Lo peor ya pasó, dicen los gurúes

Aparecen algunos brotes verdes.

17 de agosto, 2012

Lo peor ya pasó, dicen los gurúes

¿Ya pasó lo peor en términos de actividad? Cada vez más economistas y consultores contestan esa pregunta por la afirmativa. Para la consultora Analytica, la economía argentina empieza, de a poco, a ganar velocidad. “Tras un primer semestre frío, afectado por la menor demanda externa (de Europa y Brasil, principalmente), las trabas a las importaciones y el cerrojo al dólar, los indicadores reales comienzan a mostrar una tibia reacción. La industria ya no cae como hace dos meses, la construcción parece haber tocado un piso y el consumo se recupera, en especial en bienes no durables (alimentos y bebidas). Todo indica que lo peor ya pasó”, sostiene la consultora que dirigen Ricardo Delgado y Rodrigo Alvarez.

Un poco más cauto, pero en la misma línea, se ubica Juan José Llach, director del IAE Business School: “Hay indicios de que la economía podría estar aterrizando, es decir, cayendo a menor velocidad o manteniéndose en su nivel actual. Los factores detrás de este cambio son varios”. En esa línea también se ubicó Miguel Angel Broda: “La economía tiene chances de dejar de caer en el segundo semestre, cerrando 2012 con un crecimiento del orden de 1%”, escribió Broda en la semana.

Otro gurú (no de la economía, sino de los negocios) que se refirió a la marcha de la economía fue Paolo Rocca, CEO de Techint. “Hasta junio, la economía ha tenido un proceso de desaceleración. Ahora el nivel de actividad se está nivelando y esperamos que los buenos precios de las commodities agrícolas y la reactivación de la economía brasileña contribuyan positivamente en los meses que vienen, aunque estaremos lejos de las tasas de crecimiento de años anteriores”, dijo el industrial en una entrevista con Clarín.

La Fundación Mediterránea (FM) tiene otro diagnóstico. “Los primeros indicadores del tercer trimestre no muestran signos de reversión”, sostiene. Por ejemplo, “el promedio móvil de la últimos tres meses de la recaudación por IVA, en términos reales, que en el segundo trimestre había caído 1,5% interanual, profundiza la variación negativa hasta 2,3% al incorporar los datos de julio. Otro ejemplo es que, en el primer mes del segundo semestre las ventas de autos y camionetas cayeron 7,1% interanual, manteniéndose cerca de la caída promedio de 7,3% del segundo trimestre.

¿Y qué viene?

Otro punto en el que parecen coincidir varios economistas es en que el rebote será suave. Sin tasas chinas y muy distinto a lo observado luego de la recesión de 2009. En el IV Congreso AEDA, Miguel Bein dijo que “aún haciendo todo bien, la Argentina no crecerá más que 5% en los próximos años”. El principal motivo es que el superávit de cuenta corriente se evaporó y la Argentina ya no genera dólares. Este año, además, cayó con fuerza la cosecha. La sequía de la tierra ahondó la sequía de billetes verdes. Todo indica que en 2013, dijo Bein, la oferta de dólares mejorará y las importaciones podrán volver a subir.

Llach describe el nuevo escenario como una “módica fiesta” a la que no estarán invitadas ni las exportaciones ni la inversión: “Es cierto que las primeras aumentarán en dólares por la suba de los granos, pero sus cantidades físicas decaerán este año. En cuanto a la inversión, las compras de bienes de capital están cayendo a tasas con pocos precedentes de entre 20% y 40%, la inversión pública se está frenando y la construcción también decae aunque (¡ojo!) ya se observa un cierto regreso “al ladrillo” ante la ausencia de alternativas de ahorro”. La inversión importante, es decir, la reproductiva seguirá escaseando. Hay importantes necesidades de inversión en infraestructura de energía y transporte, y también una “escasez de grandes nuevas plantas industriales instaladas en el país en la última década pese a condiciones cambiarias y externas tan favorables como casi nunca en el pasado”.

Para la consultora Finsoport, la inversión muestra una clara fase de contracción en sus dos componentes: la construcción y el equipo durable de producción. “Nuestras estimaciones indican que la tasa de inversión se situaría por debajo de 21% del PIB en el segundo trimestre de 2012. Ello implicaría una caída de más de cuatro puntos porcentuales respecto del mismo período del año anterior (24,9%) y, de ese modo, determinaría un retorno de ese indicador a los niveles de mediados de 2009”, dice la consultora dirigida por Jorge Todesca. Esta caída impactará negativamente sobre el crecimiento potencial futuro, añade Finsoport.

Uno de los motores del rebote, coinciden los analistas, será el consumo. Ya pasó el segundo trimestre, que suele ser el peor en términos de ingresos disponibles y, a la vez, el cepo cambiario opera como un estímulo al consumo. “Ahorrar no es negocio porque con depósitos a plazo fijo se pierde la mitad del capital y el dólar a $ 6,30 no está barato; además, los bienes durables en dólares se han abaratado: un auto que costaba 30.000 dólares ahora vale 20.000”, explica Llach.

También se observa cierta recuperación en la industria. El IPI de la consultora Orlando Ferreres creció 2,1%, en forma desestacionalizada, contra junio, aunque cayó 2,3% interanual. Lo peor ya habría pasado, pero todo parece indicar que lo que vendrá, en términos de crecimiento, no será tan bueno como a lo que veníamos acostumbrados. Bienvenidos a la normalidad.

(De la edición impresa)