Restricción externa light y el rol del BCRA

La economía del 2013.

4 de septiembre, 2012

Restricción externa light y el rol del BCRA

La mala noticia para la economía argentina es que retornó la restricción externa. “Volvió a hacerse operativa”, le dijo un economista que pasó por el Gobierno a este medio. En 2011, luego de varios años de superávit, la cuenta corriente volvió al equilibrio. “A partir de 2014 el crecimiento estará supeditado directamente a la capacidad de la economía para conseguir los dólares para financiar el crecimiento de la industria, además del pago de la deuda. Algo que sin crédito externo estará supeditado en gran medida al clima y su impacto sobre las cantidades y los precios agrícolas”, sostiene en su último informe el Estudio Bein.

¿Y en 2013? La buena notica es que esa restricción se va a relajar. Esto permitirá que la economía vuelva a crecer. De afuera (Brasil y precios de las materias primas) y de arriba (más lluvias) vendrán buenas noticias.

Según Bein, el PIB podría expandirse hasta 5% en el año electoral. Pero, aclara, “este salto no es tendencial, sino que está asociado a la abundancia coyuntural de dólares”. Cuando a la Argentina le sobran dólares, puede ir por encima de la tendencia y 2013 sería uno de esos años.

El equipo de Estudios Económicos del Banco Ciudad se ubica en la misma línea y cree que “el sector externo se presenta como la principal apuesta oficial para la reactivación de 2013”. La cosecha sojera aportaría US$ 8.500 millones extras y la recuperación de Brasil ayudaría a las ventas industriales. Esa oferta de divisas permitiría abrir más el grifo importador, “elemento que ayudaría dinamizar la economía, altamente dependiente de las compras externa”. Según abeceb, “con el adicional de divisas que brindará el agro se podrán asegurar los dólares necesarios para solventar la deuda en moneda extranjera sin afectar las reservas”.

Según Economía y Regiones (E&R), el viento de cola podría volver a soplar: “Si se comparan los próximos tres trimestres con la situación de los últimos tres trimestres, el escenario internacional para con la Argentina podría cambiar para mejor, porque el mundo no sólo seguiría jugando a favor con la soja, sino que, además, comenzaría a contribuir ‘de a poco’ con un mejor nivel de actividad en Brasil”. En tanto, claro, no haya crisis en Europa.

“Si la mejora en los factores exógenos se sostiene y el clima permite el salto en la cosecha a los niveles proyectados inicialmente para 2012 (113 millones de toneladas versus las 90 millones efectivas), es esperable un 2013 mucho mejor”, dice la consultora de Miguel Bein.

¿Qué hará el BCRA?

“Los dólares siguen escaseando, tal como lo demuestra de manera inequívoca el hecho que las reservas del BCRA hayan retomado una tendencia declinante”, dice el último informe de la consultora Federico Muñoz & Asociados. Para la consultora, el Gobierno está jugando con fuego. “El BCRA parece confiar en que el sector privado nunca dejará de absorber todos los pesos que inyecta para atender las necesidades del fisco. El riesgo latente es que el público termine hartándose del jubileo monetario y se rebele a seguir aceptando pesos que se deprecian a ritmo acelerado. Cabe recordar que el agregado monetario M3 Privado (circulante más depósitos bancarios en poder del público) ronda nada menos que $500.000 millones. Si desean evitar sorpresas desagradables, es hora de que las autoridades comiencen a tomar conciencia de la sorprendente paciencia que les están teniendo los tenedores de esos pesos (y que no abusen de ella)”, advierte en su último informe.

Para José María Fanelli, “de la mano de la emisión y el gasto público podría darse una cierta reactivación del consumo, pero la inversión seguiría siendo muy débil por la falta de certidumbre y reglas claras y las exportaciones seguirían sufriendo por la elevación de costos en dólares”.

Según Econviews, en lo que resta del año el BCRA tendrá el desafío de “optar entre incrementar su ritmo de esterilización para evitar mayores presiones inflacionarias y tensión cambiaria en los mercados paralelos del dólar, al costo de permitir una suba de las tasas de interés, o seguir convalidando la aceleración del crecimiento de la cantidad de dinero, con la consecuente mayor presión en los precios y el dólar paralelo”.

Según la consultora Empiria, las reservas caerán US$ 3.500 millones en el segundo semestre. Esto, dicen, aleja cualquier posibilidad de relajar los controles cambiarios en el corto plazo. “El panorama podría cambiar en 2013 de la mano de la cosecha combinada con precios sostenidos de commodities y un perfil de vencimientos de deuda menos exigente, que podría engrosar las reservas en US$ 5.000 millones, tras dos años de caída”, añade el informe. La contracara más desafiante, según la definición de Empiria, del veranito externo será la emisión del BCRA para “comprar” ese excedente externo, que se sumaría a la que ya hace para financiar al Tesoro. ¿Qué hará el BCRA con esos pesos que inyecta y, en base a eso, que podría pasar con la tasa de inflación?

“El gran riesgo de 2013 es el manejo de la cuestión monetaria. Si el Gobierno monetiza todo el superávit de comercio y, además, se deteriora mucho la situación fiscal, pasando de un déficit de 3% a 5%, y eso no se absorbe, en parte, con notas del Banco Central, vamos hacia una aceleración de la tasa de inflación”, dijo esta semana el economista Nicolás Dujovne, de la consultora homónima.