La nueva agenda social

30 de octubre, 2012

La nueva agenda social

En los próximos años una agenda de fuerte contenido social estará en el centro del debate político en todo el mundo. Los países europeos padecen elevados índices de desempleo; Estados Unidos, a su vez, muestra una tendencia creciente hacia la desigualdad y las naciones menos desarrolladas conviven todavía con elevados índices de pobreza. En algunos sectores cierto grado de desigualdad era visto positivamente porque incentivaba la competencia y la innovación. Por otra parte, en ninguna encuesta del mundo aparece como una de las principales preocupaciones de los ciudadanos mejorar la distribución del ingreso. La mayoría de las personas está interesada en mejorar su situación concreta más allá de su posición relativa dentro de la sociedad.

Pero si un país es muy desigual, además de los cuestionamientos éticos que esa situación puede generar, se genera desconfianza entre sus habitantes y se polariza la vida política haciendo más difícil lograr acuerdos. Desde la política se puedan exacerbar las diferencias pero no debe obviarse que éstas existen en la base de la sociedad. Además de las consideraciones éticas y políticas, se ha llegado a una etapa en la cual la desigualdad también demuestra ser ineficiente como destaca en un reciente informe la revista The Economist. Eso es consecuencia de que priva a muchas personas de acceder a una educación de calidad y, además, genera las condiciones para la aplicación de políticas populistas.

Como dato positivo puede decirse que si bien América Latina continúa siendo la región más desigual del plantea, presenta, a diferencia del mundo desarrollado, mejoras en los últimos años. Eso obedece a que se han puesto en marcha, en casi todos los países, programas de transferencias monetarias condicionadas a los sectores sociales más vulnerables. En la Argentina la AUH es un ejemplo de ello.

En el caso de la pobreza, sí existe consenso de que requiere un ataque frontal con políticas específicas. En términos globales se avanzó mucho porque los países más poblados lograron, de la mano del crecimiento económico, sacar a millones de personas de la situación de pobreza. Pero quedan muchas regiones en las cuales los avances han sido lentos. Por otra parte, en todos los países estará presente el debate sobre cómo financiar las políticas sociales lo que implicarán una presión impositiva mayor.

En la Argentina, este tema es motivo de controversia porque las investigaciones ponen en duda las estadísticas oficiales sobre pobreza e indigencia. Finalmente, está la cuestión del empleo que afecta a muchos países, entre ellos, varios que son desarrollados. Y en todos se registra la misma situación: la tasa de desempleo es mucho mayor entre los jóvenes.

La agenda social que dominará el debate público no es una creación de los partidos de izquierda. El Foro de Davos y el Banco Mundial, entre otros, han hecho hincapié en que estos son los desafíos que tiene por delante el mundo en los próximos años.

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