Dólares comerciales

El pedido de la Casa Rosada a los Reyes Magos.

7 de diciembre, 2012

Dólares comerciales

El Gobierno Nacional le realizó un pedido a Papá Noel y a Baltasar, Melchor y Gaspar: dólares comerciales, y muchos. Como los niños, en el equipo económico creen que los Reyes Magos cumplirán. En su reciente Informe Macroeconómico y de Política Monetaria, el BCRA cree habrá un mayor flujo de dólares en 2013.

En primer lugar, “se espera que los principales socios comerciales de la Argentina registren un crecimiento de la actividad económica mayor que el promedio mundial, mejorando su desempeño respecto del presente año. No obstante, se expandirían por debajo de lo observado en el promedio 2010-2011”.

Y, en segundo lugar, el agro, el principal (y único) aportante neto de divisas de la economía argentino, aumentaría sustancialmente su cosecha durante el año entrante. “Considerando los principales cultivos, el crecimiento de la producción generaría un incremento en el saldo exportable de granos y derivados con respecto al registrado en el ciclo previo de aproximadamente 10,5 millones de toneladas, que en conjunción con los altos precios implicaría un ingreso adicional de unos US$ 6.000 millones”, sostiene el informe. Las ventas externas combinadas de los complejos sojeros, maiceros y trigueros pasarían de US$ 29.000 millones a US$ 35.000 millones, según le BCRA.

Este es un dato clave para el BCRA ya que esto permitiría financiar un aumento de las importaciones, pagar las deudas en moneda extranjera y seguir manteniendo la cuenta corriente en un terreno positivo. Este shock del agro le agregaría, como mínimo, 1,1 punto porcentual al PIB de 2013. En un escenario de producción aún más optimista, el BCRA cree que el influjo adicional de dólares podría ser de US$ 8.500 millones y el impacto sobre el PIB de 1,5 punto. De todas maneras, el BCRA reconoce que la cosecha está atrasada y que, por lo tanto, la producción podría verse afectada. Así, las lluvias se perfilan a convertirse en una de las novelas del verano. Según el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), en 2013 la soja aportará US$ 4.693 millones adicionales en exportaciones y le dejará al Fisco US$ 8.214 millones en retenciones.

Para José María Fanelli, el empuje del campo podría aportar divisas pero, al mismo tiempo, acelerar la restricción externa: “Si el año que viene la economía creciera rápido o aumentara la demanda de gas-oil debido a un campo pujante, subirían las importaciones de energía y de otros productos y, a poco de andar, comenzarían las presiones sobre la cuenta corriente”.

Para otros, sí significaría un relajamiento de la restricción externa. Para el Estudio Bein, las mayores exportaciones agrícolas y los menores vencimientos de deuda mejorarán la cuenta de dólares en US$ 11.000- 13.000 millones. Un trabajo de Econviews, de Miguel Kiguel, estima el crecimiento anual de las exportaciones del agro en US$ 7.000 millones. Según Kiguel, las reservas internacionales podrían crecer hasta US$ 3.000 millones en 2013 y dejar atrás dos años de caídas consecutivas. El superávit comercial de 2013 será similar al de este año pero, a diferencia de 2012, el sector privado no podrá acceder a las divisas, es decir, seguirán las restricciones para el atesoramiento y el BCRA podría comprar esos dólares adicionales. El Presupuesto Nacional 2013 calcula el superávit en US$ 13.300 millones.

A la vez, las acreencias en moneda dura serán US$ 3.000 millones menores en 2013. El pago más importante será el Bonar VII, que insumirá US$ 2.600 millones. Si no se cancelan, como en 2012, líneas de créditos con instituciones extranjeras, principalmente el Banco de Francia, las reservas podrían crecer aún más. Vale recordar que el Fondo del Desendeudamiento Argentino (FONDEA), equipado con un monto de US$ 7.967 millones, podrá destinar el excedente a financiar gastos de capital. Si las acreencias en moneda dura ascienden a US$ 4.700 millones, es probable que sobre dinero para invertir en obra pública, YPF u otros fines.

Según Econviews, la cuenta corriente será superavitaria en 0,5% del PIB este año y en 0,4% en 2013. Econviews señala una tendencia interesante en su informe al comparar la composición del saldo comercial de 2006 versus el proyectado para 2013. En términos brutos será similar: US$ 12,4 versus US$ 12,2 millones, respectivamente. En 2006, los alimentos y los productos primarios aportaban un saldo favorable de US$ 23,1 millones y la energía, otrora superavitaria, US$ 5,8 millones, mientras que la industria era deficitaria en US$ 16,5 millones. En 2013, en cambio, se profundizará la dependencia del agro, que aportaría un superávit de nada menos que US$ 52,6 millones, en tanto que el saldo energético será deficitario en US$ 5,6 millones y el industrial, en US$ 34,7 millones.

Según la consultora de Federico Muñoz & Asociados hay que ser más cautos a la hora de prever un relajamiento de la restricción externa. Si bien habrá más agrodólares, el retraso cambiario seguirá siendo un lastre sobre el resto de las exportaciones (este año, las ventas al mundo caerán). A la vez, el final, aún es suspenso, del “Griesagate” podría provocar una sequía en el canal de los dólares financieros, en el caso de que la película termine mal para el país. Un fallo adverso podría agravar la autarquía financiera de la Argentina, advierte el informe.