acompañadas de un clima de transparencia, un gobierno aceptablemente eficaz, suficiente participación popular y una cultura política que sirva de apoyo”, define el informe. El índice de participación política mide, por ejemplo, la presencia de mujeres y de minorías en el parlamento, la afiliación a partidos, el interés por temas políticos y el seguimiento de las noticias.

En el capítulo de “cultura política” se mide el grado de preferencia de la población por una “presidencia fuerte”, en desmedro de un “congreso débil”, la adhesión a la idea de que la democracia es la mejor forma de gobierno y resulta beneficioso para la economía. Para el cálculo de la calificación de cada país (en la escala de 1 a 10), los investigadores tomaron en cuenta 60 indicadores agrupados en cuatro categorías. 

Democracias plenas: este segmento abarca apenas a 25 países, en su mayoría europeos, con Uruguay y Costa Rica como únicos representantes latinoamericanos. 

Democracias imperfectas: a esta categoría pertenecen la Argentina y la mayoría de las naciones latinoamericanas. En este estrato, integrado por 54 países, hay elecciones libres “pero existen deficiencias significativas en otros aspectos, como el desempeño del gobierno, una cultura política subdesarrollada y bajos niveles de participación política”, define el informe. 

Regímenes híbridos: aunque permiten el funcionamiento de algunas instituciones democráticas (como el parlamento), estos estados se inclinan básicamente al autoritarismo. Entre los 37 que conforman este capítulo se encuentran varios países latinoamericanos, como Venezuela y Honduras. 

Regímenes autoritarios: Rusia y China son los grandes protagonistas en esta categoría, en la que se contabilizan 51 países, como Guinea Bissau, Corea del Norte y Arabia Saudita. Entre las regiones, Medio Oriente / Norte de Africa se exhibe como la menos democrática: 12 de las 20 naciones de la zona están bajo gobiernos autoritarios. Entre los países desarrollados, llama la atención la calificación relativamente baja de Estados Unidos. La superpotencia mundial se instala en el puesto 21°, lo que de todos modos le permite exhibirse como una democracia plena, pero la fuerte polarización del escenario político le impide acercarse al liderazgo en este terreno.

En cuanto a la Argentina, a pesar de que obtiene un puntaje relativamente alto (en torno a 8) en materia de sistema electoral y vigencia de las libertades civiles, muestra un desempeño mediocre en las áreas de funcionamiento del gobierno, participación y cultura política.

Los 10 países mejor calificados:

1 Noruega

2 Suecia

3 Islandia

4 Dinamarca

5 Nueva Zelanda

6 Australia

7 Suiza

8 Canadá

9 Finlandia

10 Holanda

 

El ranking de América Latina (posición en la nómina general):

Uruguay, 18

Costa Rica, 22

Chile, 36

Jamaica, 39

Brasil, 44

Panamá, 46

Trinidad Tobago, 48

México, 51

La Argentina, 52

Suriname, 56

 

Calificaciones para la Argentina (Escala de 1 a 10):

Proceso electoral / pluralismo 8,75

Funcionamiento del gobierno 5,71

Participación política 5,56

Cultura política 6,25

Libertades civiles 7,94

Promedio 6,84

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