Exportaciones: ¿cuánto crecerán en 2013?

El mundo ayuda, pero los factores locales no.

2 de noviembre, 2012

Exportaciones: ¿cuánto crecerán en 2013?

El kirchnerismo está en el poder desde hace 113 meses. En 98 de esos 113 meses (86%), las exportaciones, medidas en dólares, tuvieron subas interanuales. El primer mes de caída de la era K se produjo recién en diciembre de 2008, a poco de la caída de Lehman Brothers. Hasta diciembre de 2009, las ventas al mundo mostraron caídas interanuales consecutivas y muy significativas. A fines de ese año, volvieron a crecer y esa tendencia continuó durante 2010, 2011 y hasta abril de este año.

La racha negativa iniciada en el cuarto mes del año continúa y no da señales de desacelerarse: en septiembre, tuvieron su mayor caída del año: 12%. En el acumulado anual, la caída de las exportaciones es de 3%.

Para 2013 se abre otro panorama. En primer lugar, la tasa de crecimiento de Brasil, principal destinatario de las exportaciones argentinas, pasaría de 1-2% en 2012 a 4% aproximadamente en 2013. En segundo lugar, luego de un año de sequía, se espera un repunte de la producción agropecuaria. En tercer lugar, la economía global, y el comercio, crecerían a una tasa superior a la de este año. Si no media una catástrofe climática, un derrumbe de Brasil o de la economía global, las exportaciones volverán a crecer en 2013. Pero, ¿cuánto?

No se es un tema menor, dado que influirá en la disponibilidad de los crecientemente importantes dólares comerciales.

Es que, pese a los tres factores mencionados, hay cuestiones que limitarán el crecimiento de las exportaciones el año entrante. Uno de ellos es el retraso cambiario. Según la consultora Federico Muñoz & Asociados, el salario industrial promedio ya prácticamente duplica en dólares al vigente durante los ’90. “Para capturar el impacto de esta dinámica, construimos un índice de Tipo de Cambio Real tomando como deflactores de las paridades cambiarias a los salarios en dólares (en vez de los niveles de precios) de Argentina y sus socios comerciales. Este Tipo de Cambio Real Multilateral deflactado por salarios (al que consideramos la mejor referencia de la competitividad industrial internacional) se ubica actualmente en 1,15 (base 2001=1,0) lo que daría cuenta del hecho que Argentina es tan poco competitiva como lo era en la década de los ‘90”, agrega. Esto ha recortado la competitividad de los productores de bienes transables.

Según Marcela Cristina, economista jefe de Fiel, para saber qué pasará con las importaciones hay que ver qué está ocurriendo con las importaciones. Según el Intercambio Comercial Argentino (ICA), del Indec, el capítulo importador que más cayó en el año son los bienes de capital: 16%. Los bienes intermedios, en tanto, se contrajeron 10% y las piezas y accesorios de bienes de capital, 7%. “No podés ser un país exportador si no importás insumos. El control que se le está aplicando a las importaciones complica mucho a las exportaciones”, señaló Cristini a El Economista. “Pretender exportar sin importar insumos es virtualmente imposible”, agrega. Para 2013, Cristini espera una recuperación moderada de las exportaciones, de la mano de una mayor cosecha (los precios, en promedio, van a estar por debajo a los de este año, dice). “El repunte de las exportaciones industriales, en el caso de que Brasil nos vuelva a comprar autos, va a ser de corto plazo, ya que no va a estar sustentado en inversiones exportadoras”.

La mayor oferta de dólares en 2013, vaticinan varios analistas, permitiría abrir el grifo importador. Según Cristini, hay dudas de que eso suceda. Por ahora, la tendencia a la retracción importadora iniciada a principios de año con las trabas, continúa.

El informe de Federico Muñoz & Asociados agrega otros limitantes sobre el desempeño exportador. En primer lugar, el retraso cambiario combinado con las retenciones hace que la competitividad-precio sea aún menor, dado que el tipo de cambio real “efectivo” es más bajo que el oficial. Según la consultora, por ejemplo, el “dólar soja” es de $ 3,08 y el “dólar carne”, de $ 4,03.

El informe agrega dos factores más. En primer lugar, la menor oferta de prefinanciación de exportaciones: “La masiva fuga de los depósitos en dólares (hoy quedan la mitad que los que había hace un año) provocó que las líneas de créditos en moneda extranjera (orientadas básicamente a la prefinanciación de exportaciones) se redujeran y encarecieran drásticamente. El stock de créditos en dólares se redujo en un tercio en lo que va del año y la tasa de interés de estos préstamos pasó del 2,5% a más de 5%. La menor disponibilidad de crédito coincidió además con la decisión oficial de acortar los plazos para la liquidación de divisas, lo que potenció el perjuicio del cambio de escenario financiero”. En segundo lugar, el retraso en los reintegros a las ventas externas, que operan como una especie de subsidio indirecto: “El Gobierno Nacional ha reducido drásticamente el ritmo de devoluciones de IVA y los reintegros a los exportadores como recurso para maquillar la merma de la recaudación impositiva. A septiembre del año en curso, el acumulado de devoluciones y reintegros era 58% inferior al del mismo período de 2011, a pesar del fuerte aumento de la inflación en este interín”.

Más allá del repunte esperado para 2013, resulta necesario recrear un entorno que estimule más a las exportaciones y evite que el patrón de especialización del país se cimente únicamente en los sectores históricamente más competitivos.