El fallo de Griesa

¿Cuáles son las consecuencias financieras?

23 de noviembre, 2012

El fallo de Griesa

En 2001, la Argentina declaró el default de poco más de US$ 100.000 millones, de los cuales entre 2005 y 2010 logró refinanciar en forma acordada entre las partes el 93% del total. Quienes entraron al canje aceptaron voluntariamente importantes quitas sobre el capital, a punto tal que hoy todos los títulos de ambos canjes tienen un valor nominal del US$ 55.300 millones, aún cuando muchos capitalizaron intereses y otros, además, ajustaron por CER desde su emisión a la fecha.

La deuda pública en default que no ingresó al canje suma US$ 6.600 millones de capital, que se extiende a US$ 11.200 millones al sumar los intereses devengados no pagados desde 2002 a la fecha. El 10% de este último monto está en manos de fondos de inversión que prefirieron el camino de la Justicia para reclamar su derecho de cobrar sin quita, y esta semana la Justicia americana le reconoció el derecho, aunque todavía sin sentencia firme.

Concretamente, el juez Thomas Griesa reconoció el derecho a cobrar sin quita. Semanas atrás la Cámara de Apelaciones había confirmado el fallo, y le solicitó al juez que deje en claro la forma de pago ante las implicancias del caso. Finalmente, el jueves 22 el juez Griesa elevó a la Cámara su propuesta de pago, donde exige que la Argentina realice un depósito judicial por el 100% del capital adeudado más intereses no pagados, antes del 15 de diciembre, monto equivalente a US$ 1.330 millones.

Según el fallo “han ocurrido circunstancias extraordinarias que claramente requiere acción judicial (…) Los más altos funcionarios han dicho que no se pagarán los bonos de los demandantes (…) La Argentina ha recibido un tratamiento justo durante diez años en los cuales ha prevalecido. La Corte urge a la Argentina a discontinuar las amenazas enfermizas y desafiantes de las sentencias. Dicha postura desafiante no sólo sería ilegal sino que representaría el peor tipo de irresponsabilidad en su relación con el Poder Judicial”. Formulada la propuesta de pago por parte del juez, ahora la causa quedó en la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito, para que confirme o rectifique las decisiones de Griesa en su último fallo.

La Argentina, con los días contados anunció que apelará el reciente fallo antes de que se expida la cámara, que también tiene la presión por los pocos días que faltan para dicha fecha.

Los pagos de deuda de diciembre + el depósito judicial

En diciembre vencen tres bonos que se emitieron en el canje de deuda entre 2005 y 2010. Específicamente, el 2 de diciembre pagará intereses el Global 2017 por un total de US$ 42 millones. Luego, el 15 de diciembre paga el cupón PIB por un total de US$ 3.400 millones, de los cuales US$ 1.100 millones son en dólares y con legislación americana. Por último, el 31 de diciembre el bono Descuento pagará intereses por US$ 617 millones, de los cuales, US$ 153 millones corresponden a los emitidos en dólares con legislación americana. Entre los tres bonos, la Argentina tiene compromisos de pago de la deuda pública en el mes de diciembre por poco más de US$ 4.000 millones, de los cuales 1.300 son en dólares bajo legislación estadounidense.

Si la Cámara de Apelaciones termina ratificando la exigencia de que el Estado Argentino realice un depósito judicial como garantía de pago, si es que la causa termina en su contra, entonces sólo en diciembre el Gobierno tendrá erogaciones por US$ 5.330 millones, de los cuales US$ 2.600 son en dólares bajo legislación estadounidense. Los pagos de la deuda pública en todo 2013 son más holgados que los de este año. Más aún, son más holgados que en los observados en diciembre de este año, de tener que hacer el depósito judicial. Dado que la Argentina no crecería por arriba del 3,2% para cumplir un nuevo pago del Cupón PIB, como también finalizó el pago del Boden 2012, en 2013 sólo tiene compromisos de pago en moneda extranjera por US$ 4.600 millones, magnitud equivalente a menos de 1% del PIB. Sobre ello se suman la necesidad de pesos para el déficit primario y los pagos de deuda en moneda local que, entre ambos, suman 2% del PIB y el Gobierno lo financia con emisión.

Por supuesto, no está de más decir que el caso se resolverá en la Corte Suprema de Justicia de EE.UU., dado que las partes continuarán apelando los sucesivos fallos y subiendo instancias. La deuda en default entre capital e intereses suma US$ 11.200 millones, de los cuales US$ 5.600 millones están bajo legislación de NY (US$ 1.300 con sentencia a su favor). El resto de la deuda está mayoritariamente bajo legislación inglesa. Otro aspecto relevante es que según el juez Griesa, su fallo no afecta derechos de quienes entraron al canje de deuda. Específicamente el juez advirtió que “ellos tuvieron la elección de entrar o no, y que al entrar sabían que otros podían no hacerlo y que algunos estaban litigando y podían obtener sentencias favorables por el total del reclamo (…) No hay injusticia en este resultad”.

El punto no es menor dado que el fallo no otorgaría derechos de recibir igual trato a quienes ingresaron al canje por voluntad propia, por lo que no pondría en riesgo el 93% de la deuda ya renegociada. En suma, aún en el peor de los casos, la deuda en default suma 2,5% del PIB. El pleno reconocimiento en un hipotético fallo en contra en la Corte Suprema llevaría la deuda pública en manos de privados de 14% del PIB a 16,5%. No hay país que entre en default con estos ratios de deuda pública.