Desafíos de la burocracia profesional

El crecimiento del empleo público.

16 de enero, 2013

Desafíos de la burocracia profesional

(Columna de José María Gasparin, coordinador de Política y Gestión de Gobierno de CIPPEC)

Generar una burocracia profesional sigue siendo una cuenta pendiente en la Argentina. Si bien existe consenso en torno a su importancia, este objetivo cobra mayor relevancia cuando las actividades del Estado se incrementan y el número de recursos humanos también aumenta en forma sostenida. Desde el año 2003 el gasto público nacional en personal registró una fuerte suba. El aumento es explicado tanto por un alza del salario real y por una tendencia similar en la masa salarial.

Así, entre 2003 y 2011 el gasto nacional en empleo, medido en términos reales, subió 129%. Según el Ministerio de Economía y Finanzas, desde 2006 hasta el primer trimestre de 2012 el empleo público registrado en el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) se incrementó alrededor del 44%. Al mismo tiempo, el salario medido en términos reales creció un 13% desde 2006. Es decir, la evolución del gasto en personal es explicada principalmente por el aumento en el número de recursos humanos. Al igual que a nivel nacional, las provincias aumentaron los recursos destinados a personal. El gasto real aumentó entre 2003 y 2010 113%.

Se pueden distinguir dos períodos: entre 2003 y 2007, el incremento interanual promedió el 17%, mientras que en los últimos años se desaceleró el gasto en recursos humanos, con una suba promedio del 5%. Esto pone de manifiesto la desaceleración que experimentó. Entre 2003 y 2006 el crecimiento de las erogacionesse debió, principalmente, al incremento del salario real y al número de empleos, mientras que después se explica principalmente por el aumento de la cantidad de empleos. Parte de este crecimiento inicial de los salarios es producto de la recuperación luego de las crisis del 2001.

La expansión de los recursos humanos estatales se encuentra en línea con la expansión en el número de actividades desarrolladas por el Estado. Se constatan algunas mejoras en la gestión de los recursos humanos en el plano normativo. La Jefatura de Gabinete de Ministros estableció un régimen de evaluación del personal que, si bien no estará exenta de dificultades de implementación, representa un punto de partida para mejorar la administración de los recursos humanos. Sin embargo, las iniciativas recientes no siempre están encaminadas a fortalecer las capacidades del sector público en el mediano plazo. Por ejemplo, el informe de la UBA del 2010 sobre la situación del Indec detalla que se perdieron recursos humanos técnicos valiosos para la generación de información relevante para la toma de decisiones.

En las provincias, según un trabajo reciente realizado por CIPPEC en cuatro distritos del noroeste y en la provincia de Buenos Aires, los desafíos que enfrenta la gestión de recursos humanos en el Estado son enormes. Se vinculan con la normativa –desactualizada y fragmentada–, pero también con una escasa planificación y evaluación del desempeño de los recursos humanos. Es clave revertir la ausencia de descripciones precisas de los puestos de trabajo y la baja proporción de empleados ingresados por concursos públicos.

Por su parte, la implementación de evaluaciones de desempeño permitiría generar incentivos para la promoción y ascenso. Los desafíos para consolidar una burocracia profesional en la Argentina no son menores. La existencia de una administración con capacidades técnicas permite incrementar el impacto de la política pública, ya sea por medio del diseño, la gestión y la evaluación. El crecimiento de las actividades del Estado debe ser acompañado de estrategias que permitan potenciar el impacto de estas actividades para fomentar políticas que promuevan en el crecimiento, la equidad y la integración social.