El Gigante Sudamericano

31 de enero, 2013

El Gigante Sudamericano

(Columna de Marcos Leonetti, economista y director de laeconomiaonline.com)

La economía global se desaceleró en 2012. Con más o menos matices, las economías avanzadas no presentan grandes cambios como para proyectar nuevas tendencias durante 2013. Estados Unidos tiene más cuestiones a resolver que en 2012, pero con cada vez menor margen de maniobra. Apuesta a más volumen, pero de lo mismo. El ejemplo más claro es el cambio de magnitud en lo que la Reserva Federal proclama al salir de compras mensuales de bonos respaldados por hipotecas. Al principio eran por US$ 40.000 millones y por tiempo indeterminado, yahora lo duplicaron aUS$ 80.000 millones por mes con idénticas características. Ni qué hablar de sus inconmensurables déficit y deuda. Europa está tratando de resolver su crisis financiera, que también desnudó otra crisis, la de liderazgo. El desempleo aumenta y seguirá aumentando a lo largo del 2013. Alemania se desaceleró fuerte a fin de año y pierde impulso como locomotora europea. Algunos países no crecen y otros están en recesión.

Con este contexto, Brasil no espera mayores demandas de sus productos, principalmente las manufacturas de origen industrial, más allá de lo que la Argentina, fiel comprador, le demande. Brasil parecería estar enfrentando una realidad con desafíos, en algunos aspectos, similares a los de la Argentina.

Empresas que anuncian que abandonan el país carioca como la multinacional Mango, de origen español. Entre las causas enumeran impuestos a la importación de bienesy factores administrativos, o sea, elevada burocracia. Fondos de inversión de empresas extranjeras que se retiran del país porque no están de acuerdo con que el Gobierno intervenga cada vez más, ni de la manera en que lo hace en la economía, o porque la carga impositiva es muy elevada. Por ejemplo, Pimco, en su fondo de renta fija de los principales mercados emergentes, la participación invertida en el mercado interno brasileño descendió 65% en los últimos cinco años. La explicación de sus directivos es “por un mayor impuesto sobre Operaciones Financieras (el Gobierno lo triplicó) e incertidumbre en la conducción de la política económica”. EPFR, consultora especializada en flujos de inversión, estimó que el porcentaje de la cartera de los fondos especializados en los mercados emergentes que invierten en Brasil cayó 30% en los últimos tres años. Brasil también perdió posiciones en los fondos globales de acciones, ya que la porción de estos fondos de acciones invertidos en el país se redujo 40% sólo el año pasado. En el caso de fondos de inversión centrados en América Latina, la exposición a Brasil cayó 20% entre 2010 y 2011.

Para hacer frente a los desafíos energéticos, este año subirá el precio de la nafta para destinar recursos a inversión en refinería para no tener que importar prácticamente toda la nafta que consumen. Maria das Graças Foster, presidenta ejecutiva de Petrobras, anunció que para aumentar la producción de petróleo y ampliar la capacidad nacional de refinación, la compañía lanza un plan de inversión a cinco años de US$235.000 millones. Brasil flota en un océano de petróleo, pero las acciones de sus petroleras han tenido un comportamiento similar al de YPF. La acción de Petrobras ha tenido un desempeño incluso peor en el período julio 2009-julio 2012 y ambas han estado a la par de la de YPF, lo que resulta inexplicable si se tiene en cuenta que la firma local sufría un proceso de renacionalización.

De todos modos, no podemos negar que las autoridades han lanzado estímulos fiscales con grandes obras de infraestructura, tan necesarios tanto para mantener un nivel de actividad económica como para adecuar al país al liderazgo regional. Hay varios ejemplos: el Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC), continuando con el PAC 2 en marzo de 2012; en 2011, el Plan Brasil Maior, lanzado por Dilma Rousseff, con medidas específicas y conmetas focalizadas orientadas a fortalecer una industria afectada por un tipo de cambio apreciado; en 2012 lanzaron Innovar-Auto y recientemente el “Programa de Inversiones en Logística: Autopistas y Ferrovías” (y pronto anunciarían planes similares para puertos y aeropuertos).

Brasil depende cada vez más de sí misma para desarrollar su mercado interno, mejorar su infraestructura de cara al Mundial 2014 y para el largo plazo, tanto para administrar los recursos financieros disponibles como para mantener un buen ritmo de crecimiento de su economía.

Efectos sobre el país

¿Por qué no afectará a la economía argentina potenciales menores niveles de crecimiento de Brasil? Porque aunque no llegara a crecer, como se espera, 3,5% (la previsión ya tiene una corrección desde 3,7%), los efectos serán compensados por políticas de integración económica regional. Por ejemplo en reducir nuestro déficit comercial, algo que comenzó en 2012, cuando se redujo a una tercera parte. Este año se continuará trabajando para que el comercio bilateral tenga el camino cada vez más allanado, eliminando trabas y flexibilizando posiciones. Otras de las políticas son las que sustituyen importaciones extrazona Mercosur para desarrollar canales de proveedores intra-Mercosur. Sólo en autopartes, la Argentina tiene para recuperar casi US$ 40.000 millones que el Gigante compra fuera del Mercado Común del Sur.

La incorporación de Venezuela aporta otros US$ 30.000 millones de dólares al comercio regional en conceptos de sus importaciones (que en la actualidad el 80% de ese total lo adquiere fuera del Mercosur), donde nuestro país tendrá su participación como proveedor. Parte del liderazgo mundial que ostenta Brasil tiene que ver con desarrollar la región y darles participación a sus principales socios, tanto como proveedores de sus necesidades internas como para desarrollar mercados en los que pueda colocar sus mercancías.

Lenovo, fabricante de computadoras, ha decidido expandirse en el país, y ensamblará, diseñará y encargará más partes de sus productos en Brasil, donde espera tener 100 millones de compradores de sus productos. La empresa de búsquedas de Internet Baidu Inc. también ha desembarcado en Brasil. Samsung también quiere su parte con precios muy agresivos en sus productos, ya que es líder en su segmento en el mercado brasileño.

El desafío es no ceder en el escenario mundial ante la presión de encasillamientos como proveedores de materias primas, sino avanzar en desarrollos de tecnología donde, por ejemplo, empresas tecnológicas chinas buscan expandirse en mercados emergentes de rápido crecimiento.