Los bonos argentinos

¿Por qué ofrecen buenos rendimientos?

10 de septiembre, 2012

Los bonos argentinos

(Columna de Agostina Nieves, analista de Research de Puente)

La economía argentina se está desacelerando (creció apenas 2,5% en la primera mitad del año, desde 7% en 2011), debido tanto a factores internos como externos. Sin embargo, y pese a que algunos pilares del modelo económico se están deteriorando (particularmente el fiscal), las perspectivas para 2013 son positivas gracias a la esperable recuperación brasileña y al impulso de la soja. En este contexto, los bonos soberanos locales ofrecen rendimientos muy atractivos, incomparables con similares de la región, si se tiene en cuenta que las perspectivas de pago son muy favorables.

Brasil podría recobrar dinamismo hacia la segunda mitad de 2012, y esto provocaría un impacto inmediato en la industria local, particularmente en el sector automotriz dado que el 80% de las exportaciones de autos locales tienen por destino a este país. Además, se espera para el año próximo una campaña agrícola récord de 113 millones de toneladas, de los cuales 55 millones corresponden a soja, que además está siendo bendecida por precios internacionales en máximos históricos. Esto garantiza recursos para el Tesoro a través de las retenciones sobre las exportaciones que podrían compensar en parte el deterioro que se viene registrando en el superávit fiscal primario. A modo de ejemplo, a los precios actuales, solamente la campaña de soja aportaría al Fisco más de US$ 10.000 millones (35% de retenciones sobre una cosecha de soja valuada en más de US$ 30.000 millones).

La salud fiscal y el ingreso de divisas al país que aportaría el sector exportador son determinantes cruciales para evaluar las perspectivas de pago de deuda pública. Además, debe considerarse que con la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central no sólo se habilita el pago de deuda con reservas sino que también se ampliaron los montos con los que la autoridad monetaria puede financiar al Tesoro. Si bien esta medida puede ser discutible en términos de cuál es el rol que debería cumplir un Banco Central, significa una buena noticia para los tenedores de bonos.

De todos modos, y pese a la coyuntura local, la Argentina registra uno de los niveles de endeudamiento más bajos de la región y también del mundo. La deuda pública asciende a apenas el 42% del PIB, muy inferior a la de Brasil (66%), México (44%) y significativamente menos que la de los países desarrollados (España 68%, EE.UU. 100%, o Italia 120%). Además es destacable la intencionalidad del Gobierno Argentino de llevar adelante una política de desendeudamiento y su compromiso con los pagos de deuda, dado que luego del canje la deuda representaba el 74% del PIB en 2005.

Lo que refleja aún más la fortaleza de la situación de deuda es que el 54% de la deuda total está en manos del propio sector público (principalmente de la Anses), lo que significa que es un pasivo fácilmente refinanciable. O sea, la deuda con el sector privado (los bonos que cotizan en el mercado) equivale a apenas 13% del PIB, nuevamente, entre los más bajos del mundo. En este contexto, las perspectivas de pago de deuda son auspiciosas y los perfiles de vencimiento no son un problema para el Gobierno. En 2013 deberán abonarse US$ 10.500 millones en concepto de capital e intereses de los títulos públicos, monto cercano al que podría recaudarse solamente con las retenciones a la soja.

En este contexto, los bonos locales ofrecen rendimientos elevados en comparación con los del resto de la región. Son preferibles los bonos en dólares (la deuda en dólares en manos de privados es incluso menor al total de las reservas en el BCRA), que ofrecen rendimientos de entre 8% y 14% anual según el plazo. Por ejemplo, el Boden 15 está rindiendo 12% anual en dólares, mientras que el Bonar 2017 rinde 13,7% anual, con una vida promedio de 2,5 y 3,5 años, respectivamente. Estos bonos son una buena alternativa para el inversor que desee mantener su cartera en dólares (un plazo fijo en dólares rinde menos del 1% anual), mientras que los bonos de la región (Brasil, México, Colombia o Perú) rinden alrededor de 1% anual para similar plazo.

Los buenos fundamentals sumado a los elevados rendimientos explican el boom de los bonos locales (cuyos precios subieron más de 20% en promedio en lo que va del año), ganando protagonismo respecto al mercado de acciones.