Balance de divisas

Habrá un alivio, pero será temporario

15 de marzo, 2013

Balance de divisas

“Pese a las restricciones cambiarias que limitan la compra de dólares al sector privado, el BCRA no logró comprar divisas en los primeros dos meses del año, e incluso vendió US$ 70 millones. Más aún, las reservas internacionales descendieron US$ 1.700 millones en igual período, casi exclusivamente por la caída de los depósitos en moneda extranjera tanto del sector privado como del sector público, ambos en similares proporciones”, sostiene el informe semanal de Econométrica y Quantum Finanzas.

Una de las explicaciones es la sequía de agrodólares: “La caída del 22% en la cosecha de trigo explica la sequía de dólares en los primeros meses del año, generando una merma de dólares comerciales cercana a los US$ 2.000 millones. De hecho, el saldo comercial de enero fue de US$ 280 millones, un 49% menor al de igual periodo del año an te – rior”.En febrero, el saldo comercial podría mostrar una fuerte caída también, tanto por la merma en la cosecha fina como en un salto de las importaciones (el IVA DGA de febrero creció a una tasa interanual del 51%). Un informe de la Fundación Mediterránea marca que la liquidación de divisas por parte de exportadores e industriales de aceite y cereales cayó 23% interanual en el primer trimestre.

Por el lado de la demanda, la caída en las reservas del primer bimestre se produce por la disminución de los depósitos públicos y privados en moneda extranjera (US$ 700 millones y US$ 500 millones, respectivamente), un repunte del crédito en moneda extranjera por US$ 200 millones (los bancos debieron utilizar la liquidez en moneda extranjera que depositan en el BCRA) y US$ 70 millones de divisas vendidas en el mercado oficial de cambio. Asimismo, la demanda de dólares por turismo sigue creciendo y “actualmente es el principal factor de pérdida de reservas, incluso superior al pago de la deuda pública”, según Econométrica y Quantum.

La Fundación Mediterránea alerta sobre la diminución en la capacidad del BCRA de convertirse en comprador neto de moneda extranjera. “En este sentido, mientras que en 2011 y 2012 la autoridad monetaria había logrado comprar US$ 1.756 y US$ 2.013 millones –siempre tomando la suma de los dos primeros meses de cada año–, este año fue vendedor por US$ 43 millones”. La gravedad reside en que ahora, a diferencia de 2011 y 2012, no había controles.

La cosecha y el goteo

“La mejora esperada en la posición de divisas aún no llegó y probablemente llegue en el segundo trimestre”, opina Hernán del Villar, del Estudio Alpha.Pero el optimismo puede ser efímero, según varios analistas. “Para algunos, el alivio vendría de la mano de la cosecha de soja, pero estamos convencido de que su aporte distará mucho de ser una salvación. Por el contrario, continuará cayendo el ingreso de divisas por el canal financiero y, en consecuencia, las reservas del BCRA seguirán declinando durante 2013 (quizás con apenas una breve pausa durante el segundo trimestre, mientras se liquida la soja)”, sostiene el último informe de Federico Muñoz & Asociados.

Tampoco parece haber mucho lugar para el optimismo en lo referido a la reversión de las “filtraciones” de dólares o en un achicamiento de la brecha cambiaria. Una “terapia de shock” cambiaria, como un aumento del ritmo de devaluación, no es una opción que el Gobierno contemple.

Según Federico Muñoz, “la verdadera patología que afecta al balance cambiario nacional es el déficit persistente y sostenido de la cuenta financiera”. Por consiguiente, sin cambios en los factores que causan ese déficit, el efecto de los agrodólares tendrá corta duración. “Lo esperable a futuro sería una progresiva acumulación de tensiones en el mercado cambiario, un escenario de creciente represión financiera y una ampliación ulterior en la brecha entre el dólar oficial y el paralelo.En definitiva, a pesar de los términos de intercambio record y de las tasas de interés internacionales nulas, seguirán faltando dólares en Argentina”, sostiene Muñoz.