La “supersoja” ayuda

Efectos positivos sobre el crecimiento y las cajas en dólares y pesos.

5 de agosto, 2012

La "supersoja" ayuda

La “súpersoja” está jugando, nuevamente, a favor del modelo.  En julio, la recaudación tributaria nacional ascendió a $ 61.317 millones, marcando un alza interanual de 28,2%, superando el promedio de 25% del primer semestre. Uno de los puntales del alza de la recaudación fueron los tributos relacionados al comercio exterior y, especialmente, los derechos de exportaciones, que subieron 50,1%.  De ese alza, la soja, y sus derivados, explican una parte importante. Los tributos al comercio exterior es el cuarto bloque en importancia dentro de la recaudación, luego del IVA, Ganancias y la Seguridad Social.

De acuerdo a la consultora Elyspsis, la principal novedad de la recaudación de julio es la recuperación de los impuestos relacionados con el comercio exterior.  “Crecieron en términos reales por primera vez desde diciembre (+4% en pesos) y, dentro de ellos, los derechos de exportación se expandieron un 36% en dólares, en contraste con su caída del 26% en junio”.

Para las provincias, en un contexto de estrechez de las finanzas públicas, es un buen dato. En la primera quiencena de julio, según la consultora Economía y Regiones (E&R), “las transferencias del Fondo Federal Solidario (FFS) alcanzaron su valor más alto para una quincena desde su creación en abril de 2009. “En términos interanuales, los fondos transferidos se incrementaron 53,5%, alcanzando los $ 549 millones; en tanto que respecto al promedio del primer semestre ($379 millones), la suba asciende al 44%”.

La soja, el pulmotor

En otro informe, E&R dice que la soja es “el pulmotor del modelo”. Según el informe, la fuga de capitales elevada y sostenida puede generar una crisis económica.  La hostoria económica argentina fue dar fe de ello.  Pero para que haya una crisis, no sólo hay que mirar la salida de dólares.  Hay que considerar, también, que pasa con “el volumen de dólares que ingresan a la economía por la ventanilla de ‘entrada’ desde el exterior”.

En 2008, se fugaron US$ 23.100 millones (7,1% del PIB) y en  2011, US$ 21.500 millones (4,8% del PIB), y, sin embargo, en ninguno de los dos años hubo una crisis. En 2001, por ejemplo, una fuga de US$ 12.800 millones  (4,8% PBI), sí provocó una gran crisis.

Hay varios motivos que explican ese rendimiento diferencial de los años reciente.  En primer lugar, el peso la deuda en términos del producto, su perfil de vencimiento y la moneda de endeudamiento resultan más ventajosos en la actualidad que antes. “El peso de la deuda en dólares es muy inferior que en 2001 y, paralelamente, el volumen de vencimientos (amortizaciones + intereses) en dólares también es mucho más bajo que hace once años. Al mismo tiempo, a diferencia de los que ocurría en 2001, no hay descalce de monedas. De esta manera, en la actualidad, la economía argentina necesita menos dólares de los que necesitaba en 2001”, explica la consultora.

La otra gran explicación es que aumentó considerablemente la capacidad de la economía de generar dólares reales, es decir, de mantener un abultado superávit comercial. “La economía genera más dólares que en los 80, 90 y que en 2000/2001”, sostiene E&R. En 2011, la exportación de granos y manufacturas derivadas (entre las que se destaca, la soja, las harinas, los aceites, el trigo el maíz) subió hasta USS 32.000 millones. “Concretamente, las exportaciones del sector primario se expandieron un 200% entre el 2003 y el 2011 y aportaron unos U$S 50.000 millones aproximadamente el año pasado; lo que representa casi el 60% de las exportaciones (productos primarios más MOA) y el 11% del PIB; significativamente más que en 2000 y 2001 cuando las exportaciones del campo ascendían aproximadamente a US$ 15.000 millones por año”.

Boom exportador que, además de potenciar la oferta de dólares, también apalanca la caja en pesos.  En 2011, el Gobierno Nacional tuvo ingresos en concepto de retenciones a las exportaciones por 37.000 millones de pesos; que representaron el 7% de la recaudación total, el 740% del superávit primario, casi el 100% de los intereses de deuda del año, el 151% de la obra pública y el 60% de los sueldos, calcula E&R.

En un momento en que la economía se desacelera, el ahorro fiscal pasa a terreno negativo y el ahorro comercial (producto, principalmente, de crecientes necesidades de comprar energía) tiende a achicarse, esta es una muy buena noticia.

2013, para arriba

Es que, además de potenciar tanto la caja en dólares y en pesos, se espera que la soja, y el agro en general, potencien el crecimiento, especialmente en 2013.

“Si se concreta la cosecha prevista por el USDA (alrededor de 107 millones de toneladas) y se mantienen los actuales precios que muestran los futuros en Chicago, el saldo exportable de la campaña 2013 superaría al del año curso en unos US$ 13.000 millones. Esa inyección de dólares en la economía (equivalente a unos 2,5 puntos del PBI) constituiría un factor dinamizador significativo, aunque no podemos olvidar que su concreción es contingente a múltiples variables: clima; vocación inversora de los chacareros, y sostenimiento de los precios internacionales”, dice un trabajo de la consultora Federico Muños & Asociados.

Según E&R, si la Reserva Federal de EE.UU. decide lanzar otro plan de estímulos monetarios (por ejemplo, el QE3 que muchos inversores esperan), eso le podría poner un piso alto al precio de las commodities.  “La política monetaria expansiva de la Reserva Federal de EE.UU. debilita el dólar. Un dólar débil es un precio de soja elevado en los mercados internacionales”, sostiene.