Ya estamos jugando el segundo tiempo

Mejoran las perspectivas económicas.

6 de agosto, 2012

Ya estamos jugando el segundo tiempo

(Columna de opinión de Marcos Leonetti, economista, profesor adjunto de Análisis Económico de la Maestría MDI de la Universidad Politécnica de Madrid y director de La Economía Online)

Haber dejado atrás uno de los peores semestres de la economía local de los últimos diez años es una idea que cada vez gana mayor aceptación. Todas los indicadores del segundo trimestre del corriente año cargaban con la desventaja de ser comparados interanualmente con el mejor trimestre del 2011 (el segundo), pero a partir de julio de ese año comenzó la pendiente negativa que concluyó en la primera mitad de este año. Con lo cual este segundo semestre “recupera” esas ventajas comparativas, por partir desde un bajo referente en 2011.

Si hay algo para resaltar es que el nivel de desempleo no creció. Con esfuerzos importantes por parte de algunos sectores, al igual que en 2009, las prioridades tanto del sector público como privado fueron cuidar el nivel de empleo, lo que lo convierte en un aporte importante a la hora de reactivar la economía.

Buenas señales

La cancelación del Boden 2012 tiene mucho peso a la hora de disipar incertidumbre entre los inversores y pequeños ahorristas en cuanto a las decisiones que el Gobierno define y ejecuta. Que el mercado disponga de la divisa norteamericana en billetes, trae algo de alivio a las tensiones en el mercado de cambio, pero también se envía un fuerte mensaje al mundo financiero de que, aún en las peores condiciones, hay una firme decisión de honrar los compromisos sin escudarse en coyunturas desfavorables.

Por parte del Gobierno hubo algunos ejemplos de correcciones en materia de políticas económicas, como la ampliación de los plazos para la liquidación de exportaciones, o el restablecimiento del programa Petróleo Plus. Que se haya acordado flexibilizar el comercio bilateral entre las dos economías más grandes del Cono Sur (la Argentina y Brasil), y se hayan eliminado trabas al comercio por ambas partes, despeja resistencias y permite proyectar mejoras en el flujo de mercancías.

Que los ministros de Industria de la Argentina y Brasil acuerden trabajar para reducir el déficit comercial automotor y afianzar la integración con el objetivo de sustituir US$ 37.000 millones de importaciones de autopartes que se registraron en 2011 desde extrazona, suma como una muy buena señal. La reciente incorporación de Venezuela al Mercosur, que permitirá una complementación energética entre YPF y PDVSA y el desarrollo de plataformas industriales, especialmente con la Argentina y Brasil, triplicaría el comercio intrarregional. Venezuela importa por US$ 30.000 millones y desde el Mercosur sólo importa US$ 5.000 millones. Aunque este hecho histórico no tenga efecto en el corto plazo, importa mucho en la generación de buenas expectativas.

Los precios de los granos tocando picos históricos y con cantidades que proyectan para 2013 un aporte entre 2,3 y 2,5% al crecimiento del PIB, impactarán con un fuerte impulso en las ventas de maquinarias del sector entre quienes puedan gastar anticipadamente, dinamizando la economía. En lo que va del 2012, la liquidación de divisas de los exportadores de cereales e industriales de oleaginosas acumula US$ 14.500 millones. Algunos analistas del sector agroindustrial comentaron que aunque por ahora es sólo un rumor que el Gobierno pueda subir el porcentaje del derecho de exportación a la soja 5% (desde 35% a 40%), si tomamos en cuanta que el 46% de la soja argentina está sin vender, con un valor FOB a US$ 657 la tonelada, se sumarían a la recaudación US$ 740 millones adicionales.

Brasil

Si podíamos esperar una buena noticia del país vecino era que en julio alcanzaron un nuevo récord en la venta de autos acercándose a 351.000 unidades vendidas, gracias a un paquete de medidas que se tomaron a finales del 2011 para recuperar el terreno perdido en los últimos años en el sector industrial, entre ellas, una reducción transitoria en el Impuesto sobre Productos Industrializados (IPI), que redujo el precio entre 5 y 7% para el consumidor. Este beneficio se extenderá durante agosto.

Este dato nos impacta directamente, dado que de cada dos autos producidos en la Argentina, prácticamente uno va a Brasil, y cuatro de cada cinco unidades exportadas van a ese mercado. Podemos proyectar que estaremos superando las 900.000 unidades vendidas en el mercado interno para todo 2012, cerca de la meta histórica del millón de vehículos. En los primeros seis meses del año, las Manufacturas de Origen Industrial (MOI) a Brasil descendieron 7%. En la segunda parte del año, en función de la recuperación que está experimentando el Gigante sudamericano sumado a los acuerdos de flexibilización de comercio bilateral y la reducción del déficit comercial, sustituyendo importaciones extrazona, es de esperar que repunte sensiblemente.

Comercio exterior

De acuerdo al comportamiento de las importaciones en el primer semestre del año, puede proyectarse para 2012 un total de US$ 71.000 millones, aproximadamente 4,5% menos que 2011. Con los datos de los primeros seis meses, puede extrapolarse exportaciones por US$ 84.000 millones para todo 2012, cifra muy cercana a la del año anterior. Es de esperar que hacia el final de año se profundice la flexibilización de aquellas importaciones que responden a productos e insumos para bienes de capital, para aportar a la industria aquellos faltantes que provocaron disminución de la actividad de acuerdo a lo que me manifestó Miguel Ponce, gerente institucional de la Cámara de Importadores de la República Argentina (CIRA).

Mercado interno

Según Mariano Kestelboim, director ejecutivo de Fundación Pro Tejer, el sector textil crecerá 6% de acá a fin de año, ayudado por el férreo control del contrabando y las regulaciones en el mercado cambiario. Las negociaciones de las paritarias repercutirán en los meses que quedan del año, así como los aumentos de las jubilaciones (subirán 11,42% a partir de septiembre) y las asignaciones sociales. Hay quienes proyectan un crecimiento interanual del consumo privado entorno al 2% para 2012, aportando un punto porcentual al crecimiento del PBI.

Inversiones

En materia de inversión, el sector público podría cerrar 2012 en torno al 3% del PIB. En el sector privado, empresas de la cadena automotriz-autopartista reciben créditos por $ 2.000 millones. El sector motomotor mantendrá una actividad similar al año anterior, que marcó el récord histórico, pero con el logro de haber alcanzado un “replanteo industrial” que le permite una mayor integración de motopartes nacionales. El Grupo Telefónica anunció una inversión que ronda los US$ 1.000 millones para 2012 para expandir la red fija y móvil, incrementar su base de clientes y lanzar nuevos productos y servicios digitales.

Si analizamos el sistema bancario, los depósitos en pesos subieron 2,1% entre el 16 y el 20 de julio, totalizando $ 464.303 millones. Los depósitos a plazo fijo en pesos del sector privado alcanzan los $ 128.000 millones; todo un indicador, más aún cuando los depósitos en dólares no acompañen este crecimiento. La disponibilidad de mayor porcentaje de pesos (al estar vigente la restricción cambiaria) hace que se vuelquen rápidamente al consumo o a la inversión, en una carrera que le quiere ganar a la inflación.

Mientras desde la Argentina miramos un superclásico del futbol español, desde España miran con la misma pasión, el mercado laboral argentino.

(De la edición impresa)